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Elecciones en EEUU

Donald Trump se pone el chaleco de faena y se sube a un camión de la basura para pedir el voto en el estado clave de Wisconsin

La "sorpresa de octubre" es como llaman los analistas al acontecimiento previo que influye en el voto, sobre todo en el de los indecisos. Este 5-N, después del asunto de Puerto Rico y el comentario de Biden, ese tema es la basura.

El ex presidente de EEUU con un chaleco reflectante subido a un camión en un aeropuerto de Wisconsin.
El ex presidente de EEUU con un chaleco reflectante subido a un camión en un aeropuerto de Wisconsin.Julia Demaree NikhinsonAP
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Los expertos en las elecciones presidenciales de EEUU aseguran que siempre ocurre algo en octubre que influye poderosamente en los votantes (sobre todo en los indecisos), que tienen su cita en el primer martes después del primer lunes de noviembre: este año, el 5 de noviembre, dentro de sólo cinco días. En esta ocasión la llamada "sorpresa de octubre" es la basura.

Al desafortunado comentario de un cómico en el mitin de Trump del Madison Square Garden del pasado domingo sobre Puerto Rico, isla de la que dijo que está sobre "un montón de basura", le siguió la tampoco acertada frase del actual presidente, Joe Biden, sobre que la "basura" son los que apoyan a Donald Trump.

Así que el candidato republicano se ha puesto un chaleco reflectante naranja como el que usan los trabajadores de recogida de residuos, se ha subido a un camión de la basura rotulado con el logo de su campaña en el aeropuerto de Austin Straubel de Green Bay, en Wisconsin, y ha ofrecido desde ahí una rueda de prensa.

El camión de la basura con el logo de la campaña de Trump.
El camión de la basura con el logo de la campaña de Trump.Julia Demaree NikhinsonAP

Tanto Trump como la candidata demócrata, Kamala Harris, están recorriendo estados clave -los que decidirán el nombre del próximo presidente o presidenta de EEUU- durante la recta final de la campaña. Las encuestas en los siete llamados estados bisagra señalan a una victoria del republicano pero por un estrecho margen que no deja claro el resultado del próximo martes.

Harris confirmó el miércoles (que acudió a Carolina del Norte, Pensilvania y Wisconsin) que había hablado el día anterior con Biden, según recoge la agencia AP, pero que no se refirieron a las palabras con las que el presidente reaccionó al asunto de la basura y de Puerto Rico. Biden dijo en la noche del martes que "la única basura que veo flotando ahí fuera son sus partidarios", en referencia a los seguidores de Trump.

La candidata demócrata, que justo llevaba a cabo un gran mitin en Washington invocando a la unidad de todos los estadounidenses cuando Biden pronunciaba esa frase, aseguró que, si llega a la Casa Blanca: "Representaré a todos los estadounidenses, incluidos los que no me voten".

La candidata demócrata, Kamala Harris, saluda, el miércoles, al equipo femenino de voleibol Wisconsin Badgers antes de hablar en un mitin de campaña en el Alliant Energy Center en Madison, Wisconsin.
La candidata demócrata, Kamala Harris, saluda, el miércoles, al equipo femenino de voleibol Wisconsin Badgers antes de hablar en un mitin de campaña en el Alliant Energy Center en Madison, Wisconsin.Jacquelyn MartinAP

Tras sus palabras, Biden envió rápidamente un mensaje en las redes sociales tratando de aclarar sus comentarios. "Su demonización de los latinos es inconcebible", dijo el presidente sobre Trump. "Eso es todo lo que quise decir".

Kamala Harris pidió el miércoles a los estadounidenses que "dejen de señalarse unos a otros", en un intento de dejar atrás esos comentarios y mantener el foco en su oponente republicano en los últimos días de la carrera electoral, informa AP. "Sabemos que tenemos la oportunidad en estas elecciones de pasar página a una década de Donald Trump, que ha estado tratando de mantenernos divididos y con miedo los unos de los otros", dijo la candidata demócrata.

Uno que se ha significado en este último tramo de campaña ha sido el actor Arnold Schwarzenegger, antiguo gobernador republicano de California, que ha pedido sorprendentemente el voto para Kamala Harris. "Siempre seré estadounidense antes que republicano. Por eso, votaré por Kamala Harris y Tim Walz. Lo comparto con todos vosotros porque creo que hay muchos que sienten lo mismo que yo. No reconoces nuestro país. Y tienes razón en estar enfadado", cuenta en X (antiguo Twitter).

Para saber más

¿Cuáles son los estados bisagra en estas elecciones?

El objetivo tanto de Trump como de Harris en las elecciones del próximo 5 de noviembre es llegar a los 270 electores, la mayoría simple del Colegio Electoral. En EEUU no funciona el sistema del voto directo, es esta la institución que elige al presidente. Está formado por un total de 538 miembros de los 50 estados y del distrito de Columbia, donde está Washington.

La mayoría de los estados no suele variar su color (azul para los demócratas; rojo para los republicanos), excepto siete que acaparan todas las miradas al no tener en principio decantado el voto y a los que se les suele llamar por ello estados bisagra o 'swing states'. Esos son los objetivos de los candidatos. Muy diferentes entre sí, estas son sus principales características, sus prioridades y el número de compromisarios con los que cuentan:

Pensilvania (tiene 19 delegados):

A Pensilvania se le considera uno de los estados bisagra más decisivos en estas elecciones. Cuenta con 19 votos en el Colegio Electoral y es el más poblado dentro de los dudosos. Aunque normalmente votaba por el Partido Demócrata, en 2016 cambió la tendencia y se decidió por Donald Trump, algo que cambió cuatro años más tarde. Conviven las raíces rurales con las grandes ciudades como Filadelfia o Pittsburgh.

Georgia (tiene 16 delegados):

Georgia, el estado que Trump quiso batallar de manera torticera en 2020, tendrá todos los ojos puestos encima y en sus 16 compromisarios. Los resultados tan ajustados de hace cuatro años han llevado a los dos candidatos a visitar su territorio varias veces durante la campaña. Los demócratas han echado el resto para apelar al voto de los afroamericanos, con las encuestas favorables a Trump.

Carolina del Norte (tiene 16 delegados):

Carolina del Norte cuenta con 16 votos electorales y con el recuerdo reciente del huracán Helene, que mató a cerca de 100 personas el pasado septiembre en la localidad de Asheville y destrozó una cuarta parte de este estado. Una tragedia, sobre la que hubo varias teorías de la conspiración y que marcará con toda probabilidad el proceso. La clase media ha sido el objetivo de los candidatos.

Michigan (tiene 15 delegados):

Quince son los compromisarios con los que cuenta el estado de Michigan en el Colegio Electoral. En 2016, fue Trump el que se llevó los votos por escasas 11.000 papeletas, que Biden superó en 2020 con 154.000. Aunque Kamala Harris inició su carrera en las encuestas ganando en este estado, Trump fue subiendo a partir de septiembre y acercándose peligrosamente a la actual vicepresidenta. Según la encuesta de The New York Times/Sienna de esas fechas, los asuntos que más preocupaban en este estado eran la economía (24%), el aborto (17%) y la inmigración (14%), el primero y el tercero objetivos del candidato republicano en ese estado en la recta final de la campaña.

Arizona (tiene 11 delegados):

La frontera con México es uno de los grandes temas en el estado de Arizona. Históricamente republicano, el estado está virando en los últimos tiempos debido al aumento de población de origen latino, actualmente es del 31%, y asuntos como el derecho al aborto, del que habrá una consulta en estas elecciones. El asunto que más preocupa en la inmigración (31%), la economía (20%) y la vivienda (11%). Arizona cuenta con 11 votos electorales.

Wisconsin (tiene 10 delegados):

Wisconsin, perteneciente al llamado 'Rust Belt', el cinturón manufacturero que entró en crisis a partir de los años 70, cuenta con 10 votos electorales y un pasado demócrata que Donald Trump puso en duda en 2016, aunque Biden lo recuperó en las elecciones de 2020. La economía y el derecho al aborto son los temas que más preocupan a los habitantes de ese estado. La población mayor de 18 años es un 86% blanca, un 5% negra y un 4% hispana. Cerca del 60% de los votantes inscritos se opuso a la decisión del Tribunal Supremo de EEUU de anular el caso Roe vs. Wade que permitía la interrupción del embarazo.

Nevada (tiene 6 delegados):

El estado que alberga Las Vegas, que cuenta con seis votos electorales, ha estado pendiente en los últimos tiempos de la aprobación de una mina de litio que finalmente ha salido adelante. La inflación y los precios de la vivienda son los problemas acuciantes de un estado que todavía padece los efectos de la pandemia. Nevada tiene la tasa de paro más alta del país, alrededor de un 5,5%. Aunque desde 2004 Nevada no ha votado republicano, los expertos consideran que es un estado 'morado', ni rojo ni azul, una mezcla de las dos tendencias. Los independientes también tienen un papel destacado.

Tras el 5-N y después de la certificación de los sufragios, los 538 electores irán a las capitales de sus estados (una cita fijada para el lunes siguiente al segundo miércoles de diciembre, después de la celebración de las elecciones. Este año será el 25 de noviembre) y allí votaran por el candidato (o candidatos, en el caso de Nebraska y Maine) que haya decidido su estado.

El siguiente paso es la sesión en el Capitolio en la que se cuentan esos votos electorales y se declara el resultado de las elecciones (desde mediados del siglo XX, se celebra el 6 de enero a las 13h.). El vicepresidente, en este caso vicepresidenta, Kamala Harris, presidirá la sesión y anunciará el nombre del siguiente comandante en jefe, que podrá ser ella misma. El 20 de enero será cuando se realice el traspaso de poderes y la ceremonia de investidura.