antivacunas
m. Movimiento colectivo, paranoico y obtuso que rechaza la vacunación contra las enfermedades epidémicas. Se caracteriza por una desconfianza extrema en la ciencia, la industria farmacéutica, las organizaciones mundiales y los gobiernos (aunque esto último puede entenderse, dada la catadura delictiva de ciertos antropomorfos), y por la interpretación sesgada y torpe, la confianza infundada en la salud propia y el pánico a las agujas. Su filantrópica actividad militante y divulgativa está logrando que regresen el sarampión, la tosferina, las paperas o la poliomielitis, lo que los hace ejemplo señero del comportamiento estúpido, tal como lo describe Carlo Cipolla: dañan a los demás sin obtener beneficio para sí mismos.
degradación
f. Tendencia de las instituciones al envilecimiento cuando son ocupadas por gentes que desprecian su utilidad y valor, ultrajan a sus iguales y chulean a quienes, en teoría, representan.
gregario, a
adj. Comportamiento social en rebaño, propio del ganado domesticado, mejorado por ciertos simios gracias a la imitación y la perseverancia. Dice el paleontólogo Ludovic Slimak, que junto al rechazo a los diferentes, es clave en la eficacia y peligro de nuestra especie, pues lo mismo nos agrupamos para celebrar un gol que un linchamiento o para dar uso recreativo al machete en un exterminio. Todo en horda y mogollón. Y aullando.
lluvia
f. Agua que los urbanícolas ruegan al cielo entre semana, con la indicación de que caiga sobre los campos y no les amargue el fin de semana ni las vacaciones.
procesión
f. Exhibición ordenada, pública y móvil del número de pecadores que conforma una hermandad de penitentes.
riesgo
m. Exposición al daño que en las actividades laborales se suele compensar con prevención y dinero, salvo en ciertos cuerpos policiales, en donde se paga con palmadas en la espalda y medallas post mortem.
sensación térmica
f. Temperatura de un lugar echada a perder por la humedad y el viento.

