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España debería haber ganado 27 medallas según su PIB: suspende en eficiencia frente a los países de su entorno

Un estudio estadístico, realizado por investigadores de la UCLM, establece las equivalencias. Francia, impulsada por su inversión, e Italia superan sus previsiones

Atletas españoles, tras aterrizar ayer en Barajas.
Atletas españoles, tras aterrizar ayer en Barajas.J.J.GuillénEFE
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La clasificación de los países más ricos del mundo, según su producto interior bruto (PIB), no difiere demasiado en las primeras posiciones del medallero de París 2024. Estados Unidos, China y Japón, primeros en los Juegos, son primero, segundo y cuarto, según su PIB. Francia gana dos puestos, favorecida por el impulso de la colosal inversión del país anfitrión en su deporte, e Italia y Gran Bretaña varían un solo puesto entre una y otra clasificación. España, en cambio, cae tres. Por su riqueza le corresponderían 27 medallas, nueve más de las obtenidas y cinco por encima del récord de Barcelona'92.

El cálculo ha sido realizado por unos investigadores españoles, de la Universidad de Castilla-La Mancha, a partir del método publicado en International 'Journal o Sport Finance'. «Se utiliza un modelo estadístico que permite establecer el máximo de medallas que puede obtener un país según su PIB. A partir de ahí se obtiene un índice de eficiencia, determinado por la proximidad al valor 1», explica Julio del Corral, catedrático y director académico de Economía y Planificación. El de España es de 0,71, lo que la sitúa en la clasificación de los países más eficientes deportivamente en el puesto 18, por debajo, incluso, la decimoquinta posición que ocupa en el medallero (ver gráfico). Francia (0,81), quinta en París, lo iguala, e Italia (0,78), novena, lo mejora en un puesto.

A Italia, según el estudio citado, le corresponderían 33 según su PIB, por las 27 de España, pero, en cambio, ha logrado 40, un éxito colectivo que ya se produjo en Tokio. Francia ha doblado su potencialidad, al lograr 63, muy por encima del objetivo de las 50 medallas que anunció Emmanuel Macron. El país más eficiente ha sido, sin embargo, Hungría, un puesto por encima de España en el medallero.

Causa nacional

Cuando el presidente de la República recibió en el Elíseo a los medallistas de Tokio, con una cosecha de 33 metales, recordó el plan que puso en marcha el general De Gaulle tras sentirse avergonzado por las cinco medallas ganadas por Francia en Roma'60, e insistió en que eso no volvería a suceder. Macron había dado instrucciones para implementar los programas de ayuda al deporte y, en 2019, dos años después de la concesión de los Juegos a París, se creaba la Agencia Nacional del Deporte, un organismo que hiciera eficaz el destino del dinero público. «Somos una mezcla entre administración, federación y start-up», dijo Frèdéric Sanaur, su primer director general y ex presidente del atletismo francés. De la primera dotación de 270 millones de euros, en 2019, se ha pasado a los 416 en 2024, 114 destinados específicamente al alto nivel. Se alcanzaba, además, el compromiso de que ningún deportista francés de alto nivel estuviera por debajo de los 40.000 euros anuales de ingresos procedentes del Estado.

Francia, además, no quiere dejar pasar el efecto de estos Juegos, por lo que pondrá en marcha el plan Generación 2024, con una inversión de 300 millones en tres años, para la construcción de 5.000 instalaciones deportivas y la contratación de un millar de técnicos para «aprovechar la energía creada por nuestros atletas en los Juegos, hacer del deporte una causa nacional y convertir a Francia en una potencia deportiva», en palabras de la ministra de deporte Amélie Oudéa-Castéra. Macron, un hincha más en los palcos de los Juegos, es un entusiasta de la causa.

España, sin ministerio

España no tiene ministerio de deporte, que cambia de ubicación ministerial en función de la oportunidad política. La figura del secretario de Estado, actualmente José Manuel Rodríguez Uribes, ha estado sometida a una volatilidad en los últimos años que no favorece la estabilidad. Desaparecido el Plan ADO, basado en la financiación privada a cambio de beneficios fiscales, se creó el Team España Élite, que distribuirá 48 millones por ciclo olímpico en ayudas directas a los atletas, además de las becas, pero que éstos deberán destinar sólo a gastos de su preparación y justificar mediante facturas.

El modelo italiano es distinto al español, gestionado directamente por el CONI, ya que su comité olímpico nacional asume competencias que en España corresponden al Consejo Superior de Deportes (CSD). Desde el CONI, se invierten 45 millones al año en el alto nivel. El organismo ha distribuido 13 millones a los medallistas, con premios (180.000 euros por el oro, 90.000 por la plata y 60.000 por el bronce en pruebas individuales) que doblan a los de España (94.000, 48.000 y 30.000). Mantiene, además, una partida destinada a una bolsa de estudio para los medallistas.

Deportistas en la policía

Pero, además, los deportistas de élite italianos pueden entrar en las fuerzas de seguridad del estado (policía, carabinieri, policía financiera y policía penitenciaria) a través de un cupo establecido en cada cuerpo, por el que perciben el sueldo y están liberados de muchas funciones para entrenarse. Un modelo que recuerda al de los antiguos países del Este.

«Lo cierto es que ese sistema les funciona en Italia, porque no sólo les permite mantener su actividad en la élite, sino que, además, les da tranquilidad, en el sentido de tener un futuro cuando dejen la práctica deportiva», afirma Del Corral, adscrito, asimismo, a la Sociedad Española de Economía del Deporte (SEED). «Fórmulas similares podrían buscarse en España, sino en la policía en otros organismos», insiste este investigador, que observa muchos aspectos a mejorar: «Tenemos problemas de selección en franjas de edad determinadas y debería mejorarse el sistema dual para los universitarios, algo que trabajamos en nuestra universidad en Castilla-La Mancha, pero otras son reacias. Eso provoca que muchos no accedan a la élite». «Si sólo cuidamos a la élite y no al segmento anterior, es difícil crecer deportivamente en un país, además, con mucha cultura de deportes de equipo, lo que penaliza a las especialidades individuales», continúa Del Corral, para concluir: «Para pensar en 25 o 30 medallas, hay que tener 50 opciones. Lo demás es ilusorio. España se ha quedado en la ilusión».