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La economía urgente

Sin papeles trabajando: la culpa también es de las empresas

Todavía hoy hay compañías dispuestas a contratar de esta manera y a competir deslealmente con otras que sí dan de alta a sus empleados

Un camarero atiende una terraza en la Playa Mayor
Un camarero atiende una terraza en la Playa MayorJavi Martínez
Actualizado
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En los últimos cinco años, el número de extranjeros en situación irregular que están trabajando en España se ha duplicado, hasta superar el medio millón de personas. Se han trasladado al país y han encontrado un puesto de trabajo, aunque no están en alta en la Seguridad Social.

El perfil tipo es el de una persona procedente de Centroamérica o Latinoamérica (80% de los casos), mujer, sobre todo (60%), que está trabajando en el empleo doméstico, la hostelería, la industria manufacturera o la construcción, y con mayor probabilidad de residir en la Comunidad Valenciana, Extremadura o Canarias, las comunidades con más proporción de empleo irregular sobre el total.

Llegados a este punto del texto habrá a quien le preocupe que pueda haber en el país medio millón de personas trabajando en B, sin pagar impuestos ni cotizaciones sociales y sin derecho a un ningún tipo de cobertura. Pero habrá también a quien le preocupe que haya empresas todavía hoy dispuestas a contratar de esta manera y a competir deslealmente con otras que sí dan de alta a sus empleados.

En el caso del empleo doméstico, la evidencia muestra que la subida del Salario Mínimo Interprofesional y el incremento de las cotizaciones sociales derivado de la reforma de las pensiones ha encarecido demasiado la contratación de trabajadores del hogar, provocando un aumento de la economía sumergida. Hay que tener en cuenta que quienes contratan son familias que también se ven expuestas a la inflación y a la pérdida de poder adquisitivo.

Distinto es el caso del resto de sectores productivos. La hostelería, con uno de cada cinco empleados irregulares, se consolida como la actividad con más empleo informal, además de ser también líder en el uso de contratos a tiempo parcial -prácticamente el tipo de contrato por defecto- y de tener el salario medio más bajo. Luego dicen que no hay camareros.

Pero también se suman la industria, la construcción, el comercio... sectores en los que habría aumentar la actividad de la Inspección para tratar de que aflore esta economía sumergida. Con suerte, la regularización permitirá que estos trabajadores busquen un empleo oficial y esas empresas se verán obligadas a dar de alta a sus trabajadores o, si no lo hacen, a ver cómo se van a otro sitio. Quizá es una oportunidad también para cambiar la mentalidad de algunos empresarios.