Recuperan decenas de cadáveres del buque iraní atacado por un submarino de EEUU en Sri lanka
En un incidente que marca una escalada dramática en las tensiones internacionales, la Marina de Sri Lanka se encuentra en una carrera contra el reloj para localizar a decenas de marineros desaparecidos tras el hundimiento de la fragata iraní IRIS Dena. El buque de guerra fue destruido en aguas internacionales del océano Índico tras ser impactado por un torpedo lanzado desde un submarino de los Estados Unidos, resultando en la muerte confirmada de al menos 84 tripulantes.
Las labores de búsqueda y salvamento se concentran actualmente al sur de la frontera marítima de Sri Lanka para intentar dar con el paradero del resto de una tripulación que se estima era de 180 personas. Según informó el comandante Buddhika Sampath, portavoz de la Marina ceilandesa, los equipos de emergencia han logrado rescatar con vida a 32 marineros, quienes fueron trasladados de urgencia y permanecen ingresados en el Hospital Nacional de Galle. El panorama en la zona del impacto es crítico; Sampath detalló que, al arribar a las coordenadas, no se divisaba rastro del buque, encontrando únicamente manchas de combustible y balsas salvavidas a la deriva.
Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, confirmó la autoría del ataque y destacó la excepcionalidad del evento, señalando que se trata del primer hundimiento de un barco enemigo mediante el uso de un torpedo desde la Segunda Guerra Mundial.
La fragata IRIS Dena se encontraba navegando de regreso a Irán tras haber cumplido con una serie de compromisos militares en la región. De acuerdo con los registros de navegación citados en Sri Lanka, el buque había participado recientemente en una revista naval internacional y en ejercicios militares conjuntos en la ciudad costera de Visakhapatnam, en la vecina India, antes de ser interceptado y destruido en alta mar.
Mientras la operación militar de rastreo continúa activa, las autoridades de Sri Lanka han reiterado que la prioridad absoluta sigue siendo salvar vidas. No obstante, el alto número de desaparecidos y la violencia del ataque submarino mantienen en vilo a la comunidad internacional ante las posibles repercusiones de este enfrentamiento directo en aguas del Índico.