La Comisión quiere excluir completamente de la UE a las compañías que presentan "riesgos sustanciales" para la ciberseguridad común. Esto es, que apunta directamente a compañías como Huawei y a ZTE, de las que ya ha advertido en ocasiones anteriores pero ante las que ahora da un paso más.
Bruselas ha presentado este martes un reglamento, que de aprobarse será de obligado cumplimiento, para que todos los contratos existentes con compañías o países extracomunitarios de riesgo en materia de ciberseguridad sean cancelados en un plazo máximo de tres años. Y en la lista negra de empresas de infraestructuras críticas de 5G realizada por Bruselas se incluyen tanto Huawei como ZTE y, en consecuencia, los contratos que España tiene con la primera. El más polémico: la adjudicación que Interior hizo a esta compañía de "la gestión del almacenamiento de las escuchas telefónicas judiciales" a cambio de 12,3 millones de euros.
El departamento de Fernando Grande-Marlaska defiende que "la contratación de sistemas de almacenamiento de Huawei no comporta ningún riesgo para la seguridad y cumple con los niveles requeridos en el Esquema Nacional de Seguridad". Pero en Bruselas no piensan lo mismo.
"La Comisión ya determinó que Huawei [y ZTE] presentan riesgos sustancialmente más altos que otros proveedores de 5G y se comprometió a evitar la exposición de sus comunicaciones corporativas a las redes móviles que utilizan Huawei y ZTE como proveedores", recordaba el pasado mes de noviembre la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen, en respuesta a una pregunta parlamentaria del PP.
"El contrato celebrado por el Ministerio del Interior español con Huawei tiene el potencial de generar una dependencia de un proveedor de alto riesgo en un sector crítico y sensible que aumentaría el riesgo de injerencia extranjera", incidía la responsable comunitaria tras la cuestión de la secretaria general del Partido Popular Europeo, Dolors Montserrat.
España ha hecho caso omiso a estas recomendaciones y advertencias. Y ahora se encuentra con la posibilidad muy cierta de que, si el Consejo y el Parlamento Europeo avalan la propuesta de la Comisión, tenga que romper todos sus compromisos con la compañía china. No será el único país, ya que muchos en la UE mantienen relaciones con Huawei y ZTE. Pero el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es uno de los líderes europeos que más cercanía ha mostrado con China y sus proveedores, y desde luego el que más cercano se muestra a Pekín de entre las grandes economías.
"Las amenazas a la ciberseguridad no son solo desafíos técnicos. Son riesgos estratégicos para nuestra democracia, nuestra economía y nuestra forma de vida. Con el nuevo Paquete de Ciberseguridad, dispondremos de los medios necesarios para proteger mejor nuestras cadenas de suministro críticas de las TIC, pero también para combatir de forma decidida los ciberataques", ha añadido Virkkunen hoy.
Por su parte, Huawei ha trasladado que seguirá de cerca el desarrollo de la ley y "se reserva la capacidad de salvaguardar sus intereses legítimos". "Una propuesta legislativa para excluir a los proveedores no europeos basado en su país de origen más alla de una evidencia técnica viola los principios legales básicos de la UE de justicia, no discriminación y proporcionalidad, así como sus obligaciones ante la Organización Mundial de Comercio", traslada la empresa china.

