MADRID
Municipios

X Alcorcón, el proyecto político "barrionalista" de la concejala ex de Podemos que sujeta el Ayuntamiento socialista

Aboga por crear un comité asesor para el Ayuntamiento formado por jubilados

Raquel Rodríguez.
Raquel Rodríguez.JAVI MARTÍNEZ
Actualizado

Raquel Rodríguez Tercero ha decidido volver a empezar o, al menos, intentarlo. La presidenta de la Empresa de Servicios Municipales de Alcorcón (Esmasa) ha impulsado una nueva formación política, X Alcorcón, con la vista puesta en las elecciones municipales de 2027. Lo hace después de una secuencia política que incluye su toma de poder en la sociedad pública con el apoyo del PP y Vox tras la muerte del histórico concejal Jesús Santos. Una toma de poder a espaldas de los deseos de su formación y de la alcaldesa, la socialista Candelaria Testa, que provocó su salida traumática de Ganar Alcorcón. Anteriormente, la dirección de Podemos también renegó de ella, hasta el punto de que la edil denunció que el partido no quería cobrarle las cuotas de afiliada.

Unos antecedentes que han acabado desembocando en el nacimiento de X Alcorcón. Un proyecto político que se presenta como una iniciativa «barrionalista» y estrictamente municipal. Durante su acto fundacional, Rodríguez reivindicó que esta iniciativa nace «desde los barrios» y al margen de «estructuras estatales». Unas premisas con las que, en su primer mes de vida, ha logrado 251 seguidores en su cuenta de Instagram y 196 en su cuenta de X, anteriormente Twitter.

«Está intentando hacer lo que hizo Jesús Santos», explican fuentes municipales a GRAN MADRID en referencia al histórico líder de la izquierda de Alcorcón. «La diferencia es que Jesús Santos saltó a la política desde el sindicalismo en Esmasa y ella pretende hacerlo desde la presidencia de la empresa», precisan.

Una situación a la que se ha llegado después de que en junio de 2025 se hiciera pública su expulsión de Ganar Alcorcón y su cese de las competencias de Cultura, Festejos y Mayores. La crisis política abrió una grieta en el bloque progresista del Ayuntamiento. Tres meses y medio después, y tras intensas negociaciones, Rodríguez mantenía el mando en Esmasa, ya como edil no adscrita, en un acuerdo que garantizaba la estabilidad de un Gobierno local sostenido por un único voto de diferencia.

Con ese historial a cuestas, X Alcorcón se presenta como un proyecto autónomo. Sus lemas - «Por un Alcorcón que no se venda, sino que se defienda» o «Si Alcorcón se mueve, el Sur cambiará Madrid»- insisten en una narrativa de defensa del municipio frente a dinámicas externas. La formación se define como municipalista y progresista, y sitúa el foco en los servicios públicos y el protagonismo vecinal.

En urbanismo, la plataforma ha señalado el desarrollo previsto en la zona norte del municipio como uno de los ejes de debate. Rodríguez ha advertido del riesgo de que ese crecimiento genere «dos ciudades» y ha planteado la creación de un corredor ecológico que conecte Alcorcón con la Casa de Campo como gran eje verde del sur metropolitano. La propuesta enlaza con un discurso de transición ecológica en el que la gestión de residuos -competencia directa de la empresa que preside- ocupa un lugar central.

En materia de vivienda, X Alcorcón defiende la promoción de vivienda pública asequible «sin especulación». Además, para las personas mayores propone medidas de accesibilidad y la creación de un «comité de Sabios» que incorpore su experiencia a la toma de decisiones municipales. El programa esbozado incluye también apoyo al comercio de proximidad, impulso a la gastronomía local y proyectos culturales como un museo de la ciudad o el fomento de una universidad vinculada al desarrollo tecnológico.