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Jubilados emprendedores y con 'minijobs': el Gobierno ofrece mejoras en la pensión para hacer más 'sexy' la jubilación flexible

Seguridad Social propone ampliar la jornada de trabajo parcial a cambio de un extra en la nómina

Un jubilado hace unos ejercicios en una calle frente al puerto en la playa de Poniente, en Benidorm.
Un jubilado hace unos ejercicios en una calle frente al puerto en la playa de Poniente, en Benidorm.Concha Fernández
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El Gobierno sigue buscando fórmulas para retrasar la jubilación y mantener el mayor número posible de trabajadores en activo en el mercado laboral. Por un lado, para contener el gasto inmediato y, por otro, para insuflar los ingresos suficientes a la Seguridad Social de cara a costear la oleada de jubilaciones de la macrogeneración del baby boom y garantizar, a largo plazo, la sostenibilidad financiera del sistema de las pensiones.

Con este objetivo, el departamento que dirige Elma Saiz ha trasladado a los agentes sociales una propuesta para incentivar la jubilación flexible, que es la modalidad que permite a los pensionistas ya retirados del mercado laboral incorporarse a un trabajo compatibilizando un salario por una jornada a tiempo parcial con la parte proporcionalmente inversa de la pensión de jubilación. Es decir, si accede a un minijob al 40% de horas, la Seguridad Social le abona el 60% de la pensión.

De acuerdo con la última memoria anual del Consejo Económico y Social (CES), a cierre de 2024 apenas 3.157 personas estaban acogidas a esta modalidad de jubilación. Una cantidad ínfima sobre un total de más de 6,5 millones de jubilados. El Gobierno quiere que esta cifra se vaya aproximando a la de beneficiarios de la jubilación activa, que permite compatibilizar la pensión con un trabajo a tiempo completo, una opción elegida por 66.826 pensionistas, el 84% de los cuales son autónomos.

Para ello, el Ministerio está negociando con la patronal y los sindicatos sobre un planteamiento que mejora entre un 10% y un 20% adicional la parte de la pensión que cobra el jubilado flexible, siempre que acceda a un puesto a tiempo parcial transcurridos al menos seis meses de la fecha de jubilación. En concreto, la propuesta incrementa en un 20% el importe de la pensión compatible cuando la jornada de trabajo parcial se encuentre comprendida entre un 60% y un 80% de las horas, porcentaje que cae al 10% cuando la jornada esté entre el 40% y el 60%.

En paralelo, Saiz plantea elevar la horquilla de la jornada parcial a la que puede acceder el jubilado hasta un mínimo del 40% y un máximo del 80%, desde el 25% y 75% actuales, respectivamente. Es decir, que los jubilados que quieran trabajar a partir de esta reforma tengan que hacerlo obligatoriamente durante más tiempo, como mínimo, del establecido hasta ahora. Una vía para incrementar los ingresos por cotizaciones sociales, que serán los proporcionales a la jornada laboral.

Sin embargo, esos ingresos extra que recibirá la Seguridad Social por las cotizaciones de los sueldos de estos jubilados en activo no se traducirán en una mejora de sus nóminas como pensionistas, ya que en el borrador que se está negociando el Ministerio establece que "la cotización efectuada durante la situación de jubilación flexible no surtirá efectos para la mejora de la pensión que se tenga reconocida, ni tampoco incrementará el complemento económico de demora que hubiera correspondido".

Respecto a quienes hubieran accedido a la jubilación demorada, una opción cada vez más elegida por los pensionistas gracias a los incentivos introducidos en las últimas reformas, la propuesta ministerial fija que quienes hubieran optado por el cobro del complemento anual lo verán suspendido durante el tiempo que compatibilicen su pensión con un trabajo parcial, mientras los que solicitaron el pago único o la fórmula mixta no podrán acceder a la modalidad de jubilación flexible.

Como novedad, el Ejecutivo plantea abrir esta opción flexible al empleo autónomo, permitiendo la compatibilidad de la jubilación con la actividad por cuenta propia, en cualquier horario, a cambio de un 20% de pensión. En estos momentos la legislación solo permite esta posibilidad a los trabajadores por cuenta ajena, lo que en muchos casos presenta importantes barreras vinculadas a la incorporación a un puesto de trabajo a determinada edad. Por eso el Ministerio quiere fomentar el emprendimiento entre el colectivo, ya que una condición es que el jubilado no hubiera estado dado de alta como autónomo en los cinco años anteriores a la jubilación.

Así, el Gobierno avanza en una de las medidas pendientes de la gran reforma que impulsó inicialmente el exministro José Luis Escrivá, hoy gobernador del Banco de España, y continúa desplegando la actual titular del Ministerio de Seguridad Social, Elma Saiz. Tras los cambios en la jubilación anticipada y demorada, para desincentivar la primera modalidad y hacer más atractiva la segunda, y los incentivos introducidos en la jubilación activa y parcial, es el turno de la jubilación flexible.

De acuerdo con los datos que trasladan fuentes del diálogo social, de esos poco más de 3.000 pensionistas que en estos momentos optan por la jubilación flexible, la mayoría son hombres. La edad media del colectivo se sitúa en 71 años y habitualmente se incorporan a un empleo a media jornada durante una temporada de cuatro años en la que compatibilizan una pensión media de unos 930 euros con un salario de unos 1.880 euros.