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El pasado 19 de febrero el BOE publicó que Enrique Puigmoltó Sánchez de León había solicitado la sucesión en el vizcondado de Miranda, que la reina Isabel II concedió en 1857 a perpetuidad a su tatarabuelo, Enrique Puigmoltó y Mayans, también conde de Torrefiel. El futuro vizconde de Miranda desciende de dos importantes familias valencianas: los Puigmoltó por vía paterna y, por parte de su madre, María Pilar, que fue fallera mayor infantil en 1958, los Sánchez de León. Conocida saga de políticos y juristas, a su rama extremeña pertenece el que fue primer ministro de Sanidad de la democracia, Enrique Sánchez de León.
Los Puigmoltó han pasado con mayúsculas a la historia de España gracias al citado Enrique Puigmoltó y Mayans, un laureado general decimonónico que encandiló a la reina Isabel II y a quien se atribuye la paternidad nada menos que del rey Alfonso XII, único hijo varón de la soberana. Dicen que Don Juan, padre del Rey Juan Carlos, cuando coincidía con los Puigmoltó en Valencia, se refería a ellos como sus primos. La propia Isabel II parece que se lo reconoció a su amante en una carta que nunca vio la luz, aunque era del dominio público, ya que cuando 21 cañonazos anunciaron el 28 de noviembre de 1857 el nacimiento del heredero, la gente murmuraba maliciosamente: "Ha nacido el Puigmoltejo".
Las arrebatadas pasiones de la reina eran vox populi y no solo se limitaron a Puigmoltó, a quien precedieron el general Serrano, el tenor Tirso Obregón, el también militar José Ruiz de Arana, apodado el pollo Arana, supuesto padre de la infanta Isabel La Chata, y hasta su tutor, Salustiano Olózaga, jefe de gobierno, quien aseguran que la desfloró.
Para justificar tales excesos hay que entender que a la pobre reina la casaron a los 16 años con Francisco de Asís de Borbón, duque de Cádiz, primo suyo por partida doble. "¡Con Paquita no!", exclamó horrorizada Isabel cuando le impusieron la boda. Y es que Francisco de Asís tenía acreditada fama de homosexual e incluso residió temporadas en el palacio de Riofrío con su amante, el decorador andaluz Antonio Meneses. Hay dudas incluso de que el matrimonio regio se consumara. "Francisco llevaba más encajes que yo", comentaba indignada la soberana sobre su noche de bodas. Pese a ello, el consorte guardó las formas y reconoció como suyos a los vástagos de Isabel II, que de los 12 hijos que alumbró ocho murieron prematuramente, incluidos todos los varones, salvo Alfonso, el futuro rey. Gran monarca, le apodaron el Pacificador, pues además de restaurar la monarquía constitucional tras la revolución de 1868 que derrocó a su madre, finiquitó las guerras carlistas entre los partidarios de Isabel II y los carlistas de Carlos Hugo, hermano de Fernando VII, que no aceptaban una mujer en el trono.
El apuesto Enrique Puigmoltó y Mayans, III conde de Torrefiel, tras licenciarse como alférez del cuerpo de Ingenieros, destacó luchando heroicamente en el frente de Cataluña contra los carlistas. Fue en la revuelta revolucionaria de julio de 1856, tras el golpe del general O'Donnell, cuando se encumbró tras lograr sofocar a un grupo de milicianos que pretendían asaltar el palacio real, poniendo en grave peligro a la reina.
Condecorado con la Gran Cruz de San Fernando, se ganó el favor de Isabel II, que cayó rendida a sus pies, sin esconder su pasión, pues se llevó a su amante a vivir con ella en palacio, mientras Francisco de Paula se instaló en El Pardo. Cuando un año después vino al mundo el ansiado varón, futuro Alfonso XII, parecía evidente la paternidad de Puigmoltó, a quien apodaban el Favorito, y que la reina premió un mes después con el vizcondado de Miranda.
Sin embargo, el escándalo iba en aumento, tanto que el general Narváez, jefe de gobierno, amenazó con dimitir si Isabel II no echaba a su amante de palacio. El influyente confesor de la reina, el padre Claret, rechazó impartirle el sacramento. La soberana tuvo que ceder y Puigmoltó regresó a Valencia, donde se casó en 1864 con Julia Fuster, madre de sus dos hijos mayores, Luisa y Enrique. Tras enviudar volvió a casarse con María Rodríguez Trelles, con la que tuvo otros dos hijos, Vicente y Ángeles. Ascendido a general de brigada, con mando en plaza en Valencia, inició también la carrera política y fue elegido diputado por Enguera.
INCREMENTO DE PODER
Los Puigmoltó, que ya eran una familia muy destacada en Valencia, incrementaron su poder a raíz de incluir oficiosamente en su estirpe a un rey de España. De hecho, quienes deseaban obtener algún favor de la Corona acudían a ellos.
Dueños de propiedades históricas, como el palacio de Torrefiel en Onteniente, actual sede de ese ayuntamiento, han conservado en la familia la propiedad más emblemática de su linaje, la finca Puigmoltó. Ubicada en Fontanars del Alforins, dentro del valle de Albaida, zona conocida como la Toscana valenciana por su bello entorno de viñedos, destaca su espectacular palacio que data del año 1600 y hoy la familia explota para bodas y eventos.
En los años 50 sus títulos se dividieron en dos sagas, pues Vicente Puigmoltó y Rodríguez Trelles, IV conde de Torrefiel y II vizconde de Miranda, distribuyó sus títulos entre sus hijos: Vicente, el primogénito, heredó el condado y Enrique, el vizcondado.
El futuro V vizconde de Miranda, Enrique Puigmoltó Sánchez de León, está casado con Sandra de Selva y es padre de cuatro hijos: Quique, Nicolás, Patricia y Santiago. Ha solicitado la sucesión del título tras fallecer su padre, Enrique Puigmoltó Garrigues, el 11 de junio de 2025 a los 84 años. Personaje destacado de la sociedad valenciana, fue hermano mayor de la Real Maestranza de Caballería y de la Hermandad del Santo Cáliz. Formó también parte durante una etapa del consejo de administración de Food Machiner Española (Fomesa), empresa de fabricación de maquinaria alimenticia que regentaba su familia política, los Sánchez de León, de la que su esposa Pilar era vicesecretaria, aunque en 2011 se retiraron del consejo y actualmente está en liquidación.
El matrimonio tuvo cuatro hijos: Marta, Enrique, Ignacio y Borja, y aunque la primogénita es Marta, es su hermano Enrique, el mayor de los varones, quien ha solicitado el título. Se mantiene así unido al vizcondado de Miranda el apellido Puigmoltó, que la tradición y diversos historiadores asocian al rey Alfonso XII.

