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Dean y Dan Caten, de Dsquared2: "Cada colección está pensada para empoderar a alguien, para hacerle sentir audaz y vivo"

Entrevistamos a los milaneses-canadienses Dean y Dan Caten cuando su marca Dsquared2 celebra tres décadas de vida firmemente soldada al imaginario colectivo por su identificable mezcla de sofisticación y rock'n roll. ¿Dará para más el cóctel? Ellos creen que sí.

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Los hermanos Dean y Dan Caten, padres de Dsquared2.
Los hermanos Dean y Dan Caten, padres de Dsquared2.D.R.

Son únicos siendo dos. Los gemelos Dean y Dan Caten nacieron para la moda en 1995 en Milán, aunque ellos lo habían hecho en Toronto en 1964, los más pequeños de nueve hermanos hijos de inmigrantes italianos calabreses. Desde pequeños estuvieron obsesionados con la moda, tanto, que les hacían la ropa a sus hermanas. Estudiaron en la Parsons School of Design (Nueva York) y trabajaron para Versace, Gianfranco Ferré y Diesel antes de crear su propia marca, Dsquared2, un juego de palabras con el propio hecho de su gemelaridad. Ese sentido del humor siempre ha impregnado su ropa, tanto como la bandera canadiense sus estampados (de hecho, su lema es Born in Canadá, Made in Italy). En 2000 Madonna les encargó el vestuario de su gira Don’t Tell Me, y boom, saltaron al estrellato. Ahora celebran 30 años de marca a lo grande, tras haberse posicionado en el universo del lujo con un enfoque propio, joven y desenfadado, y decididamente alejado de lo que normalmente identificamos con moda italiana.

Una propuesta de la colección primavera-verano 2026 de Dsquared2.
Una propuesta de la colección primavera-verano 2026 de Dsquared2.D.R.

Para mí, cumplir 30 años significa entrar en la que probablemente sea la mejor década de la vida... ¿Es lo mismo para la ahora Dsquared2 treintañera?
¡Definitivamente sí! Nos gusta pensar que tanto nosotros como Dsquared2 cumplimos 30 juntos. Aunque la marca ya está consolidada, seguimos sintiendo la misma hambre y emoción que teníamos al principio. Aún hay muchísimo por explorar y crear. Esa energía y curiosidad son lo que nos impulsa a seguir adelante.
La colección otoño-invierno 2025–2026, actualmente en tiendas, combina piezas icónicas de la cultura pop-rock estadounidense con sofisticación y una energía muy libre, casi nocturna. ¿Cómo refleja el momento que vive la marca en su 30º aniversario?

Con la colección otoño-invierno 25 queríamos rendir homenaje a todos los personajes que hemos creado y celebrado a lo largo de estas tres décadas, todo el elenco de personalidades que han dado forma a nuestro universo. Fue como organizar la fiesta definitiva de Dsquared2, donde todos los que hemos amado alguna vez se reunieron en un mismo escenario: los motoristas de cuero, los vaqueros canadienses, las reinas del disco, las showgirls, incluso los policías; todos esos arquetipos que han definido nuestra identidad. Imaginamos el desfile como nuestra propia versión del Paradise Garage [una discoteca icónica de Nueva York que funcionó de 1977 a 1987, fundamental en el desarrollo de la cultura de club]: un lugar de libertad, energía e individualidad, donde personas de todos los orígenes y estilos se encuentran, bailan y se expresan. Cada modelo llegaba como si saliera de su propio mundo –de coches, limusinas, taxis– y entraba en la noche lista para la mejor fiesta de la ciudad. Ese momento de entrada simbolizaba lo que sentimos como marca ahora mismo: confianza, energía y emoción por el futuro. Después de 30 años, seguimos celebrando todo lo que hace que Dsquared2 sea única.
Desfile otoño-invierno 2025-26 de Dsquared2. Naomi Campbell viste una de las prendas fruto de la colaboración de la marca con Ducati.
Desfile otoño-invierno 2025-26 de Dsquared2. Naomi Campbell viste una de las prendas fruto de la colaboración de la marca con Ducati.D.R.

¿Cómo evoluciona eso de cara a la colección primavera-verano 2026?
Volvimos a mirar aquello que nos hizo enamorarnos de la moda: ese mundo brillante y glamouroso de los 80, 90 y primeros 2000, cuando se vivían momentos icónicos y las editoriales de moda eran auténticas obras de arte. Decidimos recuperar ese espíritu vibrante y emocionante, pero con un giro contemporáneo. La nueva colección es, en realidad, una celebración de la alegría y el dramatismo de la moda, un recordatorio de que el estilo debe ser divertido, emocional y poderoso. Es una evolución natural para Dsquared2: más atrevida, más expresiva y más auténticamente nuestra.

Si existe una constante en el trabajo creativo de los hermanos Caten, ésa ha sido la búsqueda de una zona estratégica, propia, entre la sofisticación y la irreverencia. Algunas de sus propuestas pueden bordear lo choni, pero ellos siempre se ocupan, de manera absolutamente consciente, de que no excedan los límites que enmarcan su estilo. "Siempre nos ha encantado caminar sobre esa línea entre la sofisticación y la irreverencia", explican, "de ahí proceden la energía y la emoción. Pero también sabemos cuándo frenar, cuándo algo empieza a parecer forzado o pierde autenticidad. Dsquared2 siempre ha sido cuestión de contrastes, pero en el fondo se trata de honestidad. Incluso cuando rompemos límites, siempre surge de un lugar real: nuestras raíces, nuestro humor, nuestra energía y nuestro amor por la moda. Nunca se trata de provocar por provocar, sino de iniciar una conversación, inspirar a la gente a ser valiente, a abrazar quienes son realmente y a divertirse haciéndolo. Esa es la esencia del espíritu Dsquared2".

La inconfundible energía de Dsquared2  domina la primavera-verano 2026.
La inconfundible energía de Dsquared2 domina la primavera-verano 2026.D.R.

¿Ha habido alguna idea o prenda que quisierais lanzar pero que al final os pareciera demasiado, incluso para Dsquared2?
Para nosotros la creatividad siempre va primero. Eso nos permite experimentar libremente y diseñar las piezas que realmente nos inspiran. Pero al mismo tiempo es imposible no pensar en nuestro público. La moda no consiste sólo en crear para nosotros, sino en vender un sueño, en ayudar a la gente a afrontar el mundo con confianza, personalidad y estilo. Cada colección está pensada para empoderar a alguien, para hacerle sentir audaz y vivo. Así que, aunque seguimos nuestra propia inspiración, también pensamos en quién llevará nuestras prendas y cómo se sentirá al hacerlo. Y eso no nos impide crear una nueva colección de Dsquared2 que consideremos verdaderamente auténtica.
Vosotros habéis vivido entre Canadá, Italia y el circuito internacional de la moda. ¿Qué influencia cultural os ha cambiado más como diseñadores?
Hemos tenido la suerte de experimentar lugares increíbles en todo el mundo (por supuesto, Canadá e Italia son nuestras raíces, pero también Nueva York, Londres y Mykonos tienen un lugar muy especial en nuestros corazones). Si pensamos en la influencia cultural que más nos marcó como diseñadores, sin duda fue la escena de clubes de Nueva York durante sus años dorados de moda y vida nocturna. Formar parte de ese mundo, conocer a tanta gente e iconos distintos nos dio una visión de la energía, la actitud y la audacia que queríamos transmitir en nuestro trabajo. El espíritu de esa escena –su creatividad, su libertad y su sentido de diversión– sigue muy vivo en nuestras colecciones. Cuando miras Dsquared2, siempre puedes sentir esa mezcla de coolness, confianza y juego que surgió de esas experiencias nocturnas.
¿Qué os inspira más hoy: la calle, los algoritmos de las redes sociales o los archivos de moda?
Hoy la inspiración nos llega de muchos lugares distintos. El estilo urbano siempre es una fuente constante (es fascinante ver cómo la gente se viste para cada ocasión y cómo el estilo cambia de una ciudad a otra). Las redes sociales también son fundamentales; es increíble ver cómo algunos de nuestros desfiles icónicos siguen resonando en plataformas como TikTok, donde la gente los referencia y los reinterpreta de formas nuevas. Y, por supuesto, nuestros archivos son la base de la marca (son nuestro ADN, y es genial ver cómo un toque de ellos aparece en las nuevas colecciones). Sinceramente, es difícil elegir sólo una fuente. La clave es mantenerse abierto e inspirarse en todo lo que te rodea. Así crece nuestra creatividad día a día: observando, absorbiendo y reimaginando el mundo a nuestra manera Dsquared2.
La primavera-verano 2026 de Dsquared2 incide en esa mujer festiva tan de la marca.
La primavera-verano 2026 de Dsquared2 incide en esa mujer festiva tan de la marca.

Con Ducati, una de vuestras últimas colaboraciones –que este año han sido muchas–, fusionasteis moda y cultura del motor de una forma muy natural, muy vuestra...
Siempre nos han atraído los mundos donde el estilo se une a la actitud, y la cultura del motor es el ejemplo perfecto de eso: es audaz, rebelde, lleno de energía, igual que nosotros. Las motos tienen su propio lenguaje: velocidad, poder y libertad. Para nosotros, colaborar con Ducati consistía en traducir esa energía a la moda: tomar los elementos icónicos de la marca –la estética del cuero, el equipo de carreras, los detalles– y reinterpretarlos a través de nuestra propia mirada. Queríamos crear algo inconfundiblemente Dsquared2: una mezcla de sofisticación y rebeldía, herencia y diversión, combinada con la pasión y la excelencia técnica de Ducati.
¿Qué os pone más de este tipo de colaboraciones: el reto creativo o el choque entre dos culturas de marca potentes?
El reto creativo, sin duda. Para nuestras colaboraciones del 30 aniversario con Magliano, Bettter y Vaquera quisimos dar a cada diseñador total libertad. Les dimos acceso completo a nuestros archivos. Cada uno aportó algo distinto, y eso fue lo mejor: ver cómo nuestro universo podía ser reimaginado de formas nuevas e inesperadas.
¿Qué ha cambiado más en 30 años: vuestro estilo, la industria o el público?
Probablemente la industria. Cuando empezamos era más fácil encontrar tu propio espacio en la moda. Llegamos a Milán y vimos que la masculina se centraba en la sastrería, así que decidimos ofrecer algo diferente: un nuevo tipo de estilo. Hoy la industria es más compleja, pero también más abierta, lo que la mantiene interesante. En cuanto a nuestro propio estilo, siempre ha sido cuestión de coherencia: mantenernos fieles a quienes somos. Evolucionamos, actualizamos nuestros códigos, pero nuestro ADN nunca cambia. Y nuestro público ha crecido con nosotros. Es una mezcla entre los fans leales que nos acompañan desde el principio y una nueva generación que descubre Dsquared2 por primera vez. Esa combinación mantiene la marca en constante evolución.
¿Es posible resumir estos 30 años en tres prendas icónicas?
Las botas Iconic Skate, sin duda. Las relanzamos por nuestro 30 aniversario y ¡la gente enloqueció! Luego, por supuesto, el denim: es una piedra angular de Dsquared2. Lo que se te ocurra, lo hemos hecho en denim, forma parte de nuestro ADN. Y, por último, no es una prenda, sino nuestro espíritu canadiense en general (puedes verlo en nuestras camisas de cuadros, parkas y prendas exteriores). Esa mezcla de rudeza y calidez que siempre se nota, sea la temporada que sea.

Una de las acciones con las que Dsquared2 ha sorprendido a sus fans en este año tan significado para la marca es la publicación de una larga y emotiva carta dedicada, simplemente, a Julie. Tras ese nombre está Julie Enfield, fotógrafa canadiense que fue inspiración y mentora para Dean y Dan Caten, alguien clave en los comienzos de los hermanos en la moda. La conocieron en 1976, cuando eran adolescentes, y ella creyó en ellos, los apoyó y los impulsó a perseguir sus sueños de dedicarse al mundo de la moda.

La fotógrafa canadiense Julie Enfield, gran mentora de Dean y Dan Caten, a quien los hermanos han dedicado una emotiva carta de agradecimiento.
La fotógrafa canadiense Julie Enfield, gran mentora de Dean y Dan Caten, a quien los hermanos han dedicado una emotiva carta de agradecimiento.FOTO GENTILEZA DE DSQUARED2.

En vuestra Carta a Julie describís cómo, siendo adolescentes, ella os hizo sentir que pertenecíais a algún sitio, que podíais soñar a lo grande. Treinta años después, ¿qué os emociona más al pensar en ella: lo que os dio entonces o lo que sigue inspirándoos hoy?
Probablemente, lo que nos dio al principio de nuestra amistad. No porque lo que sigue dándonos ahora signifique menos, sino porque fue la primera persona que realmente creyó en nosotros. Nos ayudó a convertirnos en quienes somos hoy. Julie fue quien nos animó a soñar, a dibujar, a jugar con la moda y a expresarnos. Nos abrió los ojos a un mundo que ni siquiera sabíamos que existía: un mundo de creatividad, libertad y posibilidades. Ese tipo de influencia se queda contigo para siempre. Lo que nos dio entonces se convirtió en la base de todo lo que vino después..
Por último, la carta es más que un homenaje personal; también revela las raíces de Dsquared2: la mezcla de cultura queer, libertad creativa y glamour. ¿Por qué elegisteis compartir esta historia ahora, en el 30 aniversario de la marca?
Dsquared2 siempre ha sido un reflejo de quienes somos –no sólo como diseñadores, sino como personas–. Cuando empezamos éramos dos chicos jóvenes con un sueño, y todo lo que creábamos surgía del deseo de pertenecer a algún sitio. Después de más de 30 años en este mundo, sentimos que era el momento adecuado para hacer una pausa y mirar atrás: preguntarnos cómo llegamos hasta aquí y a quién debíamos agradecérselo. La respuesta, en cierto modo, es Julie. Ella representa el corazón de nuestra historia, quien nos dio el valor para ser nosotros mismos. La carta y el propio desfile fueron nuestra manera de rendirle homenaje: un mensaje de amor, esperanza y amistad, y un recordatorio de lo que realmente importa más allá de la moda: las personas y las conexiones que dan forma a quién eres.