MADRID
Exposición

El legado de Paul Senn, el 'Robert Capa suizo' que fotografió el exilio republicano, se descubre por primera vez en España

Una muestra en el Ateneo de Madrid recoge las imágenes que el fotoperiodista registró durante la Guerra Civil y la Retirada

Fotografía de Paul Senn.
Fotografía de Paul Senn.
Actualizado

Precursor de lo que el fotógrafo Cornell Capa -el hermano de Robert- bautizó como concerned photography, por ese afán humanitario que buscaba influir en el mundo a través de lo retratado, el suizo Paul Senn (1901-1953) dejó cientos de miles de negativos y 1.500 reportajes publicados en decenas de revistas, pero fue la Guerra Civil española la que provocó un vuelco en su mirada.

Esta figura angular del fotoperiodismo europeo del siglo XX consideraba España como su segunda patria, tras sus viajes entre 1933 y 1939 por Andalucía, Valencia, Madrid y Barcelona, y fue en ella donde registró su trabajo más impactante: la Retirada. Fue testigo de la huida por los Pirineos de cerca de 500.000 personas a través del puesto fronterizo de Le Perthus, durante los inicios de 1939, ante el avance de las tropas franquistas.

Pese a ello, la exposición que, hasta el 21 de diciembre, acoge el Ateneo de Madrid es la primera en España del bautizado como el Capa suizo. El centenar de imágenes sobre la Guerra Civil y el exilio republicano, en un proyecto comisariado por Michel Lefebvre y Markus Schürpf, descubren este valioso legado visual de Paul Senn, pues no sólo se limitó a ser un mero documentalista de rigor, sino que conforman una crónica sensible y directa en blanco y negro que invita a la reflexión.

Hombres, mujeres, ancianos y niños, cubiertos por mantas y con sus maletas a cuestas, atravesaron pasos nevados, en su mayoría a pie y entre un caos considerable, en una de las primeras crisis de refugiados fijadas en la historia contemporánea.

Junto a esta áspera serie que procede del Fondo Paul Senn, propiedad de la Fundación Gottfried Keller y depositado en el Museo de Bellas Artes de Berna, la muestra incluye las instantáneas que recogió de su visita a los campos de Rivesaltes y Le Récébédou del sur de Francia, en 1942, mientras seguía el trabajo de la Ayuda Suiza. Ya en 1937, había documentado para Zürcher Illustrierte los convoyes humanitarios de ese Comité Suizo de Ayuda a los niños de España entre Valencia y Madrid, pues la población suiza donó unas 800 toneladas de artículos de socorro, además de sumar combatientes a las Brigadas Internacionales.