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Brazos fuertes y tonificados con tres disciplinas que esculpen el cuerpo y la mente

La idea no es trabajar una zona específica del cuerpo con una finalidad estética, sino realizar entrenamientos globales con el objetivo de tener un cuerpo funcional, fuerte y flexible que nos brinde calidad de vida

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Brazos fuertes y tonificados con tres disciplinas que esculpen el cuerpo y la mente
Getty Images

Por si no teníamos suficiente con batallar por tener un abdomen plano, unas piernas esbeltas y unos glúteos desafiantes, se nos ha abierto otro frente: el de los brazos tonificados. Mucha culpa de ese furor por lucir unos bíceps y unos tríceps potentes la tienen musas globales como la Reina Letizia, Elsa Pataky o Kate Hudson que, con su poderío, han contribuido a normalizar una imagen que hasta hace poco todavía chocaba, la de una mujer fuerte, musculada pero, ante todo, sana como una manzana.

Entrenamiento de fuerza

El objetivo, aquí, es dar la vuelta a la tortilla y aprovechar el tirón para, más allá de gustos estéticos, prestar más atención a una zona de nuestra anatomía de la que sólo nos acordamos cuando empieza a aletear cual mariposa. Porque, al igual que el abdomen, las piernas o los glúteos tienen sus misiones, nuestras extremidades superiores no están ahí para lucir bien en camiseta de tirantes, sino para cumplir con las funciones anatómicas para las que han sido diseñadas. "Tener un tren superior fuerte es esencial para nuestra vida cotidiana. Más allá de lo obvio, que sería sostener, convendría recordar que los brazos desempeñan un papel clave en el mantenimiento de una correcta postura corporal. Son claves en nuestra manera de caminar y en nuestro rendimiento deportivo. ¡Y para abrazar!", explica Carola Prato, entrenadora personal.

Antes de entrar en materia, Prato nos advierte de que habitualmente "se confunde tener los brazos fuertes con tenerlos definidos y no es lo mismo. Para fortalecerlos, hay que levantar peso, entrenar con mancuernas o con poleas para luego definirlos con fondos y un buen trabajo con bandas elásticas".

Mientras que el bíceps es más agradecido, el tríceps se resiste un poco más "porque es una zona en la que las mujeres suelen acumular más grasa en el tríceps y, por eso, es más difícil definirlo".

No obstante, esta entrenadora hace hincapié en un detalle esencial: "La idea no es trabajar una zona específica con una finalidad estética. Los entrenamientos deben ser globales y planificados de una forma individual con el objetivo de tener un cuerpo funcional, fuerte y flexible que nos brinde calidad de vida. De nada sirven unos brazos fuertes si luego no tenemos unas piernas que nos impulsen o un core que nos sostenga".

Escalada

Más allá del universo mancuernas, hay muchas opciones para fortalecer los brazos como, por ejemplo, la escalada que, según dicen, es el gran secreto de los espectaculares brazos de la Reina Letizia. "Aunque hasta hace poco había una clara desproporción entre hombres y mujeres, cada vez somos más las que nos sumamos y nos enganchamos a este deporte tan completo y desafiante, tanto física como mentalmente. Porque, más allá de la estética, lo verdaderamente interesante de la escalada es todo lo que aporta personal y deportivamente", cuenta Michelle Matheus, routesetter (equipadora) de Arkose Madrid y escaladora profesional.

Más allá de los brazos, Matheus explica que con esta disciplina "se trabajan la espalda, el 'core' e incluso las piernas. Sin embargo, uno de sus aspectos más característicos es el desarrollo de la fuerza de los dedos, un componente fundamental que difícilmente se entrena con la misma intensidad en otros deportes. Esta fuerza es clave para sostener el peso corporal en presas pequeñas y mejorar el rendimiento en la pared".

Ballet

Exbailarina en de The Royal Ballet School de Londres, La Scala de Milán, la John Cranko School de Stuttgart y la compañía de Ballet de Víctor Ullate, para Yasmina Sancayo, "unos brazos bonitos no se entrenan solo con fuerza, sino con conciencia. Lo físico mejora, pero lo que cambia de verdad es cómo habitas tu cuerpo". Y así es como trabaja en Ballet Sporty Club con el sistema que ella misma ha creado, Ballet Workout. "Es un enfoque que nace de la danza, pero está pensado para todo el mundo. Porque si nos fijamos, en un ballet como 'El lago de los cisnes', podemos estar durante horas sosteniendo los brazos en el aire, con precisión y sin tensión. Eso no se consigue sólo con fuerza, sino con una preparación específica, alineación y conciencia corporal".

Tonificados, elegantes, con una línea larga, sin ser voluminosos. Así son los brazos de una bailarina. "Lo primero que hay que entender es que, si los trabajamos de forma aislada, con repeticiones rápidas o con mucho peso, el resultado suele ser hombros tensos, cuello cargado y frustración, porque el cuerpo no responde como esperamos. Nosotras empezamos desde la raíz. Desde el centro postural, la espalda alta, el control de la escápula. Y ahí es donde nace, de verdad, un brazo bonito y funcional".

Sancayo nos anima a "activar correctamente la zona entre las escápulas, como si juntáramos suavemente los omóplatos hacia abajo. Eso libera la tensión del cuello y abre el pecho como si proyectáramos una luz, brindándonos una base firme desde la que los brazos pueden alargarse con intención y precisión. Esto no solo estiliza la silueta y tonifica sin inflamar, también protege las articulaciones y mejora tu postura general".