MADRID
Tecnología

Madrid quiere ser la capital del dron: vuelos 'flash' entre hospitales con bolsas de sangre, un 'dronódromo' para pruebas y bases para futuros aerotaxis

Ayuso quiere llevar el vuelo autónomo a todos los servicios públicos, con especial atención al transporte y las emergencias

Así funcionarán los drones y el vuelo autónomo en todos los servicios públicosEL MUNDO (Vídeo) / CM (Foto)
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Madrid quiere tener el cielo del futuro. La estrategia para el ecosistema de drones, que forma parte del plan industrial de la región para los próximos cuatro años, sitúa la apuesta por el vuelo autónomo inteligente entre las prioridades tecnológicas de Isabel Díaz Ayuso, cuyo Ejecutivo autonómico ha desembolsado 16 millones de euros para «impulsar» este sector e integrarlo en todos los servicios públicos.

Puede sonar futurista, pero en la Comunidad de Madrid aseveran que la era del dron es inminente. Dos ejemplos: la capital es, después de París, la región con más empleo de alta tecnología, y ha sido elegida junto a Coimbra y Milán como escenario de un proyecto piloto europeo para el transporte aéreo con drones. Se pondrá en práctica entre municipios de la Sierra.

Lo cierto es que el sector del dron ya está bastante desarrollado en la región y por ello la Comunidad cree que es un área crucial para apostar. El 17% de los operadores nacionales de estas aeronaves se encuentran en Madrid, y la capital lidera la presencia de empresas fabricantes y de organizaciones formativas aprobadas por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

Puntos que hacen que la Administración autonómica quiera ahora convertirse en el «primer cliente» del mercado madrileño de drones para incluirlos en todo tipo de servicios públicos e infraestructuras. El plan recoge propuestas para incorporar robots de vuelo autónomo e inteligente para vigilar incendios forestales, áreas de cultivo, inspeccionar la red del Canal de Isabel II o realizar labores de logística sanitaria de urgencia, como para el traslado de sangre o medicamentos en tiempo récord.

Para ello la estrategia contempla la creación de una red de helipuertos y vertipuertos -un centro de despegue y aterrizaje de drones- con el objetivo de preparar desde el punto de vista de la infraestructura un sistema de puntos de referencia ante el futuro, cuando se espera destinar el vuelo autónomo a logística, paquetería o incluso movilidad en formato aerotaxi. Además se construirá un «dronódromo» que será utilizado con «fines científicos» a modo de banco de pruebas para que las empresas y desarrolladores de la región testeen los últimos avances.

El nuevo ecosistema del cielo en el que Madrid quiere ser «referente» implica una importante transformación en materia administrativa. La hoja de ruta plantea centralizar toda la regulación de trámites autonómicos y municipales en una única ventanilla con el fin de agilizar y reducir la burocracia. No obstante, uno de los principales retos que afronta ahora el sector es la identificación y regulación de las zonas de vuelo «flexibles» para los operadores.

La formación será otro pilar fundamental en este programa. Para ello, el Ejecutivo regional ha seleccionado las polémicas instalaciones de La Cantueña, en Fuenlabrada -en el ojo del huracán desde hace meses a consecuencia de la decisión de la Comunidad de instalar en el recinto un centro de acogida de menores extranjeros no acompañados, con la negativa del Ayuntamiento socialista-, para que sea «epicentro nacional» de la formación aeronáutica no tripulada. En este centro específico se impartirán «enseñanzas especializadas basadas en la demanda real de las empresas, en materias como pilotaje, mecánica, datos e inteligencia artificial». Una de cada tres empresas formadoras de pilotos y profesionales de drones se encuentra en la región.

Un quinto eje de este programa pondrá el foco en la seguridad. La Comunidad de Madrid espera utilizar este tipo de aparatos, que cuentan con sensores, cámaras y reconocimiento en tiempo real gracias a infinidad de funciones inteligentes, para reforzar y blindar puntos concretos de las infraestructuras de la región ante situaciones críticas, emergencias o amenazas de cualquier tipo.

«Madrid quiere ser respuesta y no quedarse como un consumidor de diseños que partan de otros países», explicaba ayer Isabel Díaz Ayuso ante la cascada de preguntas que, dijo, surgen hoy respecto al futuro de la tecnología aérea no tripulada: ¿Cómo y cuánto nos va a acompañar? ¿Qué papel pueden jugar en la Administración y los servicios públicos, más allá de los usos en materia militar y de Defensa? ¿Quién va a diseñar e impulsar las nuevas infraestructura que acompañen y den soporte al tipo de dron que viene?

«Somos un Gobierno libre que acompaña cada proyecto excelente para que sea real y nos ofrezca prosperidad y avance», aseguró la presidenta regional en su visita a Etrair, una de las principales empresas en la región que se encarga de este sector, cuyas instalaciones se encuentran enBoadilla del Monte.

La Comunidad de Madrid ya utiliza la tecnología que ofrecen los drones para múltiples funciones, como realizar inspecciones de terreno o controlar movimientos y aforos en determinadas situaciones. Entre los proyectos que maneja la Administración regional está la de formar parte de Ale-Hop, una iniciativa pionera que permite el transporte urgente de medicamentos, sangre y material especiaizado entre hospitales a través de vuelos con drones a alta velocidad. La flexibilidad y agilidad de este método de transporte puede salvar vidas, ya que se ahorra mucho tiempo al evitar atascos y otras complicaciones de tráfico.

Pero el ámbito de actuación de estos robots, según cuentan desde el Ejecutivo regional, podrá abarcar prácticamente todas las áreas en un futuro no tan lejano:«Logística, emergencias, agricultura, minería, ganadería, infraestructuras, servicios públicos». Y «vuelos turísticos», quizá la última frontera del dron.