Para entender el susto que se llevó anoche Charo Reina en MasterChef Celebrity 10 y el susto que dio a todo Cristo, hay que saber que el talent culinario no se graba ahora. El Celebrity comienza sus grabaciones alrededor de junio y se come todo el calorazo del veranos. Es decir, cuando les vemos en las pruebas de exteriores y parece que no hace ni frío ni calor, la realidad es que han grabado, probablemente, con toda el calorazo de finales de junio o de julio.
Anoche, la prueba de exteriores se celebró en las instalaciones deportivas de la Universidad Complutense de Madrid para celebrar el 30º aniversario de Acción contra el Hambre. Y el calor, la tensión y los nervios hicieron de las suyas, hasta el punto de que Charo Reina tuvo que abandonar la repesca de MasterChef Celebrity 10, ser atendida por el equipo médico del programa y decir adiós a su oportunidad de volver a las cocinas de MasterChef Celebrity. "Mi salud es lo primero", dijo la artista. ¡Claro que sí! Pero el susto no nos lo quita nadie.
Imagina cocinar a 40 grados, con hornos, cocinas, pegaditos los unos a los otros y con la tensión por las nubes, pues susto asegurado. Me dio mucha pena Charo Reina. Igual Soraya Arnelas era la que más se merecía volver, y volvió al ser la mejor de la repesca, pero el disgusto de Charo Reina cuando ya pudo volver a sumarse a sus compañeros al finalizar toda la prueba, demuestra eso que tantas veces dicen los celebrities y que pocas veces se les cree. Eso de que MasterChef es más que un programa de televisión.
Y tanto que es más que un programa de televisión. Aquí se lo toman todo muy en serio, algunos más que otros, y otros que saben jugar al despiste y desquiciar al resto de sus compañeros. Sí, Torito volvió a hacer de las suyas, y a Alejo Sauras casi le da un parraque o, mejor, casi le mata. Sólo le faltó cogerle en volandas y tirarle al campo de rugby de la universidad que sirvió como escenario de fondo durante la prueba de exteriores. Y es que fue una noche de agárrate a los machos.
MasterChef Celebrity 10 se ha propuesto que esta edición sea recordada como la edición en la que a los celebrities se les llevó al límite de sus fuerzas. Llevamos varios programas, por no decir casi todos los de esta edición, en los que los aspirantes viven unas primeras pruebas que se asemejan a las 12 pruebas de Astérix que a un talent de cocina. Con eso de queres llevarles al límite están al borde de sus fuerzas. Quiero decir que, después de pasar la habitual primera prueba, MasterChef Celebrity 10 no se queda a gusto, y les mete en otra más sacándose de la manga que si un pin de la inmunidad infiel o, como anoche, al fin el pin de la inmunidad tal y como lo conocemos.
Eso sí, para alzarse con el ansiado pin antes de nada los aspirantes tuvieron que jugar a un Tragabolas humano por parejas, tuvieron que cocinar con los ingredientes que habían conseguido y los mejores tuvieron que enfrentarse a una nueva prueba contra la ganadora de MasterChef 13, Gabriela. ¿Adivinas quién se llevó el pin? Efectivamente, nadie.
En la primera prueba, la normal, fue Valeria Ros la que retó a Mariló Montero para intentar hacerse con el pin de la inmunidad. La presión del pin es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda. Celebrity que se ha hecho con el pin inmunidad infiel, celebrity al que se lo han arrebatado. Y es que Valeria Ros, como buena jugadora de póker, se ha puesto las pilas. Ha roto el cascarón y ahora son muchos los que la ven como una de las más fuertes. Anoche, con su "original" postre de fresas con nata pudo hacerse con el pin, pero... pero MasterChef Celebrity 10 guardaba una sorpresa.
Los que no tuvieron ninguna oportunidad fueron José Manuel Parada y Alejo Sauras, los dos peores de la prueba, pero peores, peores. Parada regresó a lo que él llama la cocina tradicional, pero que desde casa parece una fritanga mal hecha. Y Alejo Sauras se lió consigo mismo. Eligió un chuletón y una salsa de carne. Demasiado justito para un programa siete. Se quedó corto y, además, mal cocinado. Apaga y vámonos.
Muchos dirían que las valoraciones de la primera prueba fueron una escabechina. Se salvaron tres, los tres que se jugaron el pin de la inmunidad, y se salvó Mariló Montero que anoche estaba desatada. No se salvó porque sus bolas de conejo fueran ninguna maravilla, sino porque se morreó -sí, tal cual lo estás leyendo- con el mismísimo Jordi Cruz. En MasterChef Celebrity el tema besos es casi como una sección propia del programa, pero es que anoche Mariló Montero estaba desatada. Eso sí, le vino estupendo, pues dejó a Jordi Cruz desorientado y descolocado, y no fue capaz ni de valorarle el plató. Al chef le parecía todo una maravilla.
Y llegó el momento de conseguir el pin de la inmunidad, el bueno, el de verdad, el que ya nadie te puede quitar. Valeria Ros, que consiguió que Mariló Montero se arrodillase (de nuevo, tal cual lo estás leyendo) y le entregase el pin, junto a Torito y Juanjo Bona se enfrentaron a la ganadora del último MasterChef anónimo. Su gozo en un poco, ninguno consiguió superar a Gabriela y el pin de la inmunidad pasó a mejor vida.
Y llegó la prueba de exteriores y la ansiada repesca. Me voy a adelantar: vuelve a las cocinas de MasterChef ClebritySoraya Arnelas. Más que justo y lo mejor para Torito que ya advirtió antes de empezar que él a quien no quería volver ni a ver en pintura era al mago. Al que cada vez quieren ver menos es a él. El showman se está fabricando una mochila de enemigos que el día que sea eliminado, si es que lo es, sus compañeros van a abrir una botella de cava.
Alejo Sauras pierde los papeles con Torito
Los peores de la prueba anterior, dícese Alejo Sauras y José Manuel Parada, se convirtieron en los capitanes y eligieron a sus equipos de forma alternativa. ¿Quién fue el último en ser elegido? Efectivamente, Torito, que fue a caer al equipo de Alejo Sauras. Mal, mal, mal. No llevaban ni 10 minutos de cocinado cuando Alejo Sauras perdió los papeles contra Torito, y todo sea dicho, esta vez sin razón, pues los culos del pollo no los hecho en el caldo Torito. Pero si hay que busca culpables el más fácil es él. No para quieto, altera a todos y Alejo Sauras no se caracteriza por tener mucha paciencia.
Cuando los jueces visitaron su cocina y vieron que no habían empezado por el postre, que el caldo no se estaba haciendo bien, etc. Alejo Sauras estalló contra Torito al que acusó de "boicotear" al equipo. No sé si la palabra es boicotear, pero con Torito nadie puede.
Mientras en el equipo rojo todo iba a pedir de boca y en la repesca cada uno iba a lo suyo hasta que de repente se escuchó a Charo Reina: "Me está dando un golpe de calor. No puedo. ¡Que me caigo!". La siguiente imagen era de la artista sentada en una silla completamente mareada y siendo atendida por el equipo de MasterChef. Buen susto el que se debieron llevar en la grabación. Buen susto el que se llevó Charo Reina.
"He perdido el conocimiento. Me he venido a negro y ha sido por un golpe de calor, a lo que desgraciadamente estoy bastante acostumbrada. Tengo la tensión muy alta y no puedo regresar a la cocina. Todo esto es muy importante, pero mi salud lo es mucho más", aseguró poco después ya recuperada. Charo Reina no pudo terminar la prueba, que ganó Soraya Arnelas, regresando así a las cocinas de MasterChef Celebrity 10.
¿Quién perdió? Blanco y en botella. El equipo azul, convirtiéndose el equipo rojo por primera vez en el ganador de una prueba por equipos. Antes de enfrentarse a la expulsión, los delantales negros (Alejo Sauras, David Amor, Torito y Miguel Torres) echaron una partida a los bolos. Cada bolo estaba asociado a un ingrediente, pero también había penalizaciones y recompensas. Solo pudieron usar los alimentos conseguidos en esta partida para conquistar al jurado con sus creaciones. Conquistó al jurado Miguel Torres con "exquisito" solomillo asado, mientras que Torito pinchó con un cocinado caótico y David Amor intentó resarcirse del ceviche de la primera prueba y falló. ¿Torito o David Amor? Se salvó el showman por los pelos.


