Médicos de toda España han salido a la calle en la primera de las cuatro jornadas de huelga previstas para esta semana y convocadas por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA).
Su principal reivindicación, dirigida al Ministerio de Sanidad y a las Comunidades Autónomas, es la aprobación de un Estatuto Marco "propio" que acabe con "las condiciones laborales injustas" que arrastra la profesión.
"Lo que pedimos es muy claro y muy sencillo", desgrana Ángela Hernández, cirujana y una de las profesionales que sujeta la pancarta que encabeza la manifestación que, en Madrid, ha recorrido el trayecto entre el Congreso y el Ministerio de Sanidad.
"Necesitamos una jornada como la de los demás; los médicos tenemos que negociar nuestras propias condiciones y decimos basta a esta discriminación", subraya la también secretaria general de AMYTS, el sindicato mayoritario en Madrid, que ha convocado la movilización de este martes. Según sus estimaciones, su convocatoria ha reunido a en torno a 2.000 especialistas, "hartos" de sufrir unas jornadas laborales extenuantes, unas guardias interminables y un marco legal que no reconoce la singularidad del ejercicio médico, resume la especialista.
Pronuncia casi las mismas palabras, unos paso más atrás, Irene Fernández, ginecóloga en un hospital público de Madrid cuyo nombre prefiere no dar. "Estamos aquí porque pedimos unas condiciones laborales dignas, como las del resto de la población española. Ahora mismo tenemos condiciones del siglo XIX. Trabajamos muchísimas horas por exigencias del servicio, con unas guardias imposibles. Estamos sobrepasados, enfermando. Y muy preocupados por los pacientes, porque obviamente estas condiciones afectan a la calidad del servicio y a su seguridad", remarca Fernández.
"Hay muchos estudios que demuestran que un médico cansado comete más errores y tiene más dificultades para tomar decisiones. Pero aquí seguimos, trabajando más de 24 horas seguidas sin que se modifique esta situación. ¿Por qué si para un vuelo de 12 horas se planifica el trabajo de tres pilotos de forma que se puedan hacer descansos no se hace lo mismo con los médicos? ¿Cuántos errores que se cometen se podrían evitar?, plantea.
Cerca de la fuente de Neptuno camina Raúl González, residente de Pediatría de 27 años, que ha salido de la guardia esta mañana. Dice que en los últimos cinco días ha trabajado "72 horas" y lleva más de 30 sin dormir, pero no quería faltar a la manifestación de hoy para reivindicar "la necesidad de tener un estatuto propio" que ponga fin a injusticias como las infinitas guardias. "He estado viendo pacientes después de más de 20 horas sin dormir, con los riesgos que eso tiene tanto para los pacientes", remarca.
"Queremos dar una atención digna al paciente, porque, para nosotros, lo primero es atender bien al paciente. Pero, para eso, necesitamos unas buenas condiciones laborales".
Tras él, una pancarta reza: "con talento y vocación no se paga la pensión". Y a su lado, se ve otra que dice: "Mamá, ya no quiero ser médico".
"Un fenómeno horrible que estamos constatando cada vez más es el fenómeno de la renuncia", remarca Ángela Hernández. "Lamentablemente, después de una formación de como mínimo 11 años más otros cuatro o cinco de especialidad, muchos médicos y facultativos se rompen por la sobrecarga continuada y llegan a colgar la bata".
"Muchos compañeros se van. Tengo amigos que están en Reino Unidos, haciendo jornadas de 40 horas con guardias y cobrando por la responsabilidad que tienen. Con voluntad, puede hacerse", asegura Cristina, pediatra en un hospital de mediano tamaño en la Comunidad de Madrid.
Los cánticos redoblan su volumen, apelando a la ministra de Sanidad, Mónica García, a solo unos metros del Ministerio. "Mónica, escucha, también es tu lucha", claman los congregados, al ritmo de tambores en la cabecera de la manifestación. Al rato, las voces cambian a "Mónica García, el estatuto pa' tu tía".
El lema del cartel con el que arrancaba la manifestación era "Por un estatuto propio para la profesión médica y facultativa", una declaración que, según Hernández, resume uno de los puntos fundamentales de la reivindicación: "Pedimos que tanto las Comunidades Autónomas como el Ministerio negocien directamente con médicos y facultativos. Pedimos una mesa propia y no compartida con otros profesionales sanitarios", con los que, asegura, no comparten ni las mismas condiciones ni la misma responsabilidad.
Más de 100.000 facultativos están convocados a las movilizaciones que prolongarán a lo largo de la semana, hasta el viernes 12 de diciembre. En Madrid, casi todos han acudido vistiendo su bata blanca y, en algún caso, con el fonendo colgando del cuello. "No estamos todos, faltan los de guardia", corean, aludiendo también a unos servicios mínimos que los convocantes consideran "abusivos".
"La huelga de médicos y facultativos es siempre un fracaso, implica que no se ha llegado a ningún diálogo ni a ningún acuerdo a pesar de todas las propuestas que hemos presentado desde el primer borrador de enero", subraya Hernández, que lamenta que tanto el Ministerio como las CCAA mantengan posiciones inmovilistas y que no se escuche a los profesionales.
Entre las demandas de Amyts figuran un nuevo modelo de carrera profesional y el reconocimiento de la singularidad y la responsabilidad del desempeño médico, junto con una diferenciación retributiva A1/A2 y el mantenimiento de los requisitos de titulación y categoría.
Además, reclaman la jubilación anticipada, la subida del pago por guardias al 175% y el complemento transitorio por la pérdida de la paga extra de 2010, abonado en junio y septiembre, entre otros puntos.
Por todo ello, Amyts ha reclamado al Ministerio de Sanidad que acceda a negociar un Estatuto Médico y Facultativo que reconozca la realidad laboral de la profesión, así como a la Consejería madrileña a abrir una mesa de diálogo para frenar la fuga de talento y poner en marcha las reformas que continúan paralizadas.
"Somos conscientes de los malestares que tienen los profesionales acumulados desde hace más de 20 años fruto de un estatuto marco que nadie ha sacado del cajón en 22 años", ha señalado la ministra de Sanidad, Mónica García, en su comparecencia ante los medios antes de insistir en que lo que no puede hacer es incluir medidas que invadan las competencias autonómicas o sean inconstitucionales.
Tras más de 60 reuniones con los sindicatos del ámbito (UGT, CCOO, CSIF, SATSE-FSES y CIG-Saúde), con los convocantes de la huelga (CESM y SMA), con las comunidades, con el foro marco, sociedades científicas o representantes de estudiantes de Medicina, entre otros participantes, el Ministerio asegura que ha incorporado todas las reivindicaciones "artículo por artículo, coma por coma", que son de su marco competencial.



