«Sería un escándalo, hasta se podrían crear asociaciones de afectados» señala Julián Alonso, presidente de Grupo Julián, que comercializa 22 marcas de coches, varias de ellas chinas. Alonso se refiere a los miles de compradores que han adquirido un automóvil eléctrico puro o híbrido enchufable y han solicitado las ayudas a la compra del Plan Moves III, pero no saben cuándo las cobrarán y tampoco si habrá nuevos fondos para ello.
El programa acaba el 31 de diciembre y aunque hay muchas CCAA en las que desde hace semanas o meses no queda ni un céntimo, el sector sigue a la espera de un anuncio por parte del Gobierno con la promesa de más dinero. Algo similar a lo que ocurrió a finales del año pasado, cuando comunicó que las ayudas -que oficialmente expiraban en 2024- se iban a prolongar hasta mediados de 2025 mientras que la desgravación del 15% en el IRPF tendría continuidad todo este año. Eso sí, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) no deshojó la margarita hasta la última semana de diciembre.
Madrid, sin fondos desde julio
La cuestión urge porque ahora mismo en 13 regiones (ver gráfico), ese dinero o se ha gastado ya o está comprometido. Entre todas suman 284 millones de los 400 millones de la ampliación que terminó aprobándose en abril tras el rechazo del famoso decreto omnibus en enero. A cambio, las ayudas se ampliaron a todo el año con carácter retroactivo al 1 de enero. Pero, en el mejor de los casos, la ventanilla para solicitarlas no se abrió hasta dos o tres meses después.
La situación más tensa se ha producido en Madrid, región que históricamente ha arrastrado un déficit por el esquema del reparto de ayudas. Basado en un criterio poblacional y no de mercado, ha hecho que esta CCAA contase con solo 57,2 millones de euros (el 14,3% del total), mientras concentra el 41,8% de las ventas de coches con enchufe. Resultado: reabrió la ventanilla de las ayudas a comienzos de junio y en apenas un mes, teniendo que atender primero a la lista de espera, ya se había quedado sin presupuesto. Pero es que también ha pasado en Cataluña, en la Comunidad Valenciana, en Castilla y León... Y en las regiones donde todavía hay fondos, los habrán agotado antes de final de año.
retrasos en el cobro
No es la primera vez que el Moves es cuestionado. No por los fondos, ya que sólo esta tercera edición ha contado con hasta 1.700 millones, sino por la tardanza en cobrar unas ayudas que, en último término, son gestionadas por las CCAA. «Tenemos algún cliente en Castilla y León que las ha recibido tres años después», asegura un comercial de un concesionario de Renault. Pero nunca antes se había vivido una situación como la de comienzos de año, cuando el programa se quedó en stand by, ni la de estos últimos meses.
«Ya se están generando listas de espera, de modo que urge encontrar una solución antes del 31 de diciembre que garantice la cobertura de las operaciones pendientes» asegura José Ignacio Moya, director general de la asociación de concesionarios Faconauto. Aunque Julián Alonso se muestra optimista ya que todas las situaciones conflictivas en el pasado se han resuelto. «Y dinero de Europa no falta» añade.
El mercado 'va por libre'
De hecho, el comportamiento del mercado es ajeno a esta incertidumbre, como apunta Jaime Barea, presidente de la patronal de talleres y vendedores Ganvam. En la memoria está lo que ocurrió en Alemania cuando a finales de 2023 se quitaron las ayudas a la compra: ese diciembre, el primer mes sin ella, este mercado se desplomó casi un 50%. Y en EEUU, donde ya no se aplicaron en octubre, el descenso ha sido del 25%.
En cambio, en España las matriculaciones de automóviles con enchufe suman 192.231 unidades desde enero, con un crecimiento del 121,6% en el acumulado y solo dos puntos porcentuales menos en octubre.
Solo en Madrid, 30.000 coches
Y ¿cuántos de esos compradores están en lista de espera? «No hay cifras, ni por parte del Idae [que es quien reparte los fondos y depende del MITECO] ni de las CCAA» apunta de nuevo Barea. Pero son decenas de miles y basta extrapolar las cifras de Madrid. En esta región, solo entre mediados de julio -cuando se anunció que ya no quedaba dinero- y principios de noviembre, se han vendido cerca de 30.000 automóviles con enchufe. Aunque a esa cifra habría que quitar aquellos modelos que cuestan más de 45.000 euros antes de impuestos -no pueden ser elegibles- y todas las compras de empresas, que hasta septiembre no podían registrarse en el sistema.
«Habrá nuevas ayudas, otra cosa es que lleguen antes de que acabe el año» afirman a este periódico otras fuentes del sector. Aunque insisten en la necesidad de que, legalmente, se permita que todas las operaciones pendientes se puedan acoger a ellas. Y ponen el acento en otro escollo: la gestión de los adelantos que muchas marcas han hecho de esas subvenciones a los clientes.
Devolver el adelanto
Y es que, vista la tardanza en cobrar los hasta 7.000 euros que se pueden obtener del Moves III y para no enfriar la demanda, muchos fabricantes han convertido ese importe en un crédito a interés cero a devolver, como norma general, en año y medio. Pero, si llegado el plazo el comprador no ha cobrado la ayuda, tendrá que hacer frente a su devolución pues la marca no va a asumir ya el coste de los intereses.
Pensemos, por ejemplo, en alguien que haya adquirido un vehículo el pasado mes de octubre y que, directamente, se ha ido ya a la lista de espera. Todavía van a pasar varios meses hasta que se pueda activar su expediente y luego quedará esperar a que éste se resuelva y cobre el dinero. Como poco, se puede plantar en dos años.
Posible reclamación
Porque la incertidumbre con los plazos también ha hecho que algunos fabricantes se pillen los dedos. Es el caso de Renault, que llegó a ofrecer meses atrás adelantos de hasta 3.400 euros con la promesa de que, si llegado el plazo para su devolución, el cliente aún no había cobrado, la marca se hacía cargo del importe.Ante el giro que estaba tomado el asunto, el constructor francés decidió primero bajar la ayuda a unos 2.300 euros y, finalmente, la retiró.
Pero volvamos al comienzo de este reportaje. Si miles de compradores se quedasen sin la subvención, ¿podrían hacer algún tipo de reclamación? Ines Hernández, directora del área jurídica de Ganvam, lo tiene claro. «No cabría una demanda automática, ya que las bases del Moves III no lo permiten. Las ayudas se extienden hasta el 31 de diciembre o hasta que se agoten los fondos en cada CCAA». Es decir, cumplido este último supuesto, nadie nos garantiza el derecho al cobro. Y si al vendernos el coche no los lo han dicho, mal por su parte.
Plan estructural
Cuestión aparte es que se pudiese reclamar por el daño patrimonial sufrido por la inadecuada gestión del programa o por crear unas expectativas falsas en los consumidores.
Entonces, ¿cuál es la solución definitiva y que mejor vendrá para que, como quiere el Gobierno, nos lancemos a comprar coches con enchufe? Crear, cuanto antes y en el marco del Plan Auto 2030 que el sector le ha puesto encima de la mesa, un esquema de ayudas que sean directas, sin la intervención de las CCAA, yque «no haya que mendigar cada seis meses» en palabras de Josep Maria Recasens, presidente de la patronal de fabricantes Anfac.


