- Directo Última hora del accidente de tren en Córdoba y las incidencias en Rodalies
- Política Ayuso ya pide "responsabilidades políticas" por el accidente de Adamuz: "El Gobierno impone el silencio porque no tiene a quien encalomar la culpa"
- Transportes Óscar Puente lleva más de dos años sin convocar a Madrid a la comisión de inversión de Cercanías pese a que las incidencias se han duplicado
- ¿Cómo ha vivido estos días la tragedia de Adamuz?
- Como todos los españoles, con profundo dolor. Por las pérdidas humanas, los heridos, los testimonios y por esa imagen de desánimo que cunde al ver la red ferroviaria en este estado ante los ojos del mundo. Somos un país de grandes infraestructuras, de los mejores ingenieros y las mejores obras públicas. No puedo creer que volvamos, como en el apagón y tantas otras situaciones, a ser noticia por catástrofes. Ahora estamos a la espera de saber qué pasó.
- La red ferroviaria es un asunto capital para Madrid. Desde hace años hay discrepancias políticas en torno al modelo de Cercanías y críticas por el aumento de incidencias. Viene denunciando el «deterioro» de la alta velocidad. ¿Es seguro viajar en tren?
- Las incidencias en Cercanías son diarias. Ha habido incluso también descarrilamientos. Esto provoca más problemas de movilidad en superficie y más usuarios en Metro. Ahora debemos saber qué ha pasado en Córdoba. Estos días lo importante era despejar canales de comunicación para que quienes buscaban a sus seres queridos tuvieran información directa. También para donar sangre y material. Uno se pone en su lugar y querría que estuviéramos hablando de lo más urgente. Pero evidentemente esto no puede quedar aquí.
- Fue la primera en exigir «responsabilidades políticas». ¿Qué opina de la tregua vista en los primeros días?
- Lo responsable en los primeros días era encontrar a todos los desaparecidos. Luego habrá que saber de qué estamos hablando, porque el desprestigio de la red ferroviaria es evidente: retrasos, incidentes... Ahora queremos saber si estamos ante una red que pone en peligro a sus ciudadanos o no. Una cosa es que todos juntos respetemos el luto y la tragedia, y otra es el consenso falso que exime de responsabilidades y sobre todo protege.
- ¿A qué se refiere cuando habla de una «ley del silencio»? El ministro ha comparecido en rueda de prensa varias veces y no ha dejado de dar entrevistas, en casi todos los medios.
- Me refiero a una ley del silencio político y mediático. Por supuesto que el Gobierno tiene que dar explicaciones de dos horas y las que hagan falta. Pero lo que ha pretendido es que nadie hable de su incompetencia. Ahora sabemos que se han producido desgracias por no invertir en lo necesario.
- Apunta, pues, directamente a Óscar Puente y al Ministerio.
- ¿Qué ha habido en ese Ministerio estos años? Mordidas, corrupción, personas en la cárcel, empezando por el máximo responsable, la responsable de Adif imputada... Qué vamos a esperar de un Gobierno que ha tenido a Koldo de consejero de Renfe. Usaron a empresas públicas para colocar a novias, compraron trenes que no caben en los túneles... Y el ministro dice que la red ferroviaria está en su mejor momento. Tiene muy poca humildad para aprender, que es lo que tendría que haber hecho al llegar, siendo alguien que no pertenece al sector. Pero se dedica a insultar, ofender y perder el tiempo en redes como si fuera un aprendiz de tuitero y no un ministro.
- ¿Cree que debe dimitir?
- Sin ninguna duda. No está a la altura. La red ferroviaria no puede seguir abandonada. No encuentro un motivo para que alguien con ese historial esté al frente del Ministerio.
- ¿Teme que una crisis de descrédito de la red ferroviaria afecte al turismo y a la economía de Madrid?
- El turismo lo que quiere al viajar es seguridad y certidumbre. Hemos pasado de una alta velocidad cuyo orgullo era la puntualidad y la fiabilidad, a que digan que el tren circulará a 200 kilómetros menos por hora.
- ¿Cree que los últimos escándalos relacionados con el Gobierno provocan esa «España desastrada» que usted denuncia estos días?
- La falta de inversión, de financiación y de cariño por lo que se hace llevan a este desastre. Y luego la corrupción lleva al «no creas lo que te dicen, cree lo que te estoy contando yo». Ahora ya llegamos a la inversión de la verdad y la mentira como modo de operar. Entonces, encima, no tenemos ni siquiera la oportunidad de remediar lo que falla.
- Si esta desgracia hubiera ocurrido con un ministro del PP al mando, ¿se le llamaría asesino a estas horas?
- Si en lugar de poner Renfe, Adif, o Ministerio de Transportes pusiera Metro de Madrid, que no quepa la menor duda de que estarían hoy en la Puerta del Sol, acompañando a los que algunas mañanas están con una pancarta llamándome asesina por las muertes de las residencias.
- La semana pasada las regiones mostraron su rechazo al nuevo modelo de financiación acordado entre el Gobierno y ERC. ¿Qué le parece?
- Es corrupción de Estado. Están fabricando una república plurinacional y laica con el dinero de todos. Sacas de la cárcel a un condenado, es decir, a un delincuente. Le amnistías, le borras los delitos por si los quiere volver a cometer. Él a cambio te da los escaños de su grupo. Tú a cambio le colocas a él, a sus familiares y a sus amigos en las empresas e instituciones que tú mismo has intervenido. Los compras. Ellos te van exigiendo competencias: presos, puertos, funcionarios. Tú le tienes que dar más dinero porque le estás dando más competencias. Y entonces te vuelven a votar. Esa misma operación la puedes hacer en ERC con Junqueras, en Junts con Puigdemont, o ya la peor, que es con Bildu. Y blanqueas a Otegi. Una vez que ya estáis todos en la ecuación, ellos a cambio te permiten corrupción, toda la que quieras: la de Servinabar, la de obras públicas... Así que este acuerdo en financiación es el desguace de las autonomías. Todo a conveniencia de los socios de Sánchez.
- ¿Qué más cesiones habrá al independentismo esta legislatura?
- Sánchez ha decidido ir al choque con todo. Quiere que España esté en un ambiente preguerracivilista. Va a haber un empoderamiento a través de la publicidad del sector que le convenga. Se está guardando cantidades de dinero que no tenemos y de fondos para que el último tramo de legislatura sea todo promesas populistas y de acoso y derribo al adversario. España le da absolutamente igual. Va a ir al choque con todas las comunidades del PP. Y utilizará todos los poderes del Estado, como en el rescate al fiscal general.
- ¿Considera que el nuevo modelo de financiación va contra Madrid?
- Este sistema ya lo pergeñó Zapatero en 2009 para contentar a los nacionalistas. Cataluña, como el resto de las comunidades cuando están abducidas o bajo el yugo del nacionalismo, no funciona. El gasto público se va a embajadas, a señuelos identitarios y no a la vida real de los ciudadanos, ni a la economía, ni a las clases medias, a los jóvenes o al empleo. Se va a la utilización de lo público para vivir desde lo público, a crear un entramado como en Andalucía durante 40 años de socialismo. Ese sistema claro que no funciona por más dinero que le demos a Cataluña, que tiene 15 impuestos propios y entidades que duplican o triplican los organismos públicos de Madrid. Quieren repetir idénticamente la campaña de 2023 y para eso utilizan a los catalanes. Así, si te quejas, estás contra el pueblo de Cataluña.
- Dijo que los servicios públicos en Madrid estaban en peligro. ¿Han hecho números del impacto?
- Gestionamos el céntimo de euro. Somos una región rica, pero una administración muy austera. El 80% de lo recaudado se va a la Administración del Estado. Madrid crece en habitantes pero no al mismo ritmo en contribuyentes, teniendo una sanidad o unas universidades que utilizan muchos españoles. Con cada mordisco de esa magnitud a nuestros presupuestos espantan la inversión y frenan el crecimiento de empresas. La recaudación bajará. Por tanto, si ya tenemos dificultades para pagar muchos servicios, a partir de ahora será mucho más difícil, porque tenemos que sumar la carga de servicios públicos de otras comunidades que vamos a pagar. Ahora pagamos el 70% de la caja común, y a esto hay que añadir que vamos a recaudar muchísimo menos.
- Habla de una repetición de la estrategia de 2023 respecto al trato a Cataluña y a Madrid. ¿Ve al Gobierno en modo campaña?
- Quieren un 2023 2.0. Buscan repetir las elecciones, calcadas, y luego intentar que a Madrid le vaya mal. Sánchez no soporta que a Madrid le vaya bien, que a una región le vaya como nunca por méritos propios. Es evidente el boicot continuo desde todos los ministerios, aunque tiene muy poco efecto. Eso le supera.
- El año pasado fue adverso a nivel judicial para el Gobierno. ¿Qué cree que va a ocurrir en 2026?
- Para desgracia de España va a ser igual. La suerte es que el PP gobierna en 12 comunidades donde bajamos impuestos, creamos empleo y acompañamos a las empresas. A partir de ahí todo es choque con Sánchez: hombre contra mujer, rico contra pobre, inquilino contra propietario, jubilados y pensionistas contra jóvenes. Mientras, iremos abandonando cuestiones fundamentales de Estado.
- ¿Cuándo cree que van a ser las elecciones generales?
- La legislatura va a durar todo lo que Sánchez pueda. Cada día que pasa encuentra un nuevo mecanismo para intentar amedrentar a un juez, a un fiscal, a un medio de comunicación y buscar de dónde extraer para ir a unas elecciones en mejores condiciones y con mayor desigualdad respecto a sus adversarios. Si vamos a elecciones ahora el Gobierno se va directamente a la oposición. ¿Quién quiere perder lo que tiene? ¿Junts, que está cobrando dinero? ¿Bildu, que está siendo blanqueado? La coalición corrupta gana cada día que pasa.
- Llama a Zapatero «el perejil de todas las salsas». ¿Qué papel cree que tiene en los últimos casos revelados?
- Es evidente que se ha arrogado competencias que no son de un ex presidente. Si quisiera dedicarse a negocios privados, o dar conferencias, nadie diría nada. Pero ha negociado con Puigdemont. ¿En nombre de quién? Ha cerrado acuerdos importantes con China. ¿En nombre de quién? Y en las elecciones venezolanas y el rescate de Plus Ultra ha habido pagos, un rescate y un empresario que está camino de la cárcel. Ha habido dinero de todos los españoles que directamente ha ido a parar al petróleo chavista. ¿Por qué tiene que negociar él todo esto? ¿Qué ha cobrado, si es verdad? Todo esto merece explicaciones en el Congreso, el Senado, ante los medios y la Justicia.
- ¿Asume como una victoria política la condena al fiscal general?
- Que un ciudadano se haya defendido con su abogado ante todos los poderes y haya demostrado una operación de Estado es un triunfo. A partir de ahí, es lamentable que nuestro país esté en estas condiciones. Que al Supremo le haya salido otro Supremo es terrible. La persecución de todas las personas que han formado parte de esa causa es evidente: el desprestigio al Colegio de Abogados, a la fiscal de Madrid... Cualquier persona que haya hecho su trabajo está soportando un varapalo del Gobierno. No conozco nada más autoritario. Este camino nos lleva a una autocracia.
- ¿Qué cree que había en esos mensajes que borró el fiscal?
- No me cabe la menor duda de que en esos móviles había algo que hubiera hecho caer al Gobierno. Por eso los borraron al unísono y en total colaboración. Los españoles no tienen un fiscal general; tienen un Gobierno erigido en los tres poderes. Es gravísimo y muy preocupante.
- El juicio a su pareja será casi seguro en 2027, año electoral. ¿Forma parte de la operación que denuncia?
- El Gobierno no le dejará en paz jamás y buscará todo resorte, oportunidad o argucia para destrozarlo.
- ¿Ha sido el asunto que más le ha hecho sufrir en política?
- He vivido cosas tremendas, muy duras. Pero me preocupa más de qué es capaz el Gobierno y el presidente, y que haya gente que aún lo compre, admire y pida más madera. Un porcentaje muy pequeño, pero no lo habíamos vivido nunca. Suena a algo del pasado y genera temor.
- ¿Se ha replanteado su futuro político a raíz de la investigación a su pareja?
- He notado que la política tiene sus sinsabores, pero estoy muy ilusionada con Madrid. No me siento sola, ni por mi equipo ni por los madrileños. Tengo muchísima ilusión por lo que está por venir. Estamos pensando siempre en el futuro y prometo una campaña tan apasionante como preciosa.
- ¿En esa campaña hará dupla con José Luis Martínez-Almeida?
- Sí.
- Nadie niega el avance de Vox en los sondeos. ¿Debe el PP ser más duro? ¿O tender puentes?
- Vox es aliado de Sánchez. Algún día sabremos su estrategia. Imagino que no piensan en cambiar ya este Gobierno, sino en un interés a largo plazo. Lo desconozco, pero hay desafíos más importantes.
- ¿Teme que su mayoría absoluta y la de Almeida peligren por Vox?
- Temo que Sánchez siga quitándole a Madrid su fuerza. Temo que la mala gestión de la inmigración, la demografía, la falta de niños o el acoso a empresas sigan multiplicándose. Que hagan de España un país ingobernable. Esto es lo que tengo entre mis temores, nada más.
- Vox hace de la inmigración, la vivienda y el aborto armas contra su gestión. ¿Son puntos a reforzar?
- Somos un Gobierno previsible en el que se mira la inmensa mayoría de los ciudadanos y que no bizquea políticamente. Tenemos una fidelidad de voto como ningún otro partido. A lo mejor somos nosotros los que tenemos razón a la hora de gestionar situaciones que, como pueden ver, generan ruido, pero en su mayoría no son competencia de Madrid.
- Si Feijóo tiene que negociar en el futuro con Vox para armar un gobierno, ¿qué consejo le daría?
- Cuando el PP es su mejor versión y vuela alto, cuando escucha a la España real y representa a las clases medias, a los autónomos, a las familias... Todo va bien. A partir de ahí, lo que pidan los ciudadanos en las urnas.
- ¿Y a María Guardiola, que sí tiene que negociar ya con Vox?
- No puedo recomendarle qué hacer. Eso es meterme donde no me llaman. Yo me meto en lo mío, en Madrid. En intentar dar nuestra mejor versión, y no fallar a la confianza de quienes nos han votado. Y pensar con ambición en el futuro.
- ¿Por qué no fue a la campaña extremeña?
- Voy a todos los congresos y a todas las campañas a las que mis compañeros me lo solicitan. Todos saben que pueden contar conmigo siempre.
- Participa en la campaña en Aragón. ¿También irá a Castilla y León?
- Sí, he hablado ya con Alfonso Fernández-Mañueco. Soy medio abulense y ya he ido otras veces. Estaré donde crean que puedo ayudar.
- ¿Qué quería decir cuando, en un debate sobre los objetores en la Asamblea en octubre, instó a las mujeres «a irse a otro lado a abortar»?
- El porcentaje de abortos en Madrid es inmenso. El 20% de los abortos en España. Es legal y seguro pero tiene que ser poco frecuente. No se puede hablar con frivolidad ni perseguir a médicos o a mujeres que tienen que decidir. Es lo que siempre he defendido, y ese día, por no mandarles a paseo [a la izquierda], dije esa expresión. Pero si uno va a las cifras, verá que aquí vienen de muchas comunidades, entre ellas socialistas, a abortar. Por ello pido respeto para quien lo hace y quien no, y para el profesional que lo aplica y para el que no.
- Con el aborto ha chocado con todos. La crisis del Hospital de Torrejón está en los tribunales. Sánchez dijo que «Madrid es un casino en el que siempre gana Quirón». ¿Ha hecho una reflexión sobre su modelo sanitario, cuestionado estos años?
- Si la colaboración público-privada es negativa, deberían cerrar RTVE. Quirón pertenece al mejor grupo sanitario de Europa y parte de los mejores hospitales de España pertenecen a este grupo. Es el propio Gobierno el primero que contrata con Quirón y otros grupos. Buscar el desprestigio de empresas es de gobiernos comunistas y sectarios. La ministra, sumida en huelgas y problemas con los médicos como nunca, se escuda en su obsesión. Nunca saldrá de sindicalista y líder de la oposición.
- Fijó su posición sobre Julio Iglesias al margen de su partido, el primer día que salió el caso: «No contribuiré a su desprestigio». ¿Han hablado?
- Ni he hablado ni sé de él. Para ahondar en el desprestigio tenemos todo el tiempo. Cuando me digan por qué fue juzgado o condenado Plácido Domingo me sumaré al siguiente caso.
- El Gobierno ha dado un giro en Vivienda. Sigue señalando la rebeldía de Madrid. ¿Qué propone para esta crisis?
- Décadas de ideología y sectarismo han demonizado el ladrillo. El país no ha dejado de crecer demográficamente, pero no lo ha hecho en la construcción. Hace falta desregular el mercado, liberalizarlo y construir a gran velocidad. Eso o no hay solución. El mercado del alquiler también hay que liberarlo. Tiene que dejar de ser una losa, porque con la inquiocupación, la ocupación y la demonización de los propietarios, a los que se interviene el precio y su libertad, no vamos a ningún sitio. O confiamos en la construcción y hacemos bajadas masivas de impuestos a constructoras, empresas, compradores, propietarios e inquilinos... O no habrá vivienda.



