Sánchez señala a Iker Jiménez en el Congreso: "Es triste porque tiene audiencia"
La sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados ha derivado este miércoles en un durísimo enfrentamiento dialéctico marcado por el cruce de acusaciones sobre la desinformación. En un clima de alta volatilidad política, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha utilizado la tribuna para señalar directamente al periodista Iker Jiménez, conductor de los programas Horizonte y Cuarto Milenio, convirtiéndolo en un ariete dialéctico contra las bancadas del Partido Popular y Vox. Este episodio se produce en pleno fragor de la polémica por las críticas y señalamientos a comunicadores según su línea editorial. Durante su intervención, Sánchez ha reprochado que figuras del ámbito de la comunicación sirvan de base para lo que considera una estrategia de erosión democrática.
El foco de la crispación ha sido la gestión de la información tras los recientes y trágicos accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona), que se han cobrado la vida de 48 personas. La réplica del presidente llegó tras una dura intervención de Santiago Abascal. El líder de Vox tildó al Ejecutivo de "negligente" y le acusó de "mentir" al entender que el Gobierno prioriza las "recomendaciones de libros y música en TikTok" por encima de la gestión de las crisis. Ante esto, Sánchez respondió denunciando "todos los bulos" y las "mentiras" que, a su juicio, Abascal vierte sobre su gabinete.
El presidente afeó a Abascal que, en una jornada marcada por el luto, "de sus 20 minutos ha dedicado solamente un minuto al accidente ferroviario", asegurando que el resto de su discurso ha sido "lo de siempre: esparcir odio, bulos, insultos, desinformación...". Para Sánchez, existe una estructura coordinada basada en "bulos e informaciones falsas" que busca desestabilizar la convivencia. Sin embargo, el ataque más severo se dirigió hacia el Partido Popular. El jefe del Ejecutivo sostuvo que "este patrón habitual de desinformación, de generar odio, de bulos, de tratar de dividir a la sociedad... es algo que ya replica el PP sin ningún tipo de escrúpulo".
Según su tesis, los populares habrían abandonado cualquier contención institucional para sumarse a la narrativa de la formación de Abascal. En un movimiento poco habitual por su exhaustividad, Sánchez citó uno a uno a varios pesos pesados del PP, acusándoles de que "replicaron y reprodujeron los mismos bulos que hizo la ultraderecha durante esas horas tan aciagas".
El presidente denunció lo que considera "el patrón habitual de la desinformación, de generar odio y bulos y de tratar de dividir a la sociedad", subrayando que "es algo que replican sin ningún tipo de escrúpulo". Para concluir su ofensiva, el líder socialista puso en evidencia la actividad en redes sociales de los parlamentarios populares durante la tragedia: "La señora Ester Muñoz, Ana Vázquez, Miguel Tellado, Elías Bendodo, Rafael Hernando, Cayetana Álvarez de Toledo, replicaron y reprodujeron los mismos bulos que hizo la ultraderecha durante esas horas tan aciagas. Ahí están sus tuits dando lecciones de democracia". Esta acusación directa de utilizar la desinformación como herramienta política ha reabierto el debate sobre los límites de la crítica parlamentaria y el respeto a la labor periodística desde las instituciones del Estado.