Ayer se levantó oficialmente el telón de los presupuestos para 2024. Y eso no es cualquier cosa para un Ayuntamiento, para una ciudad, que lleva desde 2022 sin una buena nueva de ese calibre. Tras la Junta de Gobierno, adelantada al miércoles por la festividad de hoy de La Almudena, José Luis Martínez-Almeida se presentó junto a Engracia Hidalgo, delegada del Área de Gobierno de Economía, Innovación y Hacienda, para la premiere de unas cuentas récord de casi 6.000 millones de euros, a las que aún le esperan unos cuantos escalones burocráticos. No será hasta la penúltima semana del año (días 20 o 21) cuando se aprueben en un Pleno extraordinario y urgente. Unos días más tarde, en la semana del 26, podrían ser publicados en el Boletín Oficial del Ayuntamiento (BOAM) y en el de la Comunidad de Madrid (BOCM).
Es la primera vez que Almeida tiene libertad plena para trazar su plan económico. Es la 14ª que Engracia Hidalgo cocina con su receta, tras haberlo hecho nueve veces en la Comunidad de Madrid, bajo los mandatos de Esperanza Aguirre, primero, y de Cristina Cifuentes y Ángel Garrido, antes de ponerse a las órdenes del alcalde de Madrid.
El caso es que ambos desgranaron algunos de los epígrafes de estos números municipales que articularán la ciudad de Madrid durante 2024. Con las palabras «equilibrio y precaución» como banderas. En ellos figuran ya los primeros trazos de dos de las grandes promesas que daban lustre al último programa electoral de Almeida. Siete de los 5.939 millones presupuestados tendrán como destino ese soterramiento de la A-5 que lleva enquistado toda una vida. «Nos hemos cansado de esperar al Gobierno central», proclamaba ayer el alcalde.
Será algo así como una primera piedra que, en cualquier caso, no se colocaría hasta el último tercio de 2024. El Área de Movilidad se encargará de un proyecto cuyo contrato de licitación plurianual ascenderá a 400 millones. Ayer, Borja Carabante, delegado del ramo, se reunió con el secretario de Estado, y se marchó con el compromiso de una cofinanciación. En cualquier caso, el Ayuntamiento echará a andar solo.
Incremento efectivos seguridad
Otro de los puntos bajo lupa estará en el tramo de la M-30 que pasa por Ventas. Esa cubrición contará con un pellizco de 1,9 millones, que se invertirá a final de año, tras su licitación. Esta, igual que la del soterramiento del trecho final de La Castellana, correrá a cargo del Área de Obras, que ve reducido su presupuesto en 16 millones (614), tras haber acometido el remate de los proyectos la pasada legislatura. La remodelación de Santa María de la Cabeza en el flanco de Carabanchel, el desdoblamiento del puente Eduardo Barreiros o la mejora de las plazas Jacinto Benavente, Tirso de Molina y Dalí exigen una inversión de 50 millones. En materia de equipamientos, el antiguo Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi, donde se unificarán 2.500 trabajadores, contará con 141,5 millones.
El Área de Vicealcaldía, Portavoz, Seguridad y Emergencias pasará a superar los 1.000 millones (124 más que hasta ahora), lo que se traducirá en un incremento de los efectivos. Habrá 596 nuevos policías, 305 bomberos y 224 miembros del Samur-Protección Civil. Esas cuentas incluyen también al organismo autónomo Madrid Salud, que dispondrá de un importe de 112 millones.
En cuanto al reparto por distritos, son Carabanchel y Moncloa-Aravaca los que reciben el mayor incremento: cuatro millones. Los nueve del sureste sumarán 462 millones de los 880,60 que se reparten los 21.
Además, después de tres años con los salarios congelados, los presupuestos incluyen una subida del 2% a todo el personal municipal.
