MADRID
Política

Las crisis en Ferraz y en el Gobierno hunden al PSOE-M de Óscar López: "El clima se contagia"

El torbellino de escándalos que afectan al partido a nivel nacional noquea a una federación que sigue sin liderazgo claro frente a Ayuso un año después del desembarco del ministro

López, la semana pasada durante un acto.
López, la semana pasada durante un acto.Borja Sánchez-TrilloEFE
Actualizado

Hace justo un año, Óscar López se convertía en el primer líder del PSOE-M que alcanzaba el cargo sin necesidad de primarias. La crisis que derivó en la abrupta salida de Juan Lobato había desembocado en la llegada de un ministro a un territorio negro para los socialistas. Entonces, dentro y fuera del partido se hablaba de un efecto Óscar López que, como si de un hilo rojo invisible se tratara, sincronizara y acompasara el movimiento de la federación madrileña al de Moncloa e impulsara a la formación en la capital. El tiempo y los acontecimientos han aguado estas expectativas hasta dejar hoy a los socialistas madrileños en una posición difusa, sin liderazgo definido y lastrada por los diversos escándalos que afectan al Gobierno.

La sucesión de casos que afectan a Ferraz y a Moncloa desde incontables frentes ha alcanzado su pico en los últimos días: la condena al fiscal general del Estado por la filtración de datos sobre el novio de Isabel Díaz Ayuso, la cascada de denuncias internas contra mandos de la formación por supuesto acoso sexual que llega al núcleo ejecutivo del partido, las nuevas detenciones y registros por parte de la UCO en varios ministerios que abren nuevas ramas de investigación por corrupción... Todo en apenas cuatro días. Una dinámica nefasta que acelera el desgaste del Gobierno y sume, en pleno arranque de ciclo electoral, a las regiones en el pesimismo.

«El clima se contagia», lamentan voces del partido en la Asamblea, un grupo parlamentario que tras la dimisión de Lobato y a pesar de la reconfiguración interna realizada tras el cambio de mando se encuentra hoy en tierra de nadie y notablemente desplazado por Más Madrid, líder de la oposición en la región.

Esta indefinición, coinciden las fuentes consultadas, se achaca a la ausencia de un liderazgo claro en el PSOE-M: mientras López aprovecha su foco como ministro para dirigir sus críticas contra Isabel Díaz Ayuso -una dinámica que puede amplificarse si, como apuntan varios medios, López se convierte en el portavoz del Gobierno en sustitución de Pilar Alegría, que será candidata en Aragón-, en la Asamblea la formación se mantiene en bajo perfil. Su portavoz, Mar Espinar -otrora próxima a Lobato-, es quien jueves tras jueves se encara con la presidenta regional en la sesión de control, pero no comparece ante la prensa como el resto de partidos ese día y se limita a hacerlo los lunes, tras la Junta de Portavoces, cuando la atención mediática queda lejos de Vallecas.

Una decisión que limita el foco y diluye el principal rostro sobre el terreno de los socialistas, algo que beneficia a Más Madrid. En el seno del PSOE-M también hay quien señala como un obstáculo, además, la paulatina pérdida de conexión entre el poder orgánico, las portavocías en el Ayuntamiento de Madrid y la Asamblea, y los principales alcaldes del partido en la región -donde emergen figuras cada vez más consolidadas, como Javier Ayala enFuenlabrada-. Un alineamiento que Más Madrid sí se esfuerza en mantener, a pesar de sus marejadas internas, a través de la búsqueda de un equilibrio de roles entre Mónica García, Manuela Bergerot y Rita Maestre.

Los datos de los sondeos publicados en el último año, en este sentido, muestran cómo Más Madrid se ha visto penalizado por el caso Errejón pero el PSOE-M de López no logra rentabilizar la caída de la formación a su izquierda. Todo ello mientras ahora Vox se lanza a por desencantados socialistas con su giro obrerista.

Ambos partidos de izquierdas pugnan además por comandar desde el Consejo de Ministros su oposición a Ayuso: desde con cuestiones sanitarias como el aborto o la polémica por los audios del grupo gestor del Hospital de Torrejón a la investigación a la pareja de la presidenta regional por dos presuntos delitos fiscales, caso del que luego salió la filtración que ha terminado con la inhabilitación al fiscal general, a quien la rama socialista del Gobierno sigue respaldando.

«Conozco muchos guiones de Hollywood con menos creatividad que esa sentencia», valoraba días atrás López para, en línea con Sánchez, minimizar el impacto de la sentencia del Supremo. Cabe recordar que el organigrama del equipo del presidente del Gobierno durante aquellos días es hoy la cúpula del PSOE madrileño: Óscar López era jefe de gabinete de Pedro Sánchez y Pilar Sánchez Acera, hoy secretaria de Organización de los socialistas en la región, su mano derecha.

Pero el ritmo con el que se suceden los acontecimientos que afectan al PSOE hace que la condena al fiscal general parezca ya lejana.López, en declaraciones a medios, pide en cualquier caso «tranquilidad» tras las últimas revelaciones y acusaciones que pesan sobre el partido y que salpican al Gobierno.

«Cada semana les sale una cosa nueva. Cada semana que pasa están peor», opinan por el contrario en el PP madrileño, donde ven al PSOE-M completamente desconectado de López y superado por las circunstancias. E insisten en la idea que sembró Ayuso hace un año: «Óscar López no será el candidato en Madrid». En este sentido, los populares ven mucho más desplegado sobre el terreno, por ejemplo, al delegado delGobierno, Francisco Martín, con quien la Comunidad de Madrid rompió relaciones institucionales meses atrás, que a Óscar López o a la propia Mar Espinar.

Ala portavoz en la Asamblea se dirigió Ayuso el pasado jueves con dureza por estar «dirigida» desde elGobierno: «La pusieron a dedo los señoros de La Moncloa, aquellos que acosaban a sus compañeras, que se subían la bragueta en su cara. (...) ¿Cómo es posible que no haya dicho una sola palabra clara en defensa de las mujeres? ¿Cómo puede ser usted tan dócil?».