Esta madrugada acababa el plazo para que las televisiones que forman parte de La Unión Europea de Radiodifusión (UER) presentasen las candidaturas de sus respectivos países para Eurovisión 2026. Cinco países han sido los que han plantado cara a la UER y al propio Festival ante la participación de Israel y ante la falta de medidas por parte de la UER para salvar un Eurovisión que está viviendo la mayor crisis de su historia.
Irlanda, España, Islandia, Eslovenia y Países Bajos no participaron en Eurovisión 2026. La razón principal es no haber excluido a Israel tras la masacre cometida en Gaza y no haber sancionado al país por incumplir las normas del propio Festival. Eurovisión está caminando por un terreno demasiado peligroso para su credibilidad y su importancia. Y es por ello que el director de Eurovisión, Martin Green, ha decidido enviar una carta a los fans de Eurovisión en la que se muestra comprensivo por "la gran preocupación por los acontecimientos en Oriente Medio" y en la que insiste en que, pese a que son muchos los fans que quieren "que adoptemos una postura definida sobre los acontecimientos geopolíticos", la única manera en que el Festival de la Canción de Eurovisión "puede seguir uniendo a la gente es asegurándonos, ante todo, de que nos guiamos por nuestras reglas".
Reglas que en las últimas semanas han quedado en entredicho. La carta de Green es un intento por calmar los ánimos de los seguidores de Eurovisión y por intentar seguir visibilizando que Eurovisión es sólo música y que no hay ningún tipo de influencia geopolítica. "Sé que muchos de ustedes estarán sintiendo fuertes emociones en este momento. Yo sin duda, por eso quería escribirles directamente", arranca la misiva de Green, la cual ha sido criticada con dureza por el presidente de RTVE, José Pablo López, en una publicación en X, en la que también ha compartido la carta.
Para López, artífice de la retirada de España de Eurovisión, "Green no menciona en su carta ni a Gaza ni a Israel, es decir, no llama a las cosas por su nombre". Efectivamente, el director de Eurovisión simplemente señala que es consciente de la "gran preocupación" de los fans de Eurovisión "por los acontecimientos en Oriente Medio y cómo estas realidades se conectan con el Festival de la Canción de Eurovisión".
"Nadie puede evitar conmoverse por lo que hemos visto en la región en los últimos años. Algunos nos han escrito, se han expresado abiertamente o han expresado su enojo y dolor por lo que consideran un silencio ante la tragedia. Quiero decirles que los escuchamos. Entendemos por qué se sienten tan afectados y que también nos importa", afirma.
Muy indignado, López evidencia ese "acontecimientos" de Martin Green: "Son 'acontecimientos' que han pasado en Oriente Medio y que le conmueven. ¿Un genocidio es un acontecimiento? ¿Nada más? Eso sí, Green os escucha a los fans. Hasta ahí su labor: escuchar".
Green continúa poniendo en valor lo que motivó hace 70 años la creación del Festival de la Canción de Eurovisión, "en una Europa dividida y fracturada, como símbolo de unidad, paz y esperanza a través de la música". Para Green, pese a todo lo que ha sucedido en los últimos meses "esos cimientos no han cambiado, ni tampoco el propósito del concurso".
"Este concurso ha sobrevivido y prosperado a pesar de las guerras, la agitación política y el cambio de fronteras. A pesar de todo, ha seguido siendo un lugar donde personas de todos los rincones de Europa, y ahora del mundo, pueden reunirse para celebrar la creatividad y la conexión a pesar, y gracias, al mundo que nos rodea", sentencia para después insistir en que a partir de ahora se cumplirán las normas, en una clara referencia a las acusaciones de manipulación en las votaciones ocurridas en los dos últimos años.
"Nos dice ahora que lo pasado pues pasado está y que las reglas se van a cumplir a partir de ahora. ¿Y los incumplimientos de estos dos años por Israel? ¿Pelillos a la mar? ¿Las normas se aplican según conviene a la UER por sus alianzas geopolíticas y económicas?", responde el presidente de RTVE.
Green se refiere entonces a los cinco países que no participarán en Eurovisión a los que lanza un mensaje de concordia: "Quiero decir específicamente a los fans de Irlanda, España, Islandia, Eslovenia y Países Bajos que sus locutores, al igual que todos nuestros miembros, tomaron la decisión correcta y contribuyeron al debate con gran dignidad. Todos los presentes respetamos su postura y decisión. Seguiremos trabajando con ellos como amigos y colegas, con la esperanza de que regresen pronto al Festival".
"Nuestros artistas, nuestras delegaciones y, sobre todo, nuestros fans, cada uno de ustedes, son el corazón de este Festival. Sabemos cuánto amor sienten por este evento y cuántas vidas giran en torno a su pasión por el Festival de la Canción de Eurovisión. Nos comprometemos a hacer todo lo posible para que, durante otros 70 años y más, el Festival de la Canción de Eurovisión siga siendo un lugar donde se forjen amistades, se aprendan idiomas y se descubran nuevos géneros y artistas", finaliza.
Para José Pablo López, las palabras de Green demuestran su "cuajo": "Ante todo, le reconozco un gran cuajo para decir esto después de que la misma noche que se votaron las nuevas reglas, Israel asegurase que había influido políticamente en las delegaciones para conseguir permanecer en Eurovisión".


