Un piso. Tres residentes. Y casi 1,2 kilogramos de cocaína repartidos entre básculas, bolsas y anotaciones que llevaban la cuenta de cada venta. La Policía Nacional ha desmantelado un narcopiso en el distrito madrileño de San Blas tras una investigación que arrancó cuando los agentes tuvieron conocimiento de que en ese domicilio se estaba distribuyendo droga de forma regular.
La entrada y registro, practicada esta semana, deparó un alijo que va más allá de la cocaína intervenida: más de 4.000 euros en efectivo, cinco básculas, alambres y varios soportes contables que reflejaban el volumen y la actividad del punto de venta. Un negocio, en definitiva, con su propia contabilidad.
Los tres ocupantes del inmueble —un hombre y dos mujeres— han sido detenidos como presuntos responsables de un delito contra la salud pública y han pasado a disposición judicial.

