Apple podría reincorporar a Intel en su ecosistema de chips en el año 2027, un significativo en la estrategia de la compañía que (de una forma un poco rocambolesca) cierra el círculo abierto en el año 2019. Ese año, Apple comenzó a abandonar los procesadores de Intel en sus portátiles para optar por chips diseñados internamente: los procesadores de la familia M, fabricados en la actualidad por TSMC.
Ahora, según el analista Ming-Chi Kuo, Apple está negociando usar las "fundiciones" (el nombre que reciben las plantas de fabricación de semiconducotres) de Intel para expandir la producción de sus chips de gama baja de la serie M.
Esto no quiere decir que los Mac vayan a comenzar a usar de nuevo procesadores Intel. Apple seguirá diseñando sus propios chips con arquitectura basada en ARM como ha hecho en el último lustro. Intel se encargará sólo de la fabricación de los mismos, como ahora hace la taiwanesa TSMC.
Si el calendario previsto se mantiene, Intel podría empezar a fabricar el chip M de menores prestaciones de la gama en el nodo 18AP (el proceso de miniaturización que planea lanzar el próximo año) entre el segundo y el tercer trimestre de 2027. Esa hoja de ruta depende, eso sí, de que no surjan problemas técnicos relevantes durante el despliegue de 18AP, un riesgo habitual en tecnologías de fabricación de semiconductores de última generación.
Made in America
Más allá de las especificaciones técnicas, el acuerdo tiene una fuerte carga estratégica y política. Una alianza con Intel serviría a Apple para demostrar a la administración Trump su compromiso con la política de fabricar sus productos con componentes desarrollados en Estados Unidos.
Al redirigir parte de su cadena de suministro para incluir más empresas con sede en el país, Apple mitigaría riesgos regulatorios y arancelarios en un entorno comercial global cada vez más proteccionista. Diversificar la producción fuera de Taiwán, reduciendo la dependencia exclusiva de TSMC, también va en la linea de las recomendaciones de seguridad nacional que Washington ha dirigido al sector de los semiconductores y los intereses de la propia Apple, que en los últimos años ha tratado de reducir su dependencia de China.
Para Intel, el contrato con Apple tendría repercusiones financieras inmediatas. La compañía separó hace un año sus negocios de diseño y fabricación de chips. Intel, la empresa que crea los procesadores para PC, es ahora el mayor cliente de Intel Foundries, la empresa que los fabrica, pero no es ya el único e Intel Foundries, que cuenta con fabricas repartidas por todo el mundo, lleva varios meses tratando de conseguir una cartera de clientes más diversa para demostrar que puede competir cara a cara con TSMC, actualmente la mayor y más avanzada "fundición" de chips.
