- PPA La Generalitat no halla coincidencias entre el virus de los jabalíes muertos por peste porcina africana en Barcelona y los del laboratorio IRTA-CReSA
- Laboratorio IRTA-CReSA, el búnker que trabaja con el virus de la peste porcina africana, bajo el foco de la investigación del origen del brote de Barcelona
"Las muestras del virus de los jabalíes no coinciden con las del IRTA-CReSA". El estudio encargado por la Generalitat al Institut de Recerca Biomèdica (IRB) no halla coincidencias entre los patógeneos secuenciados y, a falta de concluir los últimos análisis a dos muestras que el centro de investigación animal tenía congeladas desde hace más de cinco años, considera "altamente improbable" que el brote de peste porcina africana (PPA) de Barcelona tenga origen en una fuga vírica desde un laboratorio.
La prueba de ADN definitiva es, sin embargo, la que está realizando el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid). Si las secuenciaciones del centro nacional de referencia concluyen que tampoco hay equivalencia entre el virus de los animales infectados y los que utiliza el laboratorio catalán, situado muy cerca del lugar donde aparecieron muertos los dos primeros jabalíes, el origen del contagio podría quedar sin conocimiento.
El pasado 5 de diciembre, el Gobierno abrió una investigación complementaria a la iniciada el 28 de noviembre tras la detección del brote en Bellaterra, en el término municipal de Cerdanyola del Vallès (Barcelona). El motivo fue que la caracterización molecular por secuenciación del genoma del virus de los dos primeros jabalíes contagiados era distinta a la de todos los que circulan actualmente en la Unión Europea (grupos genéticos 2 a 28) y, por este motivo, se le dio el nombre de grupo 29.
El estudio realizado por el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA) de Valdeolmos (Madrid), laboratorio de referencia de la UE, observó que el patógeno causante del foco en la provincia de Barcelona era muy similar al grupo genético 1, que circuló en Georgia en 2007 y habitualmente se emplea en estudios empíricos.
El IRB también ha comparado la cepa 29 con la base de datos pública que recoge más de 800 secuencias del virus de la PPA procedentes de distintos países del mundo y no detecta similitudes. Por ello, los investigadores apuntan que puede ser una variante nueva o no descrita en la literatura científica.
"El patrón genético muestra más similitudes con algunos casos aislados descritos en países de Europa del Este y Asia, como Rusia, China o Tailandia, e indica que nos encontramos ante una variante nueva o no documentada hasta ahora", remarca la investigación encargada por el Ejecutivo de Salvador Illa.
Deleción genómica
"Las diferencias observadas son demasiado importantes para establecer relación directa alguna, ya que el virus detectado en Cerdanyola del Vallès presenta decenas de mutaciones específicas y una gran deleción genómica (mutación donde se pierde un fragmento de ADN) que no aparecen en ninguna de las cepas del laboratorio IRTA-CReSA analizadas" señala el informe. Las mutaciones exclusivas y la deleción podrían explicar el comportamiento menos virulento de esta cepa, con síntomas leves de infección.
No obstante, sin descartar aún la vía de la fuga desde el laboratorio, sobre la mesa sigue habiendo otras posibilidades de entrada del virus: un alimento contaminado que hubiera sido consumido por un jabalí o la llegada de un animal infectado procedente de otro país.
Mientras, la industria del sector porcino cifra ya en unos 70 millones de euros las pérdidas desde el estallido de la crisis, hace un mes, con importantes vetos a la exportación y un descenso del precio de la carne de cerdo que provoca que las granjas trabajen por debajo del coste de producción.
Gripe aviar
En una comparecencia para informar sobre los últimos datos de la peste porcina africana, el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Òscar Ordeig, dijo ayer que continúa el proceso de sacrificio de las alrededor de 235.000 gallinas ponedoras de la explotación avícola de Bellpuig (Lleida) donde se detectó hace una semana un brote de gripe aviar.
No hay constancia de ningún otro caso en las 58 granjas situadas en un radio de 10 kilómetros y, si en 30 días no hay nuevos positivos, se levantarán las restricciones impuestas. Los primeros indicios apuntan a un contagio por contacto con un ave silvestre infectada.

