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Primera semifinal

El Benidorm Fest, un colosal circo de tres pistas con desaparición y huida incluidas

¿Hubo sospresas en la primera semifinal del Benidorm Fest 2026? Si a clasificados nos referimos, no. Kitai, María León & Julia Medina, Izan Llunas, Tony Grox & Lucycalys, Mikel Herzog Jr y Kenneth ya están en la final. Las sorpresas fueron otras

Benidorm Fest 2026
Luna ki, durante su actuación en la primera semifinal del Benidorm Fest 2026.RTVE
Actualizado

A los artistas que se estrenan en la primera semifinal del Benidorm Fest siempre les toca bailar con la o el más feo. Anoche, no iba a ser diferente. Las primeras semifinales del Benidorm Fest son como el último ensayo antes del gran estreno. Se ajustan las cosas técnicas, los nervios están a flor de piel, todos sufren los nervios de todos y los errores se duplican en comparación con la segunda semifinal (que será este jueves) y con la gran final. Anoche, la primera semifinal del Benidorm Fest fue un circo de tres pistas: en la primera, grandes actuaciones; en la segunda, grandes presentadores; y en la tercera, el desastre. Porque seamos sinceros sin un desastre el Benidorm Fest no sería Benidorm Fest. Lo que nos gusta un drama.

Pero, ¡ojo! Algo ha cambiado en el Benidorm Fest. Y ese algo pasa primero por un Jesús Vázquez que fue el alma de la fiesta durante las dos horas que duró el show; pasa por un salto cualitativo en la puesta en escena, en el sonido (aunque siempre hay, digamos, fallitos), en la realización (también los hubo, aunque se solventaron rápidamente); y un salto en el propio Benidorm Fest. Sin el peso de Eurovisión, el Benidorm Fest 2026 es seguramente la edición más libre y libertina. Se ha dejado paso a la creatividad, a lo desconocido, a lo diferente, a las apuestas por nuevos talentos. Se ha apostado por un Benidorm Fest que sin dejar de ser lo que siempre se pensó que tendría que ser, ahora tiene una oportunidad de crecer. Digamos que el Benidorm Fest 2026 renació anoche, partió de cero, de un nuevo comienzo. ¿Peor o mejor? Pasito a pasito, suave, suavecito.

Televisión

Hubo aciertos y hubo errores -por favor, lo de meter instrumentos musicales sin ton ni son en las puestas en escena cuando no se pueden tocar en directo, ¡basta!-. Los aciertos, claramente liderados por la elección de Jesús Vázquez como presentador del Benidorm Fest 2026. No es que dejara salir el mejor presentador que lleva dentro, es que Jesús Vázquez anoche disfrutó desde que se encendió el primer foco hasta que se desconectaron todos los cables. Llevó la primera semifinal como si fuera un paseo en góndola por el Gran Canal de Venecia. Marcó los tiempos, elevó al público cuando había que elevarlo, salió airoso de los fantasmas que anoche pegaron más de un buen susto al festival, se entregó a la causa y se dejó llevar, pero sin olvidar que esto es televisión, que esto es un show, que esto es entretenimiento y que hay que conseguir que el que está en casa se meta en el papel de festivalero.

Benidorm Fest
Kitai, los primeros en actuar en la primera semifinal del Benidorm Fest 2026.RTVE

Hizo buen tándem con Javier Ambrossi, aunque el artificioso shipeo de Ambrossi con Jesús Vázquez acabó repitiendo como si te hubieses comido tres cabezas de ajo. Está muy bien el fabricar una historia entre los presentadores para que el espectador se enganche a una trama, pero cuando las escenas acaban siendo demasiado repetitivas, el espectador termina por desengancharse, y lo que es peor, termina por decir "¡qué cansino!". Se quiso jugar tanto con esa margarita de me gusta, no me gusta, que terminó haciendo efecto rebote. Pero, aun así, Jesús Vázquez supo cómo reconducirlo, cómo bajar la intensidad de Ambrossi, cómo mantener la trama, pero bajándola dos tonos.

Primer punto para el Benidorm Fest: los presentadores. Oye, que Inés Hernand, te guste más o te guste menos, es una maga del backstage. Los chascarrillos con los artistas cuando van terminando sus actuaciones son dignos de que se recojan en el libro de anécdotas y barbaridades del Benidorm Fest. Y estuvo comedida, tal vez demasiado comedida, porque conociéndola, cuando Kitai, la banda de rock que abrió la primera semifinal del Benidorm Fest 2026, terminó de actuar, se acercaron a Inés Hernand y la cantante decidió soltar la primera (y casi única) proclama de la noche -"Que el amor no os dé miedo, que lo único que nos da miedo últimamente es esta ola de nostálgicos, como se hacen llamar, que intentan ir a una época que ya no nos corresponde"-, Inés Hernand sonrió, miró a cámara y dio paso con desparpajo a sus compañeros. Sí, todos sabemos que Inés Hernand puso el freno de mano.

Sigamos con los aciertos: el escenario, las puestas en escena (la mayoría) y la rapidez en corregir los errores o, al menos, que el ojo del espectador los percibiera, pero hasta les parecieran bonitos. El Benidorm Fest 2026, se mire como se mire, es nuestro pequeño Eurovisión después de la retirada de España del festival. Obviamente, y aunque la cuantía destinada al Benidorm Fest ha aumentado casi en un millón de euros más que en la edición anterior (3.544.631 euros), no se puede llegar al nivel escénico, técnico y de recursos de Eurovisión (la pela es la pela), pero, al menos, hubo intención, mucha intención en dar un gran espectáculo.

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Mikel Herzog Jr, en la primera semifinal del Benidorm Fest 2026.RTVE

Con sus fallos, sí, como el error en la realización de algunas actuaciones, como en la de Kitai, o los problemas de sonido, como en la de Dora & Marlon Collins en la que hubo un instante en que se perdió la voz de hija de Bimba Bosé; o el problema con los micrófonos, sobre todo en la actuación del nieto de Dyango, Izan Llunas, en la que se perdía su voz. Vamos a ver, si hay un artista que va a bailar, a cantar y correr por el escenario mientras canta, pongámosle un micro de cara, por favor. Quitemos el micro de mano que, primero, es un incordio para ellos, y, segundo, o lo controlas muy bien o en esos carrerones se te olvida acercártelo a la boca y el sonido se pierde, se pierde, se pierdeeeeee, como el eco.

Y vamos con los desastres, pues sí, los hubo. No hubo desastre en las votaciones ni polémica detrás de los votos del jurado, el demoscópico (que ha regresado) y el del público (50% - 25% y 25%). Salvo porque Dora & Marlon Collins, con ese perreo dentro de una iglesia simulada, que recordaba a C. Tangana y a Nathy Peluso en su Ateos, se quedaron fuera por el voto del público que prefirió a María León y a Julia Medina en la final, el resto de clasificados fueron los esperados: Kitai, María León & Julia Medina, Izan Llunas, Tony Grox & Lucycalys, Mikel Herzog Jr y Kenneth ya están en la final. La primera semifinal salvó el primer escollo, las votaciones.

Lo que no se pudo salvar es el fantasma que se apareció cual niña de la curva con la actuación de Luna Ki y su posterior desaparición. Susto o muerte. Susto, susto, un susto de cojones. Luna Ki era una de las grandes favoritas de los acérrimos seguidores del Benidorm Fest. Su regreso al festival después de su descalificación en el Benidorm Fest de 2021 por culpa del autotune (y de ella), le hacía partir en principio con una ventaja: el apoyo fandom. Sin embargo, su actuación anoche fue un desastre mayúsculo.

Sin voz, con gallos, desafinada y fuera de tiempo, con una puesta en escena que fue como hacer un pan con tortas, con un perreo y un baile que no pegaba ni con cola y que la ahogó prácticamente toda la actuación de su Bomba de amor, Luna Ki estaba claro que no iba a pasar a la final del Benidorm Fest 2026. Si hubiese pasado, hubiese sido un escándalo. De todo esto, ella debió ser consciente, pues Luna Ki desapareció, literalmente. Susto o muerte. Susto.

Cuando terminaron las actuaciones e Inés Hernand se desplazó a la Green Room para recoger las primeras impresiones de los artistas, un sillón completamente vacío hizo saltar las alarmas. Luna Ki no está, Luna Ki se fue, Luna Ki se escapa de mi vida.

"Como nos gusta la transparencia absoluta en el Benidorm Fest y estamos en riguroso directo, tengo que anunciaros una cosa: Luna Ki se ha retirado y ahora mismo no la encontraremos aquí en esta Green Room porque se encuentra indispuesta, así que le deseamos una pronta recuperación", explicó Inés Hernand, mandándole todo el cariño del público, acompañado de un sonoro aplauso de los presentes. Pero, ¿volvería Luna Ki? Sería como una aparición mariana. No, Luna Ki se fue y se fue. Punto pelota.

Antes de dar paso a los resultados, Jesús Vázquez paralizó la gala para mandar un mensaje de tranquilidad sobre el estado de la catalana: "Me piden que recuerde que Luna Ki se ha ausentado del auditorio, pero está bien. Está escribiendo mucha gente preguntando qué ha pasado y ella está bien". Y fue a posteriori cuando la organización explicó a la prensa presente en el Benidorm Fest que Luna Ki estaba bien, pero que había sufrido "una indisposición". No pudo con la presión o no pudo con tener que hacer frente a una actuación que ni en sus peores pesadillas imaginó que podría ser así.

A ver, no hay Benidorm Fest sin algún salseo que le dé un poquito de intensidad y de interés al festival. Que no se nos olvide, esto es un festival de música, pero también es un programa de entretenimiento. Teniendo en cuenta que los participantes no son grandes conocidos por el público general y que hay que atraer esas miradas, qué mejor que una desaparición inesperada para subir la adrenalina. A ver, las sorpresas de la segunda semifinal. Si las hay, serán demasiado políticamente correctas.