MADRID
Política

El "sudoku" de sillas que encumbra al hombre fuerte de Ayuso en la Asamblea y descuadra a sectores del PP: "Hay cambios que no se entienden"

La "reorganización" del grupo parlamentario refuerza a Carlos Díaz-Pache al aupar a perfiles afines con la vista puesta en el año electoral

Pache, con el consejero García Martín y Ayuso al fondo.
Pache, con el consejero García Martín y Ayuso al fondo.EM
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El Partido Popular ha «reorganizado» su grupo parlamentario en la Asamblea de Madrid. Lo ha hecho con discreción, sin grandes estridencias y aprovechando la polvareda que previamente levantó la renuncia en bloque de tres diputados afines al destituido Emilio Viciana, primer consejero cesado por Isabel Díaz Ayuso y que fracasó en su intento de sacar adelante una ley universitaria regional. Unido a la crisis por el escándalo sexual que afecta al Ayuntamiento de Móstoles y a la cúpula autonómica del partido, este episodio ha marcado la que posiblemente es la peor semana de toda la legislatura para Ayuso y los suyos. Una dinámica que, como viene contando este diario, Sol busca cambiar con golpes de efecto: desde la activación de los nuevos altos cargos educativos para retomar los contactos con los rectores y articular el sistema de financiación a una renovación de fondo en el grupo parlamentario, con la vista puesta en los últimos meses de mandato y el desafío electoral de 2027.

Esta reestructuración, si hay alguien a quien beneficie, es al hombre que lidera a los 70 diputados populares en la Asamblea. Todas las fuentes consultadas coinciden en que el nuevo orden parlamentario del PP refuerza y consolida la figura de Carlos Díaz-Pache, persona de la máxima confianza para Ayuso y azote de la oposición cada jueves con su dura oratoria y perfil beligerante. Criado políticamente en el equipo de Esperanza Aguirre, como Ayuso, Pache ha ganado influencia a lo largo de la legislatura, y nadie duda ya de que es uno de los puntales del entorno de la presidenta madrileña, con más foco que otros perfiles de peso orgánico e institucional del PP autonómico.

De ahí que el nuevo grupo parlamentario del PP cuente con el sello de Pache, pero también con el visto bueno del secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, que «ha estado al tanto», y de la propia Ayuso. Conformarlo en base a estos equilibrios ha sido, pues, todo un «sudoku», como definen conocedores del complejo proceso de remodelación. De entre los afines a Pache destaca un nombre: Isabel Vega, que pasa a ser la nueva secretaria general del grupo parlamentario, en sustitución de José Virgilio. Otro es el de Ana Millán, actual número tres del partido y vicepresidenta de la Asamblea, que pasa a ser coordinadora territorial. Un gesto de confianza total y definitivo por parte de la presidenta regional con uno de los cargos más en el punto de mira, primero por estar investigada durante su etapa en Arroyomolinos, y más recientemente por estar acusada de «silenciar» las acusaciones de acoso sexual contra el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista.

No son estos los únicos movimientos. Rafael Núñez Huesca se ve reforzado al ser nombrado portavoz en la Comisión de Educación, igual que Ana Gómez, que pasa a serlo de la Comisión de Mujer; Esther Platero, que lo será de Familia y Asuntos Sociales, y Ainhoa García Jabonero, que asciende a portavoz adjunta.

Un puesto que, no obstante, deja Elisa Vigil, uno de los perfiles jóvenes en alza en los últimos tiempos -especialmente tras la abrupta caída el verano pasado de Noelia Núñez- y de notable peso mediático para el PP madrileño. Un relevo que ciertos sectores del PP no comparten: «Hay cambios que son una sorpresa y no se entienden», denuncian en referencia al paso a un lado que dan figuras como Vigil, que pasará a ser portavoz en el área de Vigilancia de Contrataciones, o Virgilio, que cede la secretaría general para ocupar un nuevo puesto de coordinador institucional. También es el caso de Ignacio Catalá, que abandona la dirección del grupo.

Al respecto, fuentes del aparato popular explican que el movimiento por el que se reduce el protagonismo o la responsabilidad de ciertos diputados en el grupo parlamentario está directamente relacionado con las atribuciones orgánicas que se les va a encomendar de cara al año electoral. Es decir, que estos nombres desempeñarán importantes roles en el equipo de campaña e incluso podrían ocupar relevantes puestos de salida en las listas municipales o autonómicas. Preguntadas estas fuentes sobre si la vinculación de Vigil con el entorno político del Ayuntamiento de Móstoles o sus polémicos choques televisivos han influido en su desplazamiento parlamentario, se rechaza con rotundidad: «En absoluto».