MADRID
Política

La dirección de Podemos hace 'mobbing' a su partido en Alcorcón por venganza: "No me dejan ni pagar las cuotas"

El partido 'morado' ningunea a su formación en el municipio creando un nuevo círculo, como venganza por la salida de su ex líder

Raquel Rodríguez, la líder de Podemos en Alcorcón, posa para GRAN MADRID, ayer en el municipio.
Raquel Rodríguez, la líder de Podemos en Alcorcón, posa para GRAN MADRID, ayer en el municipio.JAVIER MARTÍNEZ
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"He tenido que mandar un burofax para que el partido me deje pagar las cuotas por ser concejala y para poder hacer campaña de cara a las Elecciones Europeas", explica atónita a GRAN MADRID la líder de Podemos Alcorcón y concejala de Cultura, Festejos y Mayores, Raquel Rodríguez. Sorprendida, esta veterana al frente de la formación morada en la localidad al sur de Madrid desde hace más de una década, explica que desde las pasadas elecciones municipales, su partido le ha hecho el vacío, actuando como si ella y los más de 100 militantes del círculo -el nombre que le da Podemos a sus agrupaciones locales- no existieran. Una situación sin parangón que Rodríguez nunca había vivido en más de 20 años de carrera sindical y política en Alcorcón.

Informática de profesión, dio el salto a Podemos tras la fundación del partido por parte de Pablo Iglesias, procedente de CCOO, donde fue coordinadora de la Plataforma por la Defensa de lo Público. Actualmente, se encuentra en su segunda y más atípica legislatura como parte del equipo de gobierno del municipio y, antes de los comicios del año pasado, ocupaba la cartera de Desarrollo Económico en Alcorcón y su gestión contaba con el beneplácito de la directiva del partido morado.

"Nos enteramos por redes sociales que la semana pasada, en un acto en Getafe, anunciaron que iban a crear un nuevo círculo de Alcorcón, como si el nuestro no existiera", comenta Rodríguez. "Esto lo hicieron sin consultar con nosotros, siendo yo la portavoz electa de Podemos Alcorcón y mientras que toda la militancia sigue trabajando en el círculo Podemos de Alcorcón para el partido y para Ganar Alcorcón".

Raquel Rodríguez, en su despacho de Alcorcón.
Raquel Rodríguez, en su despacho de Alcorcón.JAVI MARTínEZ

Una circunstancia inexplicable teniendo en cuenta que tanto a niveles de militancia activa en los círculos como a niveles de representación municipal, Alcorcón es el principal bastión que le queda a la formación liderada por Ione Belarra en Madrid, en la que Podemos se presentó integrado en una de las denominadas candidaturas de unidad popular, siendo la formación mayoritaria dentro de Ganar Alcorcón con dos concejales, seguidos de uno de Izquierda Unida y Jesús Santos, por Sumar, el partido de Yolanda Díaz al que saltó desde Podemos.

Rodríguez relata cómo desde que Santos decidió irse a Sumar, la dirección estatal ha dado por hecho que el círculo de Alcorcón también se alineó con él. "Nos han excluido, no cuentan con la dirección de Podemos Alcorcón ni con el círculo entero, que es el más grande de toda la Comunidad de Madrid", afirma. "Nadie se ha ido con Jesús Santos, todos seguimos en Podemos Alcorcón".

La marcha de Santos, anunciada con una carta abierta publicada en su cuenta personal de Twitter, supuso un terremoto político para la formación morada y fue respondida con violentas críticas en la red social y acusaciones de "traición" por parte de cuentas de militantes de base. Sin embargo, Rodríguez, que mantiene una buena relación con Santos, no arremetió contra su antiguo compañero de militancia. "Tampoco me llamaron para pedirme que me pronunciara. Simplemente asumieron que como él se había marchado, nosotras nos marchamos con él", se lamenta. "Y me parece una actitud muy machista por parte de la dirección asumir que como el hombre se ha ido, todas hemos ido detrás de él".

La líder local denuncia que el vacío al que le somete la dirección de su partido ha llegado hasta tal punto que desde hace meses han dejado de cobrarle la cuota como cargo político, a pesar de sus intentos de contactar con la dirección para resolver la situación. "Tuve que mandar un burofax porque no me cogen el teléfono ni me contestan. Les pedí que me cobren y que cuenten con nosotros para la campaña, pero no he recibido respuesta", lamenta.

Rodríguez también expresa su preocupación por las actitudes y declaraciones de algunos miembros de Podemos por los que están apostando desde la dirección del partido con la intención de crear una estructura paralela en Alcorcón. "Están apostando por personas con connotaciones machistas y xenófobas", denuncia. "En un acto en Móstoles, uno de los que van a fundar el nuevo círculo dijo delante de la portavoz local y de una asesora del Ministerio de Igualdad [Boti] que este partido se debería dejar de hablar tanto de feminismo porque está atacando a los hombres, y que está harto de que sea un partido de 'maricones y lesbianas'. Es inaceptable".

Además, también denuncia que estos militantes han protagonizado pactos atípicos para concurrir a las elecciones en un centro de mayores en Alcorcón. "Se han presentado en candidaturas conjuntas con personas que se han presentado a las elecciones municipales por Vox», advierte. «Yo les avisé, pero entre ellos se conocen perfectamente y dicen que 'eso da igual porque es una candidatura para un centro de mayores'".

Pese a los desprecios y el ninguneo por parte de la dirección del partido, la concejala se muestra firme en su decisión de permanecer en Podemos a pesar de la situación. "No me quiero ir porque creo en este proyecto y he peleado mucho para que Podemos Alcorcón esté donde está. No me da la gana rendirme", declara. "Hemos tenido los mejores resultados electorales en todo el cinturón rojo porque ponemos a los vecinos por encima de los partidos. Este modelo debería copiarse en otros municipios", presume antes de despedirse: "Me duele por los vecinos y vecinas. Dentro de tres años tenemos elecciones y no podemos olvidar que estamos a 46 votos de diferencia. No estamos para andar jugando y mirándonos el ombligo en lugar de mirar por la ciudadanía".