LÍDERES
Entrevista no vista

Josele Román: "Que nos pongan la etiqueta de actrices del destape es una falta de respeto"

Rostro emblemático del cine español, suma seis décadas de 'secundarios' icónicos. Participa en series de inminente estreno como 'Cochinas' y 'Rafaela y su loco mundo', o en la por muchos esperada nueva entrega de la saga 'Torrente'

La actriz Josele Román, fotografiada esta semana.
La actriz Josele Román, fotografiada esta semana.ELENA IRIBAS
Actualizado

Pregunta. Pocos intérpretes pueden presumir de una filmografía de casi un centenar de títulos.

Respuesta. Sí, noventa y tantas, sí, casi cien. Y, además, he hecho ni sé cuántos cortos, series de televisión, casi una veintena de obras de teatro... He trabajado muchísimo, la verdad, aunque no me he hecho rica ni tengo ninguna mansión en Miami.

P. Comienza el año con varios estrenos a la vista.

R. Sí, están a punto de estrenarse tres series y dos películas en las que he intervenido. En Cochinas, con Malena Alterio de protagonista, hay un reparto enorme; es una serie muy divertida sobre un videoclub de los que había antes. También grabé en Zaragoza Por cien millones, sobre el secuestro de Quini, el futbolista del Barça. Y luego Rafaela y su loco mundo, con Carlos Areces, Joaquín Reyes, Arturo Valls... Hago de colaboradora de un programa de televisión que ven mucho las protagonistas, y digo unas barbaridades que no veas. Y de cine, Una cabeza en la pared, una película sobre un chaval que quiere ser torero y cuando está empezando resulta que prohíben los toros y entonces no sabe qué hacer con su vida. Y también hice un cameo en Torrente Presidente, de Santiago Segura.

P. Es uno de los estrenos más esperados del año...

R. Es la mejor de Torrente, lo dice Santiago, que está entusiasmado. No se puede contar mucho, todo es top secret [risas]. Creo que sale hasta Rajoy. No sé si me lo han dicho en broma o es verdad, pero eso he oído.

P. Creo que usted empezó en el artisteo como bailarina.

R. Sí, había hecho baile de pequeña, y empecé a lo grande, en el Teatro de la Zarzuela. Pero enseguida salió mi vocación de actriz. Debuté con Conchita Montes, que me dio un papel, gracias a una periodista que era amiga de mi madre y que la conocía, con Edgar Neville de productor, en La dama de Maxim's, que la dirigió Luis Escobar. A Conchita Montes le guste mucho y tiempo después hicimos una serie que dirigió José Luis Borau. Aunque entonces apenas se hacían series, no es como ahora.

P. Da la impresión de que usted siempre está a la última, y ahora actualiza mucho sus redes, en concreto su perfil de instagram, y se ha vuelto toda una influencer.

R. A los actores nos gusta llamar la atención del público. Yo no lo niego. Y cuanto más público se interese por ti, mejor. Los actores actuamos para todo el mundo. No voy a salir a la puerta de un teatro a preguntar al público de qué pie cojea o a quién vota. Allá cada uno con lo suyo. Esto es una democracia y cada cual puede pensar como quiera.

"Llaman a programas como Sálvame telebasura. Pero poco se dice de la política basura"

P. ¿Le afecta la fuerte polarización en la que nos hemos instalado?

R. Yo trato de ver la política un poco en broma, como todo. Pero aquí no hay más que dos extremos muy extremistas, incapaces de pactar nunca. Y así no podemos hacer nada. Llaman a programas como Sálvame telebasura. Pero poco se dice de la política basura. Se pone uno en medio y lo machacan. Mira lo que hicieron con Albert Rivera, era joven e innovador, pero entre unos y otros se lo cargaron. Aquí hay que estar en un bando o en el otro. Pero ¿por qué? Si yo estoy en el centro; yo tengo dos manos, la derecha y la izquierda. Aquí vamos a estar siempre crucificados, como Cristo. Y lo que peor llevo es que cada dos por tres alguien te diga eso de "las cosas no se hacen así". Porque tú lo digas. Me importan un bledo los que pontifican.

P. Usted Josele tiene fama de haber sido siempre muy rebelde...

R. Soy rebelde porque el mundo me hizo así. [Risas] Porque nadie me ha tratado con amor. Esa letra es muy buena. Y sí, nadie me ha querido nunca oír. Ciertamente, soy rebelde porque también lo he sido en el cine. Ahora a mí y a otras nos llaman las actrices del destape. Y eso me parece una falta de respeto. Y más que porque nos destapáramos o no, porque se trata de colgarte un sambenito. Es como le ha pasado a tantas actrices guapas, que parece que por serlo no eran buenas actrices. Son tópicos. Pues con lo del destape, igual, como si no hubiéramos hecho otra cosa más que exhibirnos y eso nos hiciera mejores o peores intérpretes. En la pintura siempre ha habido desnudos. Ahí está Rubens y esas mujeres y esos hombres con tantas barrigas... A nosotras nos han retratado con una cámara, lo mismo que Goya pintó a la Maja desnuda. Yo no le doy importancia a eso. Yo soy una actriz. Punto. Y, en realidad, me han destapado poco, en apenas un par de películas. Porque en esa época yo no era digamos atractiva, no era el prototipo de mujer exuberante, como Bárbara Rey o Ágata Lys. Yo era más bien la graciosa, la cómica. Cuando hicimos Niñas al salón, de Escrivá, todas hacían de prostitutas y a mí me tocó de criada de la madame. A mí casi siempre me encasillaban en esos papeles y en la comedia, que no es un género inferior, aunque hay mucha gente estúpida que se piensa eso y cree que el drama es lo único interesante. Más nos valdría que no hubiera tanto drama.

"A mí me dicen, es que a ti te han explotado mucho. No, perdona, al revés. No me han explotado nada"

P. Siento que tiene la espinita de no haber sido más aprovechada como actriz...

R. A mí me dicen, es que a ti te han explotado mucho. No, perdona, al revés. No me han explotado nada. Yo he tenido insuficiencia artística por hacer siempre papelitos. Y es una lástima sobre todo no haber trabajado más en los últimos años. Muchos nuevos realizadores, Amenábar o esos, no quieren que aparezcamos en sus películas. Se creen que si salgo yo o sale Bárbara Rey va a parecer una película de Mariano Ozores. Pues tú no tienes personalidad, guapo. ¿No sabes que otras actrices han trabajado con todo el mundo y no le han pintado la película de marrón? A nosotras no nos han contratado durante mucho tiempo. Nos han sacado a todas las rubias del cine, y ahí me incluyo. Se piensan que va a parecer una película de Lazaga. Lo que tienen que tener los directores es personalidad, su rollo, su forma de hacer... Y los actores somos muy versátiles. Hitchcock, por poner un ejemplo, era un cineasta con mucha personalidad. ¿Se iba a poner él a hacer películas de romanos, a santo de qué? Él hacía películas de Hitchcock y ya está. Pero aquí en cuanto pueden gastarse tres millones de euros, a por producciones de túnicas, de espadachines. Mucho Borgia, mucho Alatriste, que hay que a ver a dónde han ido esas millonadas. Hacen inversiones tontas. Pero si nosotros no somos aquí americanos. Bueno, ahora a lo mejor Trump nos hace americanos a todos. [Risas] Yo ya me he puesto esta sudadera que pone California, por si acaso.

P. Sí, a algunos actores se os ha encasillado mucho.

R. Se critican esas películas de Gómez Bur y los demás actores mirando los culos de las mujeres. O Alfredo Landa dejando a la mujer en casa y tras las suecas en Torremolinos. Y, sí, todas las películas eran así, pero es que respondían a la sociedad del momento. Son comedias costumbristas que reflejan una época. La sociedad no era como la actual. Ahora hay mucho de qué reírse también, pero no te dejan. Hay en realidad mucha censura y enseguida te tachan de que estás en contra de todo. ¡Ay, madre mía! Pero si no se puede ni hablar. Por ejemplo, siempre se han hecho películas con gays. Emilio Laguna se ha hecho todos los gays del cine, aunque siempre tenía que ser un mariquita gracioso porque si era serio no estaba bien visto. ¿Comprendes lo que te digo? Pero ahora es exactamente al revés. Todo tiene que ser serio, porque en cuanto se hace alguna alusión graciosa a los LGTB ya se creen que te estás burlando y que si eres homófobo y no sé cuántos. Y así con todo.

P. Josele Román también ha sido chica Almodóvar.

R. Sí, yo hice con él el mediometraje Trailer para amantes de lo prohibido (1985), con Bibi Andersen y Poch, el cantante de Derribos Arias. A mí me dijo uno de los actores de esa cinta que estaba maldita [risas] porque después de ella Almodóvar no le volvió a llamar. Y a mí me pasó igual. Lo he visto alguna vez y me dice "qué bien estás, Josele". Y yo siempre le digo 'pues a ver si me das algún papel'. Una vez me dijo que estaba escribiendo algo en lo que le encajaba. Pero hasta hoy.

P. Creo que la música, y en concreto el rock, ha sido su gran pasión.

R. Yo tengo mucho temperamento, mucha marcha, mucha energía. Y no podía descargar nada. Porque, ¿qué hago yo con un papelillo? Un canuto. Lo he dicho en broma otras veces pero es verdad. Yo tenía insuficiencia artística, y por eso monté los grupos de rock. Como tocaba el piano, me puse a hacer temas, empecé con bandas, porque por lo menos durante la actuación en un pub podía soltar todo lo que tenía dentro. Yo no dejé el cine, apenas dije que no a un par de películas. Pero sí me centré mucho una época en la música. Lo que pasa es que aquí no quieren grupos de tías cañeras. Ya ves, estamos en una sociedad que cada día matan a una mujer. Y me quedo corta porque no sé por qué dicen tres cuando son 10. Y no estaría mal que saliera un grupo de mujeres ahí a dar un poquito de caña. Pero es que sólo quieren moñas. Con los chicos también, ahora todo son ángeles, como el Alborán, cantando al amor y tal. No quieren más que moñas. A mí me gusta todo tipo de música, menos el jazz, pero veo que hoy en día no se dice nada en las letras.

P. Ama la música, pero ha dicho en alguna ocasión que también ha sido su ruina.

R. Yo invertí mucho en la música, todo lo que ganaba en el cine y tal. Yo me traje a Madrid a las primeras chicas que tocaban rock, y yo les pagaba los aviones, las tenía en mi casa, si una no tenía guitarra, se la compraba. Todo. Un día Ramoncín me dijo 'pero tú no vayas de mecenas'. [Risas] Invertí mucho y me gasté todo.

P. ¿Ha sufrido mucho el machismo en el cine, e incluso episodios de acoso?

R. Yo tuve un episodio, pero tuve un juicio y no puedo hablar del asunto, porque es una persona que está muerta. Y, sí, cosas como entrar en el despacho de un productor para firmar no sé qué contrato y que el tío me metiera mil pesetas y las manos por el escote. Me dijo: "toma, para que te compres unas medias". Se lo conté a Sancho Gracia, que trabajaba en la función, y le pegó una bronca... O te podría contar cosas como ir a algún casting y que lo primero fuera querer verte las tetas, sí... Pero yo creo que el acoso generalizado es más actual, porque ahora hay mucho rollo con internet y mucho sexo y violencia. Y por eso ves a chavales jovencitos coger a una niña de 12 años y esas barbaridades. Y todo el bullying, que está a la orden del día. ¿Por qué? Porque el malo es el héroe.

P. Creo que sí ha sufrido episodios bastante duros en su vida personal.

R. Pues sí, como llegar a mi casa y encontrarme en mi propia cama a mi pareja con otra. Y, encima, que te quisiera hacer ver que no pasaba nada. Claro, lo dejé, y luego venía llorando. Pero como estaba medio loco, en fin... Y una vez en una bronca con una pareja, viviendo yo en un séptimo piso, pues sí, me empujó y me sacaba a la ventana para darme miedo. Cosas así, duras. Pero yo no me quiero meter en pozos y creo que si te quedas en esas cosas te puede entrar una depresión. Y yo por suerte no soy depresiva. Yo me digo, 'si estoy con éste y éste ya no me quiere a mí, ¿a mí qué me importa? Vete con otra que quieras, ya me buscaré yo otro'. Es que eso de engancharse a una persona y colgarse de ella, y decir que tiene que ser para mí. Si una persona no me quiere, menos la quiero yo a ella. El amor tiene que ser recíproco y en cuanto no lo es, no sirve para nada más que volverse loco y meterse en pozos.

"Alfredo Landa dijo que yo dejé el cine por la droga. Y eso es mentira porque para mí la única droga ha sido la música"

P. Hablando de nubarrones, tuvo un encontronazo desagradable con Alfredo Landa.

R. Es que a Alfredo le aconsejaron mal y escribió un libro poco antes de morir contando unas cosas extrañísimas. De mí dijo que yo dejé el cine por la droga. Y eso es mentira porque para mí la única droga ha sido la música. Yo no te digo que no me haya fumado algún canuto, igual que todos los chavales jóvenes beben y se cogen unos pedos que se los lleva el Samur con un como etílico, porque cuando eres joven no sabes decir que no. Te crees que te tienes que tomar un whisky porque si no quedas mal. Cuántas veces nos llevaban a mí y a mis compañeras a discotecas, todo con mayores, con gente ¡como Fernán Gómez, que ni nos hablaba porque era un estirado. Y te decían 'tómate un whisky', y me lo tomaba para no quedar como la tonta del bote, aunque no me gustara y al llegar a casa vomitara. Hasta que un día dije yo no voy a beber más que coca-cola. Porque a mí no me hace falta ningún estimulante. Al revés. Vamos, ya te digo que ahora me sueltan en un escenario y como si sueltan un miura. Y cuanto más tiempo estoy sin trabajar, peor, porque llevo una carga, que es como una bata de cola más larga que las de Lola Flores.

¿Qué pregunta más impertinente le han hecho y qué respondió?

Uy, creo que no me han hecho ninguna impertinente, porque como yo soy de las que todo me lo tomo a broma. Prefiero ser como una muñeca, porque si te llegan los sentimientos te hacen daño siempre. Entonces hay que ir con una coraza que no veas. Lo que me molesta es que me pregunten por rollos de amor y eso, porque yo creo que como mujer he fracasado. Yo no tengo pareja, he tenido alguna, pero ninguna ha cuajado. Yo me he dedicado mucho al cine, a mi profesión, a mi trabajo, pero la vida real para mí ha sido bastante dura en ese sentido.