Es curioso cómo se nos llena siempre la boca hablando de la salud mental, del cuidado de nosotros mismos, de que no se habla lo suficiente de los problemas emocionales y resulta que cuando se planta delante de nosotros alguien que necesita respirar, recomponerse, ver a su hijo, estar con los suyos y fortalecerse de nuevo, lo ponemos contra el paredón porque decide no acudir a un programa de televisión, La Revuelta, previo aviso de que esa persona dejará todo de lado para tomarse su tiempo. Sí, hablo de Melody y hablo de lo que ocurrió anoche en La Revuelta, de cómo se cachondearon de ella, de cómo hicieron leña del árbol caído porque Melody decidió -y ya lo había avisado el día anterior- poner tierra de por medio y alejarse de todo y de todos hasta nuevo aviso, hasta que ella esté preparada, hasta que se haya tomado un respiro.
Anoche, por el sólo hecho de no acudir a La Revuelta, la tortilla se dio la vuelta. Si el domingo Melody era valiente y poderosa tras el golpe de la final de Eurovisión, anoche ya Melody seguía siendo diva, pero diva de las malas. Pues no, anoche Melody fue más valiente si cabe porque, aún sabiendo, que su plantón a La Revuelta iba a provocar decenas de reacciones y titulares, primó su salud mental y su coherencia antes que el satisfacer a un programa o a un público.
Es obvio que ahora mismo cualquiera mataría por entrevistar a Melody y por saber realmente qué es lo que piensa, cómo se siente y explique qué ocurrió realmente. Si sabía de la iniciativa de RTVE de poner un rótulo en favor de los derechos humanos y el pueblo palestino. Si le consultaron. Si su enfado, como aseguró anoche David Broncano, es con Eurovisión, con el sistema de votaciones, con RTVE, con que el festival fuera más político que nunca o con todo a la vez.
Melody ha dicho que hablará. Lo hizo la misma noche de la final fuera del círculo eurovisivo, por su cuenta y en un vídeo en sus redes sociales. En él se mostró orgullosa de su trabajo, no es para menos, pero también fue más clara que nadie: "Viva el arte y la música, aunque a veces prevalezcan otras cosas". Creo que muy pocos representantes españoles en Eurovisión han dicho tanto en tan poco. Además, dejó muy claro que hablará, pero lo hará cuando esté preparada.
Al día siguiente llegaba el comunicado de RTVE: "Después del intenso trabajo desde febrero, tras ganar el Benidorm Fest, y de todo lo vivido en Eurovisión, Melody se va a tomar unos días de descanso. "Lo que más necesito es estar con mi familia y coger fuerzas para toda la gira que se viene. El Esa Diva Tour continúa sobre los escenarios", ha afirmado la cantante que en unos días estará de vuelta lista para contarnos todas sus impresiones". Es decir, todo el mundo sabía que Melody no iba a hablar, ni iba estar en ninguna parte más que en su casa. Todos, menos, parecer ser, que David Broncano y La Revuelta.
Anoche, Melody era la invitada de La Revuelta. Todo el sentido, regreso de Eurovisión y paso por el programa más visto de La 1. Eso debería haber sido lo normal, pero es que en este Eurovisión nada ha sido normal. Cierto que Melody dio plantón a David Broncano y a La Revuelta, pero no fue como lo vendió el programa ni el propio presentador. De hecho, sin decir todavía al público que Melody no iba a estar, en la primera sección de la noche, la de Jorge Ponce, el follón de Eurovisión y la mala posición obtenida por Melody fueron el centro de las mofas. Todos sabemos, y ellos lo han dicho muchas veces, que mejor hacerlo todo con humor, pero igual esta vez, y teniendo en cuenta que Melody y RTVE han ido de la mano desde el Benidorm Fest, hubiera sido más adecuado aflojar un poco, más aún cuando se ha dicho desde RTVE y la propia Melody que necesita un descanso.
Parecer ser que eso da igual, al menos en La Revuelta. "El sábado pasado Israel ocupó... el segundo puesto en el Festival de Eurovisión", arrancó Ponce, con su habitual sentido del humor. "Está ocupando muchas cosas", apuntó Broncano. "Hubo una víctima colateral, que fue Melody", siguió el colaborador, haciendo mención al apoyo masivo con el que contó Israel en el televoto. "Si no llega a ser por esto, hubiera ganado seguro", continuó Ponce. "¿Qué le faltaron, 300 puntos, quizás? Si el resto de gente, sus votos hubieran ido a Melody, hubiera ganado", destacó, mofándose del mal resultado de Melody en Eurovisión 2025. "Si todo el mundo que no la votó, le hubiese votado...", se lamentó entonces Broncano, también con ironía.
En ese momento, nadie sabía que la invitada de la noche se supone iba a ser Melody. ¿Hubieran dicho lo mismo si Melody finalmente hubiera ido a La Revuelta? Ahí lo dejo. Está claro que se puede hacer humor de todo y que mejor tomárselo a risa, aunque nadie se esté riendo. El problema es que Melody no ha sido el problema. Ha habido muchos, demasiados, de unos y de otros, pero lo que ella tenía que hacer, lo hizo, con lo que igual lo de mofarse de su puesto y de su enfado -eso vino después- no era lo más acertado. Igual hubiera estado bien mofarse de por qué siempre nos ocurre lo mismo Eurovisión, de por qué no terminamos de encajar, de por qué seguimos yendo, de por qué dicen que es apolítico y es casi como un conflicto diplomático. Es más fácil disparar, primero, al que no está y, segundo, al que sabes que poco te dirá.
Llegó el momento de presentar al invitada y fue entonces cuando David Broncano soltó el bombazo: "La entrevista de hoy. A ver... Iba a venir Melody", desveló. "Dependía que viniera por unos puntos", le interrumpió Ricardo Castella. "Estaba acordado de hace dos meses", siguió David Broncano, "pero se ha enfadado, se ha enfadado, eso ha dicho". "Se ha visto involucrada en un conflicto internacional", ironizó Grison.
Entonces fue cuando David Broncano explicó que "hay veces que vamos con los invitados por los pelos, pero es que esta vez estaba acordado desde hace dos meses (...) Se ha ido a su casa, ha bajado las persianas y esperamos que se recoloque un poco emocionalmente", concluyó el presentador de La Revuelta. Por supuesto que estaría acordado hace dos meses, pero las cosas cambiaron el sábado y se advirtieron el domingo. Es decir, es extraño esta explicación de que les pilló de sopetón en el último momento. Es extraño que Ricardo Castella asegurase que "se ha confirmado el invitado mientras estabais viendo el preshow". "Nos hacía falta una persona que viviera por el centro, que estuviera maquillado y corriera rápido", dijo. "Un gran actor que igual puede hacer de Melody", remató David Broncano.
El anuncio del plantón de Melody a La Revuelta tuvo su respuesta en ese mundo aparte de las redes sociales. Los que el sábado y el domingo apoyaban a Melody se revolvieron contra ella por no haber ido al programa de David Broncano. Ya nadie se acordó de sus palabras, ni de las de RTVE, ni de la salud mental, ni del cuidado de cada uno, ni de que todo el mundo, después de meses de trabajo, de dedicarse sólo a Eurovisión 2025 y de llevarse un golpe como el que se llevó el sábado, necesita descansar. Se hizo leña del árbol caído y no era necesario. Dejemos a Melody que se tome el tiempo que ella considere, porque de lo que no hay dudas es que cuando hable va a subir el pan.

