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El antes muerta que sencilla, cantaba María Isabel, ha pasado a la historia. Afortunadamente, para presumir ya no hay que sufrir... y nuestros pies lo agradecen. Tras épocas en las que subirse a unos tacones afilados provocaba juanetes, callos y durezas, entre otros problemas de incomodidad y alguna torcedura, las mujeres todoterreno hemos abrazado (y con mucho gusto) la moda deportiva en el día a día.
Hasta la Reina Letizia, que padece la dolorosa afección neuroma de Morton, ha sucumbido al calzado que pisa más fuerte: la tendencia barefoot. "Se trata de zapatos que imitan ir descalzo. Son muy flexibles, con suela fina y sin tacón, para que el pie se mueva de manera natural, como si no llevaras nada", explican Victoria Viscarret y Manuela Asensi, emprendedoras tras la marca Libertas Barefoot.
De una consultora al emprendimiento
Dos amigas que trabajaban juntas en la consultora francesa Mazars, y que lo dejaron todo para crear y diseñar esta firma de calzado en julio de 2024. "Surgió porque yo he tenido un montón de problemas de pie siempre y todos los zapatos me dolían", recuerda Manuela que, como muchas chicas, fue víctima de los zapatos en forma de punta que tanto le oprimían en su adolescencia.
De ahí que se acercara a esta moda a través de las zapatillas deportivas. "Pero echaba en falta modelos bonitos para vestir". En un viaje a Japón, había visto los tabis, zapatos tradicionales con dos dedos, que se usan a menudo en festivales y en el trabajo, cuenta. Y ahí empezaron a ejecutar la idea, con una bailarina como base.
"Hablamos con fisioterapeutas, traumatólogos, podólogos... Les pedíamos opinión. Recibíamos mucha información, desmontando mensajes que habíamos escuchado toda la vida, como que el tacón era bueno. Y nos explicaban que ir plano es malo si la suela es dura, como algunas sandalias. Pero si es flexible, no pasa nada; al contrario", profundiza Victoria. Así llegaron a entender que biomecánicamente es mejor separar el dedo gordo: "Tiene el 80% de la estabilidad del cuerpo. Por eso hicimos el dedo partido en nuestros modelos".
Del tabi japonés al barefoot moderno
De hecho, el nombre significa "la libertad del pie". Y el logo, una doble B, emula a una mariposa, como una metamorfosis. "La transición de un zapato gusano, estrecho y que encierra, a darle movilidad al pie y que el cuerpo vaya alineado. Hemos investigado que muchas dolencias de rodillas, caderas o espalda vienen de problemas de los pies", afirman.
Cuando estaba lista su estrategia, dejaron sus respectivos trabajos, invirtieron todos sus ahorros, buscaron los mejores proveedores en Elche y se lanzaron a por un sueño: "O lo hacemos ahora, que no tenemos hipoteca ni hijos, o no lo haremos nunca", pensaron. Constituir la sociedad, registrar marca, prototipos, notaría...
"Lo mejor es la realización y el crecimiento personal. Antes teníamos jefes, ahora decidimos nosotras. Y la gestión vital: flexibilidad total, incluso si tienes que ir al médico o al banco una mañana. Emprender te acostumbra a gestionar la incertidumbre", dice Victoria. Lo peor es que "a veces te agobias y no hay frontera entre la vida profesional y la personal", reconoce Manuela. "Por ejemplo, acabamos de hacer una colaboración y nos han mandado foto de las cajas de las zapatillas y... no eran nuestras, sino con el logo de otra marca. A una semana de un pop-up. Casi lloramos, porque era un encargo de agosto. Pero hablamos con la otra marca y nos dijo que, antes de destruirlas, podíamos hacer algo juntas. No hay mal que por bien no venga y somos muy echadas para adelante", ríen.
El valor del made in Spain
En online han conseguido una web muy intuitiva. Han pasado de tener un 90% de las ventas en España al 65/35% internacional en poco tiempo. "El calzado rígido en punta nació como símbolo de estatus. Hoy no tiene sentido. Con el ritmo actual es imposible ir en tacones todo el día. Terminarán desapareciendo. Una vez que la gente prueba barefoot, es difícil volver al calzado duro", se aventuran. No en vano, cada vez más marcas tradicionales se apuntan a este fenómeno o hacen diseños minimalistas.
Ellas sienten que son muy apreciadas por la calidad y comodidad del producto. "Aquí hemos nacido con la cultura Inditex, que está muy bien, pero no somos conscientes de la tradición brutal de artesanía que hay en España y que puede desaparecer en próximas generaciones sin apoyo. En Francia cuidan muchísimo más lo suyo y se enorgullecen de ello. Paradójicamente, fuera valoran más el made in Spain que nosotros mismos". Entre sus principios se encuentran las buenas condiciones de trabajo y los proveedores locales. "La gente asocia sostenibilidad a material reciclado, pero traerlo en barco puede contaminar más".
Tienen clientas que repiten y alguna les ha comprado cinco pares en dos meses. "Recibimos mensajes de 'me encantan' en mayúsculas y hasta tenemos novias que se han casado con ellas. Eso nos hace muy felices porque es la idea: que la gente pueda ir elegante sin sufrir. A pesar de la creciente preocupación por la salud a través del deporte, la alimentación y la cosmética, los pies siguen siendo los grandes olvidados", resumen.
Libertas Barefoot
Se vende en Wow Concept: Serrano, 52
También 'online' en su web
Significa libertad para los pies
Calzado hecho en España y artesanal
Desde julio de 2024



