ESPAÑA
Nieve

'La pequeña Noruega' española: un viaje a Escandinavia entre Madrid y Segovia

En el Puerto de Navafría se pueden practicar actividades nórdicas como el esquí de fondo, las raquetas de nieve o el 'nordic walking'.

Un grupo, durante una marcha nórdica.
Un grupo, durante una marcha nórdica.FOTOGRAFÍAS: DOBLE HUELLA
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La pequeña ciudad de Alta, situada en las gélidas latitudes del Ártico noruego, es llamada "la ciudad de las auroras boreales": la calidad de sus cielos despejados y su ubicación tan septentrional -más cerca del Polo Norte que de Europa Central- la convierten en uno de los mejores lugares del mundo para contemplar este fenómeno luminoso natural, pero también es conocida por albergar la mayor y más valiosa concentración de arte rupestre del norte de Europa.

Entre la multitud de escenas cinceladas y pintadas sobre la fría roca de las cuevas de Alta, los cazadores-recolectores de hace 7.000 años representaron su vida cotidiana: animales como renos, osos, focas o ballenas, barcos, y esquemáticas figuras humanas pescando o cazando, una de ellas llevando unos esquís bajo los pies. Esta es una de las primeras muestras de la historia del uso de unas tablas como medio de desplazamiento en los terrenos nevados. Aunque recientes descubrimientos datan el origen del esquí en China (e incluso hace muchos más años, unos 30.000), los países escandinavos han sido considerados la cuna del esquí.

El mismo origen etimológico procede del nórdico antiguo skíd que significa tabla de madera partida, en la mitología nórdica hay dioses representados con esquís, e incluso un relato fundacional del reino de Noruega cuenta la gesta de los legendarios Birkebeiner o "piernas de abedul", unos rudos guerreros apodados así porque se protegían las piernas del frío con cortezas de ese árbol y usaban esquís en lugar de caballos.

Un circuito de Espacio Nórdico en la sierra madrileña.
Un circuito de Espacio Nórdico en la sierra madrileña.

Cuenta la leyenda que, en el invierno de 1206, dos soldados Birkebeiner realizaron una épica travesía de varios días de marcha cruzando montañas y pasos nevados en condiciones extremas desde Lillehammer hasta Østerdalen, llevando con ellos al príncipe heredero de Noruega, de dos años de edad, para escapar así de los enemigos que intentaban acabar con su vida. Por cierto, que en homenaje a esta travesía nació la Birkebeinerrennet, una de las carreras de esquí de fondo más famosas del mundo, que se celebra desde 1932, y cuya particularidad es que los participantes deben transportar una mochila de al menos 3,5 kilos, simbolizando el peso del niño.

El esquí nórdico nació primero como un eficaz medio para desplazarse sobre la nieve y el hielo y, siglos después, ya en el XIX, se transformó en una actividad de ocio y deportiva, al reconocerse los beneficios para la salud que aporta su práctica. El esquí de fondo no es solo un ejercicio aeróbico y muscular muy completo: también invita a una desconexión mental profunda, al desarrollarse en entornos naturales intactos. En un circuito de esquí de fondo no hay remontes mecánicos, el único sonido es el de las tablas deslizándose sobre la nieve y, con algo de suerte, el de la fauna que habita el bosque.

Entre bosques de pinos

En Madrid existe un lugar así, un trocito de Escandinavia donde podemos disfrutar de una inmersión total en la montaña invernal e imitar a los antiguos Berkebeiner: es el pinar de Navafría, conocido como "La pequeña Noruega". El puerto, a 1.733 metros de altitud, es uno de los pasos de la sierra de Guadarrama entre las provincias de Madrid y Segovia más aislados y desconocidos, une el valle del río Lozoya con la comarca segoviana de Pedraza y el valle del Cega. Su ubicación y clima crea un paisaje típico del norte de Europa, con suaves laderas rodeadas de grandes bosques de pinos que se cubren de nieve durante el invierno.

Aquí se encuentra el Espacio Nórdico del Puerto de Navafría, con 25 kilómetros repartidos en seis circuitos diferentes de esquí de fondo diseñados para adaptarse a todos los niveles, y donde la escuela Doble Huella organiza cursos de iniciación. "El esquí de fondo se suele practicar en terrenos llanos u ondulados, sin mucha pendiente, y en Navafría hay un desnivel asequible de 300 metros, perfecto para aprender. No es necesaria experiencia previa en deportes de nieve para iniciarse, puedes empezar de cero. Las cualidades principales son la coordinación y el equilibrio, y estas se trabajan a medida que vas esquiando", nos explica Raúl Gordo, uno de sus responsables. "Se comienza aprendiendo el estilo clásico, que se practica con los esquís dentro de unas trazas o dos carriles en la nieve (la doble huella) por donde deslizar los esquís, formando una guía.

Paseo por la nieve en Navafría.
Paseo por la nieve en Navafría.

Este trazado facilita y da seguridad al aprender, el objetivo es el deslizamiento recorriendo largas distancias sin apenas esfuerzo y disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor", sigue explicando Raúl. "Además, el aprendizaje es mucho más sencillo y menos peligroso que el esquí alpino, el forfait es mucho más económico (14 euros al día) y en Navafría tenemos un cupo de acceso, un sábado de invierno puedes estar esquiando solo a las 12 de la mañana", remata para convencernos.

Si a pesar de todos estos atractivos no queremos hacer esquí de fondo, podemos probar otra actividad nórdica: las raquetas. Doble Huella también realiza rutas guiadas con raquetas de nieve por el espectacular paraje de la estación, las sensaciones son muy similares al esquí. Y cuando no hay nieve suficiente, pues podemos apuntarnos a la marcha nórdica o nordic walking, que es esquiar, pero sin esquís... Consiste en caminar impulsándose con los bastones, y lo empezaron a poner en práctica los atletas de esquí de fondo durante el verano, para seguir entrenando sin nieve. Un ejercicio muy completo y accesible que también podemos practicar con Doble Huella, que organiza cursos de iniciación y jornadas de marcha nórdica en Lozoya (en su web se pueden ver las próximas fechas). Como ven, varias opciones para iniciarse en los deportes nórdicos y descubrir de paso los bellos paisajes nevados de "la pequeña Noruega" de Guadarrama.

Espacio Nórdico del Puerto de Navafría

Escuela Doble Huella: cursos de iniciación en esquí de fondo, marcha nórdica y rutas guiadas con raquetas. A una hora de Madrid y 45 minutos de Segovia. Hay un cupo para acceder al puerto de Navafría. Doble Huella dispone de un esquíbus que sale de Lozoya con reserva previa.

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