- Investigación El director de la Policía Municipal de Madrid ocultó a los mandos y al Ayuntamiento el atropello a una niña y luego dijo que la menor se había caído delante del coche
- Sucesos Amplían la investigación del atropello a una niña por el coche del director de la Policía Municipal de Madrid: fue golpeada por el lateral del vehículo y el conductor no pasó el test de alcoholemia
La vicealcaldesa de Madrid y concejala de Seguridad del Ayuntamiento, Inmaculada Sanz, se citó ayer lunes en el Palacio de Cibeles con el director general de la Policía Municipal de Madrid, Pablo Enrique Rodríguez. Este le ofreció su versión del atropello a una niña ocurrido en el paseo de Extremadura el pasado lunes 28 de abril, cuando se dirigía en su vehículo oficial hacia la Jefatura de la Policía Municipal en las primeras horas del apagón.
Pablo Enrique se ratificó en su primer relato, asegurando que no hubo atropello. Agregó que la niña se cayó y golpeó el vehículo, un Skoda Superb conducido por su inspector de confianza. También reiteró que la pequeña solo sufrió heridas leves y que se levantó y caminó sin problemas. Siguió defendiendo que fue un accidente leve y que el vehículo circulaba a baja velocidad. No le dio importancia al hecho, por lo que no lo comunicó ni a sus mandos ni al propio Ayuntamiento.
Sin embargo, el incidente ha puesto en apuros en su cargo a Pablo Enrique, tras una descripción de los hechos que difiere entre lo indicado por los testigos y la narración del propio director de la Policía Municipal. Según los presentes, el coche arrolló a la niña a gran velocidad y varias pesonas reprocharon al conductor por ir muy rápido.
En el Consistorio no se enteraron del atropello hasta que varios medios de comunicación empezaron a preguntar por el caso en el gabinete de prensa de la Policía Municipal, 36 horas después del suceso, y tras haberse compartido un mensaje entre decenas de agentes asegurando que el coche del director había atropellado a una menor. Había pasado más de un día y medio desde el incidente, y Pablo Enrique seguía sin informar de lo ocurrido, lo que hizo sospechar que podría estar ocultando el caso. Además, la niña no había sufrido heridas leves como se indicó en un primer momento. Tenía fracturado un tobillo y una posible lesión en la rodilla contraria.
Las explicaciones dadas ayer por el director serán ahora analizadas por el Consistorio junto con el parte elaborado por la Policía Municipal para decidir si se toma alguna decisión sobre su futuro.
En el Ayuntamiento, estos hechos han provocado una pérdida de confianza hacia el director de la Policía Municipal, que ya está siendo investigado por un juzgado de Madrid por los presuntos amaños en las oposiciones de la Policía Municipal junto a otros 15 mandos y opositores.
El propio alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, señaló ayer que «llegará hasta las últimas consecuencias» para esclarecer el atropello, aunque pidió no aventurar «hipótesis» hasta que no se complete toda la documentación oficial sobre lo sucedido. Almeida se pronunció sobre este suceso poco después de que Más Madrid pidiera el cese de la vicealcaldesa, Inma Sanz, así como del director de la Policía, una petición a la que se sumó el PSOE, aunque solo en lo que respecta al mando policial.
El regidor explicó que «se está cumpliendo con todo el proceso administrativo que corresponde en estos casos» y que, además de haber un plazo de 24 horas para «dar de alta en el registro informático correspondiente que se ha producido un accidente de tráfico», también hay «10 días para subir toda la documentación que aclare lo que ha sucedido en ese siniestro».
Aseguró que en los últimos días ha visto «muchas hipótesis» en los medios y formuladas por parte de los grupos municipales, pero pidió que, teniendo en cuenta que hay una menor implicada, se espere a que la documentación oficial esté completa para esclarecer lo sucedido. «Como no tengo la documentación, como no tengo los partes, como no tenemos todavía el procedimiento concluido, cualquier hipótesis al respecto —y más estando una menor de por medio y el honor de personas que ya han sido señaladas por la oposición— me parece frívola. Desde luego, desde el Ayuntamiento vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para esclarecer qué es lo que de verdad sucedió», señaló.
Añadió que ha pedido que el Ayuntamiento se ponga en contacto con la familia de la menor para ofrecerle cualquier ayuda que pudiera necesitar, y confirmó la reunión entre la vicealcaldesa y el director de la Policía. Subrayó que el Gobierno municipal va a dar «toda la información» y atacó a la oposición de izquierdas por sus críticas a la gestión de este suceso. Sobre Más Madrid, atribuyó las críticas a un «nerviosismo» generado por sus resultados en las últimas encuestas y criticó la política del «carroñerismo». «Es un proyecto político declinante que languidece poco a poco en el tiempo y que, sin embargo, hiperventila por un suceso del que todavía no sabemos con exactitud qué sucedió», apuntaló. Finalmente, aseguró que, en caso de que esto no sea «como nos está contando Más Madrid y el Partido Socialista, inmediatamente» tendrán que pedir «disculpas».
Desde la Policía Municipal de Madrid se confirmó ayer que se investiga el atropello a la niña que resultó herida por el coche oficial del director general de este cuerpo, Pablo Enrique Rodríguez, el pasado lunes 28 de abril. Fuentes del cuerpo han confirmado a EFE la apertura de una investigación sobre estos hechos, que ocurrieron el día del apagón en el paseo de Extremadura de Madrid, con el fin de esclarecer lo sucedido y recabar todos los datos.
Por el momento, las pesquisas se enmarcan en los diez días de los que dispone la Policía Municipal, de acuerdo con su propia normativa de seguridad y siniestralidad vial, para validar y finalizar los expedientes de los accidentes, en consonancia con lo dicho por el regidor de la capital.
Este suceso ha suscitado las críticas de algunos sindicatos por la gestión del correspondiente parte de accidentes, por no haber realizado el control de alcoholemia al conductor y por el hecho de que condujera el vehículo un inspector de confianza del director de la Policía Municipal.
Fuentes sindicales han explicado a EFE que, en las primeras 24 horas desde que se produce un siniestro, se debe dar de alta un primer parte con los datos básicos, que incluyen el lugar, el día y la hora, los agentes que intervienen, la gravedad y el tipo de siniestro, el DNI del conductor y la matrícula del vehículo. Y han asegurado que, en un primer momento, no consta ni el atestado ni la prueba de alcoholemia al conductor implicado en el accidente.
El equipo de atestados actuó «cuatro días después», lo que supondría una «actuación irregular al no aplicarse el protocolo» ante un atropello con heridos, detalla una de las fuentes sindicales, que incide en que el conductor del coche en el que viajaba el director general es un inspector del cuerpo que no debería actuar como «chófer».

