Luis Rubiales (42 años) asistió el miércoles en Las Rozas a una reunión más en la sede del organismo que preside desde mayo de 2018, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Allí se determinó que la institución no tiene competencias sobre la seguridad del partido Barça-Madrid que se celebrará el miércoles 18 de diciembre en el Camp Nou. Eso sí, se acordó que sancionarán al Barcelona en el caso de que haya problemas durante el clásico o si se utilizan pancartas que inciten a la violencia.
Aquella mañana fría prenavideña se despachó de nuevo este cuento de nunca acabar, pan comido en comparación con los temas que han puesto a Rubiales en el punto de mira durante el apenas año y medio que lleva siendo presidente de la Federación. Bajo su mandato se ha despedido a Lopetegui; su rivalidad con Javier Tebas, presidente de LaLiga, es cada vez más manifiesta; los conflictos con la selección femenina de fútbol y la de fútbol sala son una tónica habitual; la decisión de llevarse la Súper Copa de España a Arabia Saudí, un foco de discusión permanente... Incluso ha fichado a un ex compañero del comisario Villarejo, José Luis Olivera, como gestor de riesgos y despedido a Andreu Subies, su número 2, tras ser acusado de corrupto por la Guardia Civil...
El líder de la RFEF tiene mil frentes abiertos, pero aún le queda torear en peores plazas.
Rubiales, con su característico rasurado y sus trajes de chaqueta impolutos al puro estilo de los altos ejecutivos del fútbol, tiene un quebradero de cabeza por el que cualquier político en España se vería abocado a dimitir. Un asunto difícil que afecta a su esfera profesional y personal.
Hace una semana se acabó la fase de instrucción relativa a la investigación del supuesto delito de agresión cometido por él contra la arquitecta Yasmina Eid-Mached, responsable de la reforma de su vivienda y de otros encargos realizados por la Federación en nombre de Rubiales, como el centro llamado La Casa del Futbolista.
La proyectista y el presidente eran vecinos y su relación de estrecha amistad les llevó a trabajar juntos, pero sus discrepancias económicas les han llevado a los tribunales y, supuestamente, a las manos.
El presidente se enfrenta a un año y medio de prisión por una discusión ocurrida en plena calle, en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, el 19 de julio de 2017 entre él (en ese momento presidente de la Asociación de Futbolistas, AFE) y la arquitecta Yasmina Eid-Mached que acabó en agresión, ha denunciado ella.
La Fiscalía pide a Rubiales una multa por un delito de lesiones (10 euros diarios durante ocho meses) y una indemnización de 21.000 euros por las secuelas que sufrió esta mujer.
Y en el escrito de acusación particular se dice que los protagonistas de esta historia se encontraron en el centro de Valencia en presencia de la pareja de la arquitecta cuando ésta se acercó a Rubiales para hablar (de forma "agresiva y violenta", según la fiscalía), ya que mantenían un contencioso por los honorarios de la reforma de la casa del ex futbolista que ella había llevado a cabo. Una reforma con la que él parecía contento a tenor de los mensajes de Whastapp enviados entre ellos, en los que llamaba a Yasmina "maquinón" y le aseguraba quesu familia iba a vivir allí "de cojones" [Rubiales está divorciado desde hace años de la abogada Manuela Delicado, con la que tiene tres hijas menores de edad].
"Tras negarse Rubiales a hacer efectivas las pretensiones de Yasmina, éste se afanó en salir huyendo del lugar. Tras dar el alto a un taxi, y antes de subirse al mismo, el acusado zarandeó a Yasmina en varias ocasiones, siendo empujada por éste, llegando Rubiales a propinar un puñetazo en la zona costal a Yasmina, tras lo que se subió al taxi y emprendió camino", sostiene el abogado de la proyectista.
A raíz de los hechos que niegan dos testigos presenciales (taxista y acompañante de Luis, dice la parte de Rubiales), la arquitecta sostiene que sufrió contusiones y se le diagnosticó contractura cervical requiriendo asistencia facultativa, pues tuvo que ir al hospital. También asegura sufrir estrés postraumático desde aquel día, asegura su defensor, a la vez que añade que dichas lesiones le ocasionaron un "perjuicio personal básico y pérdida temporal de calidad de vida por un total de 262 y 244 días", se lee en el informe forense.
El escrito de la Defensa
Ahora sólo queda esperar a que la defensa de Rubiales presente su escrito y que se señale fecha de juicio. La causa no suele ser archivada cuando hay parte de lesiones, pero podría suceder y eso espera el propio Luis Rubiales.
El origen de todo esto reside en otro procedimiento civil abierto entre Rubiales y Eid-Mached del que él salió absuelto. Ella le puso una demanda por un supuesto impago de 121.544,37 euros que correspondían a la reforma y decoración de la casa de Rubiales en Valencia, un piso de 150 metros donde reside con sus hijas, realizada entre septiembre de 2015 y enero de 2016. Una obra cuyo coste precisó ella en 128.499,18 euros.
De esa cantidad, Rubiales habría abonado sólo 6.954,81 euros, por lo que restaba por recibir 121.544,37. Él no admitió parte de los trabajos por importe de 25.135,99, y afirmó haber satisfecho 126.954,81, así como haber afrontado unos costes de reparación de más de 12.000 (12.101,56) por defectos de construcción.
La demandante acusó a Rubiales de haber intentado abonar la supuesta deuda con fondos del sindicato de la Asociación de Futbolistas de España (AFE). Un contencioso del que fue absuelto a en febrero de este año tras analizar cuentas bancarias, declaraciones de testigos y mensajes de Whatsapp.
El sindicato AFE
Además, en un comunicado, la AFE aseguró que el sindicato no había financiado ninguna obra particular y terminó denunciando a Yasmina por no acabar las obras de La Ciudad del Futbolista y cobrarlas. Un dinero que tendrá que devolver y de paso pagar las costas del juicio.
Yasmina prosiguió con el cruce de demandas e interpuso después una querella contra un testigo por falso testimonio que está pendiente de resolución, dice su abogado, mientras el de Rubiales apunta que se trata de una querella sobreseída por el juez.
José Vicente Gómez Tejedor confirma a LOC que esto no acaba aquí, ya que el presidente ha puesto en marcha otra querella contra Yasmina por estafa procesal al falsificar la firma de Rubiales para intentar cobrar su trabajo por la Casa del Futbolista, que supuestamente no llegó a realizar. Y también recuerda que tienen abierto otro procedimiento penal por "amenaza, acoso y coacciones" por el que le piden a la arquitecta cuatro años de cárcel, ya que supuestamente se ha metido en el domicilio de Rubiales con el juego de llaves que tenía de la reforma e intimidado a sus hijas.
En perspectiva, la Real Federación Española de Fútbol se encuentra en jaque desde hace más de 30 años. No hay que olvidar que Rubiales sustituyó a Ángel María Villar, el último y polemiquísimo presidente de la RFEF al que el juez Pedraz metió en prisión por corrupción. Villar estuvo en el cargo durante 30 años, lo que costó un perjuicio millonario a la federación.
Rubiales fue elegido su sustituto y con ese precedente a sus espaldas, lo tenía fácil para hacerlo bien. Sin embargo, está en el ojo del huracán con este caso abierto de supuesta agresión, aunque ya llegó al a Federación con él a cuestas.
Padre político
Luis Manuel Rubiales Béjar nació en Gran Canaria en 1977 cuando su padre trabajaba allí como profesor. Pero se crio en Motril (Granada), donde su madre montó una peluquería.
Allí empezó a jugar al fútbol. Se dice que rechazó una oferta de Del Bosque para ingresar en la cantera del Real Madrid (le tachan de antimadridista) y se marchó a jugar al juvenil del Valencia. Después, pasó por el tercer plantel del Atlético de Madrid, el Granada 74, el Guadix, el Mallorca B, el Lleida y el Xerez, hasta que llegó al Levante, con el que ascendió a primera. Terminó su carrera en el Alicante y el Hamilton Academical de Escocia.
A Rubiales le ha dado tiempo a todo, hasta a licenciarse en Derecho por el CEU de Elche, título cuestionado por algunos porque lo consiguió mientras era presidente de AFE en Madrid y la asistencia a clases es obligatoria.
El liderazgo le viene por parte de padre, que ganó las elecciones con el PSOE a la alcaldía de Motril en 1995. Rubiales padre impulsó la construcción de la Plaza de Toros, cuenta El Español, y también puso pantallas gigantes en el ayuntamiento por la boda de su hijo, del que se siente "muy orgulloso". Fue delegado de empleo de la Junta de Andalucía y después pasó por Convergencia andaluza y el Partido andalucista para acabar en las últimas elecciones como interventor de Podemos.
Con respecto a su hereu, éste dio que hablar por llevar al Levante a la huelga en 2008 por impagos. De allí saltó a la AFE y ahora a la RFEF. Sin duda, Rubiales se trata de un personaje poliédrico tan amado como odiado.
Conforme a los criterios de


