El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar hoy un nuevo decreto para reforzar el sistema eléctrico. La norma ha sido diseñada para recuperar muchas de las medidas que decayeron en julio, cuando el Congreso tumbó el decreto antiapagón. En la nueva norma, según ha podido saber EL MUNDO, el Ejecutivo ha incluido una medida que va a provocar un terremoto en el sector eólico.
A través de una disposición adicional, el Gobierno va a dar respaldo jurídico a la repotenciación, un proceso que consiste en reemplazar aerogeneradores antiguos por otros nuevos, más potentes y eficientes. Además, se compromete a tener listo en un máximo de nueve meses un plan nacional para dinamizar esa sustitución masiva de turbinas, que podría afectar a más de 10.000 molinos por todo el país. Paradójicamente, el Ejecutivo recurrió en el Tribunal Constitucional hace unas semanas el plan eólico de la Xunta de Alfonso Rueda, que contemplaba la renovación forzosa de turbinas obsoletas en Galicia.
Una parte relevante del parque eólico nacional está muy envejecida. Los aerogeneradores tienen una vida útil de unos 25 años. Fuentes del sector calculan que en España hay alrededor de 8 gigavatios (GW) que superan esa edad, sobre un total de 32 GW eólicos instalados. Sus promotores han ido alargando su vida porque todavía funcionan, a pesar de que su tecnología es mucho menos eficiente que la actual y que su impacto visual es mucho mayor, porque hacen falta varias máquinas viejas para producir lo mismo que una nueva. La cifra equivale a unas 13.000 turbinas que desde hoy están en la diana del Ejecutivo.
El plan de la Xunta imponía la repotenciación obligatoria a los parques con más de 25 años. Las patronales sectoriales, que representan a gigantes como Iberdrola, Naturgy o Acciona tanto a nivel nacional como en Europa, se opusieron frontalmente acusando a la Xunta de contravenir «la libertad de empresa y el Derecho europeo».
Recientemente, el Gobierno recurrió la norma gallega en el Constitucional. En el entorno del Ejecutivo opinan que no es lo mismo obligar a repotenciar que preparar un marco con incentivos para facilitar dicho proceso. Esa es la hoja de ruta que el Ministerio para la Transición Ecológica debe presentar en los próximos meses.
El Gobierno ha enmarcado la citada disposición en una directiva europea de 2023 que instó a los Veintisiete a mejorar la eficiencia y capacidad de las instalaciones de producción y almacenamiento de energía. Pero no solo ha traspuesto la definición de repotenciación que acuñó Bruselas, también ha dado el primer paso para ordenar desde el Estado ese proceso con una hoja de ruta. El reloj empezará a correr tras la entrada en vigor del nuevo decreto antiapagón.
El futuro plan estatal contendrá un diagnóstico del estado actual de los parques eólicos susceptibles de ser renovados. Además, marcará unos objetivos estratégicos y podría fijar un calendario a la repotenciación de las turbinas señaladas, así como un sistema de control para garantizar que el proceso avanza al ritmo aprobado. Por último, el Gobierno va a contemplar una serie de actuaciones (regulatorias, financieras...) para incentivar su propio plan renove eólico.
En realidad, Transición Ecológica ya ha concedido ayudas a la repotenciación. En 2023 otorgó casi 148 millones de euros a 34 proyectos para reemplazar 1.205 aerogeneradores antiguos por 167 molinos de última generación, una reducción en número de máquinas del 86%. En la resolución de dicha convocatoria, se contemplaba la creación de más de 6.800 empleos -2.831 directos.
Las nuevas máquinas son más eficientes y mucho más grandes. En potencia, las nuevas turbinas llegan a multiplicar por hasta 11 veces las anteriores. En tamaño, las nuevas palas alcanzan los 80 metros de largo, frente a los 20 de los primeros molinos que se construyeron en España.

