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Pretendió ser bailarina, pero tanto movimiento acabó pasándole factura. "Siempre estaba cansada porque comía menos de lo que mi cuerpo necesitaba. Estaba agotada. Daba el 200%, me alimentaba de ensaladas vacías y nunca era suficiente", cuenta Sabrine Toumi (Casablanca, Marruecos, 28 de julio de 1991), entrenadora personal online y campeona mundial de culturismo natural.
Después de especializarse en fitness con formación desde los 23 años y trabajar mucho tiempo en gimnasios de Madrid dando clases colectivas y con famosos como Andrea Duro, Teresa Bass o Marta López, entendió que no era cuestión de hacer más, sino mejor. "El entrenamiento de fuerza se convirtió en mi pilar".
Con un plan estructurado y aprendiendo a comer, sin excluir ningún macronutriente, construyó una buena base que le ha llevado a lo más alto dentro de su deporte. "Mi misión es ayudar a las mujeres que se sienten perdidas, como yo lo estuve, a la hora de conseguir una vida más activa y saludable", explica esta culturista, que entiende la mala fama que rodea a la disciplina por su enfoque basado en el control constante de los progresos. "Yo tenía la misma imagen negativa: cuerpos muy musculosos, que no eran atractivos, llevados al extremo, a veces envueltos en trastornos alimenticios o sustancias prohibidas. Sin embargo, en estos tres años he descubierto el culturismo natural, que trata de luchar contra el dopaje ilegal, como los esteroides anabólicos, muy nocivo para el cuerpo".
SU PASO A LA COMPETICIÓN
Su pareja le introdujo en este mundo, ya que era una gran deportista y con excelente genética. "Creyó en mí". Cada año se pone un reto y tenía dos opciones: o hacer la maratón de Nueva York o tratar de ganar una competición, y se decantó por la segunda. "De lo que más me alegro es de haber forjado una mentalidad mucho más fuerte que mi cuerpo".
Reconoce que ha sufrido y pasado hambre. "No todo el mundo está preparado para la competición. Es muy duro: seis meses de definición para perder grasa, pero con cabeza, y precedidos de una fase de ganancia muscular previa. Para mí es un hobby que ha marcado un antes y un después, pero tengo una aplicación de entrenamiento y nutrición y me dedico a mis chicas, con un seguimiento diario". Muchas de ellas ven su cuerpo a través de redes sociales y le quieren contratar para lucir así. "No es posible ni sostenible", advierte. "Las mujeres tenemos que tener un porcentaje de grasa saludable, si no, vienen problemas como perder la menstruación. Hay que ponerse en manos de profesionales y no compararse con nadie".
LAS BASES PARA ESTAR EN FORMA
Para rendir necesitas gasolina. Ella exhibe lo que come en un día y se puede comprobar que sus platos están muy llenos, pero de nutrientes. Y sin quitar hidratos. "La gente se obsesiona con los detalles más insignificantes de la alimentación porque no sabe las bases". Según ella son: entrenar la fuerza de tres a cuatro veces por semana, saber gestionar tus emociones e incrementar tu gasto calórico moviéndote más, como caminando o subiendo escaleras, el llamado NEAT, siglas de non-exercise activity thermogenesis (termogénesis producida por actividad fuera del ejercicio). "La diferencia es que la persona que compite no puede fallar ni un día y la que no, disfruta de esa flexibilidad de salir a cenar fuera un sábado por la noche".
El bikini fitness le implica teñir su cuerpo para que luzca moreno y se marquen los músculos, lucir un melenón, un buen maquillaje, joyas, las uñas cuidadas... "Seis meses antes de competir elijo el bikini que más me favorece y me lo hacen a medida". A la primera ganó todas las categorías y pensó que estaba hecha para esto. "Soy marroquí de origen y para ir a Los Angeles me tuvieron que ayudar en la embajada norteamericana de Madrid, en Serrano, porque necesitaba un visado que conseguí dos horas antes del vuelo. Nunca olvidaré esos nervios, pero menos mal que fui. ¡Y no por colgarme esa medalla, sino por lo poderosa e invencible que me sentí!". Toumi se sigue superando. "Los límites están para romperse: tengo 33 años y soy una mujer marroquí moderna en tanga en un escenario". En redes sociales inspira a chicas y los haters son su motor. "Me centro en progresar, no en la báscula. No me gusta castigarme, sino superarme. Sin miedos".


