El sindicato policial Jupol y la asociación de la Guardia Civil Jucil se han concentrado este miércoles a las puertas del Ministerio del Interior para denunciar "la escalada de violencia" hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como el "abandono institucional" una insuficiencia de medios que "desprotegen" a sus agentes.
Así lo han manifestado en torno a un centenar de policías y guardias civiles frente a la sede de Interior, quienes, al ruido de silbatos y sirenas, han responsabilizado al ministro Fernando Grande-Marlaska de la precariedad material y la desprotección que experimentan.
Durante la protesta, que ha comenzado a las 12:00 horas, los representantes de Jupol y Jucil han vuelto a pedir la dimisión de Marlaska y han incidido en la escalada de violencia contra los agentes, especialmente tras la agresión el pasado 10 de noviembre en la localidad valenciana de Vinalesa a un policía nacional fuera de servicio, que se encuentra herido grave.
La portavoz de Jucil, Milagros Cívico, ha recordado que la cifra de agresiones a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ascendió a cerca de unas 17.000 en 2024, lo que supuso un aumento del 18% con respecto al año anterior. "Nuestra principal exigencia es el reconocimiento de la profesión de riesgo, una medida de justicia que debe acompañarse de la restitución del principio de autoridad con un endurecimiento de las penas", ha dicho. También ha mostrado su descontento ante el material con el que trabajan y ha tachado de "obsoletas" las embarcaciones utilizadas por la Benemérita.
Además, la portavoz de Jucil ha pedido que se resuelva el déficit de personal para poder dar seguridad a las ciudadanos, ya que solamente de Guardia Civil faltan más de 17.000 agentes.
"La situación es absolutamente insostenible. No tenemos medios y no tenemos protección jurídica" ha expresado el portavoz Jupol, Ibón Domínguez, quien además ha incidido en la solicitud por parte del Cuerpo de un endurecimiento legislativo que les permita llevar a cabo una lucha eficaz contra el narcotráfico. "Estamos ante un deterioro evidente del principio de autoridad. Los delincuentes actúan con sensación de impunidad y el Ministerio del Interior niega la realidad. Cada agresión a un agente es un ataque a la seguridad de toda la ciudadanía", ha añadido Ibón Domínguez.
Estas organizaciones han reiterado su denuncia por la "precariedad material" con la que trabajan miles de agentes en todo el país: "chalecos antibalas caducados o compartidos, ausencia de escudos y cascos balísticos en unidades de riesgo, vehículos sin blindaje y medios completamente obsoletos para enfrentarse a delincuentes cada vez mejor equipados".
En su manifiesto final, los sindicatos han reclamado al Gobierno la puesta en marcha inmediata de un paquete de medios "imprescindibles" para frenar el colapso operativo de los cuerpos policiales. Entre sus principales demandas destacan el endurecimiento de las penas por agresiones a agentes de la autoridad y la dotación individual y obligatoria de chalecos antibalas para todos los policías nacionales y guardias civiles.
La protesta se ha producido en paralelo a la comparecencia de Marlaska en la sesión de control en el Congreso, donde ha defendido que los agentes cuentan con todo el apoyo del Ministerio y que "España es un ejemplo en la Unión Europea" por sus medidas contra el narcotráfico. Marlaska también ha dicho que ya trabajan para adelantar la edad de jubilación de los agentes, aunque ha precisado que "la profesión de riesgo no existe en el ordenamiento jurídico".
