CASA REAL
Reino Unido
Hace unos años

El ex príncipe Andrés, su cumpleaños y su detención: cuando el hijo favorito de Isabel II soplaba las velas con grandes fiestas y no con la policía

El ex príncipe Andrés de Inglaterra ha sido detenido en medio del escándalo por el caso Epstein
Actualizado

"La ley debe seguir su curso", expresó en la mañana de ayer jueves el rey Carlos III (77) ante la noticia de la detención unas horas antes de su hermano Andrés Mountbatten Windsor bajo sospecha de "conducta inapropiada" en el desempeño de un cargo público. El arresto ocurrió el mismo día de su 66 cumpleaños.

Su vinculación con el pedófilo Jeffrey Epstein durante varios años no deja de pasarle factura. Asimismo, el ex príncipe no solo está en el punto de mira por haber tenido relaciones sexuales con menores, sino que se baraja la posibilidad de que hubiera pasado informes confidencias al millonario pederasta.

Qué tiempos aquellos en los que Andrés, el hijo favorito de Isabel II, disfrutaba de más prebendas que el resto de sus descendientes. Era el más consentido, el que menos broncas se llevaba y al que se le permitía hacer casi de todo.

De todos los eventos del pasado de Andrés, hay uno sobresaliente, la celebración de su 50º cumpleaños en 2010. Acostumbrado al lujo y al placer, el hermano del soberano celebró tan señalada fecha en privado con una cena junto a su ex esposa Sarah Ferguson (66) y sus dos hijas, las princesas Beatriz (37) y Eugenia (35), en su chalé de esquí en Verbier (Suiza).

Sale de la comisaría el ex príncipe Andrés tras haber sido detenido durante once horasEL MUNDO

La residencia, por la que pagaron en 2014 la friolera de 21 millones de euros, no estuvo exenta de problemas, ya que el diario Le Temps reveló que seis años más tarde aún debían seis millones de euros más los intereses de recargo. Unos meses después lo vendieron para saldar las deudas.

Hubo otras dos fiestas memorables para celebrar tan señalado cambio de década. Por un lado, la que la reina Isabel II y el duque de Edimburgo organizaron el 19 de febrero de 2010 en el palacio de Buckingham donde acudieron 300 ilustres invitados. Entre ellos, los miembros de más alto rango de la familia real, representantes de las organizaciones benéficas y patronazgos amparados por el príncipe y regimientos militares del hijo de Isabel II.

En aquella noche tan especial, el Ballet Nacional Inglés, del que Andrés era patrocinador, actuó en el Gran Salón de Baile de Buckingham.

Para saber más

Más celebraciones

El día 26 de ese mismo mes, Sarah y sus hijas le organizaron otra más divertida en la sala más grande del palacio de St. James. Primero hubo un cóctel y después una cena formal. Lo más asombroso de este encuentro social es que, según The Express, se habría invitado al mismísimo Jeffrey Epstein.

Dicha invitación cursada por email decía lo siguiente: "Querido Jeffrey, a Beatrice, Eugenie y a mí nos encantaría invitarlos a celebrar los 50 años de papá/Andrés".

El multimillonario declinó la asistencia.

En aquella época, según Daily Mail el financiero estaba ayudando a Sarah Ferguson a liquidar gran parte de sus deudas.

Entre las celebridades invitadas estuvieron Naomi Campbell (55), que también aparece en los archivos desclasificados de Epstein, y la empresaria kazaja Goga Askhenazi (46).

Sin fiesta por los 60

Diez años más tarde, la llegada de Andrés a los 60 años se vio afectada por la polémica que ya había saltado. Los Windsor no estaban animados para celebraciones. La fallida entrevista concedida a la BBC donde negaba los abusos sexuales a Virginia Giuffre -la reina pagó de su bolsillo entre 11,5 y 13,8 millones de euros por un acuerdo extrajudicial en 2022-, así como la decisión de retirarse de la vida pública fueron dos manchas negras difíciles de limpiar.

Andrés se conformó con un almuerzo privado con Sarah y sus hijas en Royal Lodge, la residencia de Windsor que tuvo que abandonar a mediados de enero por exigencia del monarca. Durante 22 años estuvo exento de pagar el alquiler, tal y como publicó The Times y, encima, durante todo ese tiempo la propiedad no pasó ningún tipo de inspección.

A pesar de que Andrés y Sarah se separaron en 1992 y se divorciaron cuatro años más tarde, ambos siguieron compartiendo techo porque la ya ex duquesa no facturaba lo suficiente para ser independiente. Con el paso del tiempo se ha desvelado que ella también mantuvo relación con Epstein, por lo que ha sido castigada.

A medida que se han ido filtrando más documentos del caso Epstein que vinculan al ex príncipe, más privilegios ha ido perdiendo al tiempo que la sociedad le ha ido dando la espalda.

Fuera de todo

En diciembre del pasado año, su hermano le asestó el golpe definitivo tras arrebatarle el título de príncipe y los honores de la Orden de la Jarretera y la Real Orden Victoriana, las dos más altas distinciones de la corona. También le retiró otros títulos y tratamientos. Por ello, ha pasado a ser un mortal llamado Andrés Mountbatten-Windsor.

Con 66 años recién cumplidos, está abocado a un futuro tan negro como el hollín. Diversos medios británicos como The Mirror, The Daily Express o The Guardian especulan sobre cuál va a ser realmente su fuente de ingresos.

Acostumbrado a grandes lujos y a agasajar a celebridades, algunos cuestionan que sus contactos de dudosa respetabilidad puedan ayudarle. Lo que sí ha trascendido es que por sus servicios a la Marina recibe casi 23.000 euros anuales y otros casi 265 euros semanales de pensión estatal. Estas cifras irrisorias para él contrastan con los 285.000 euros anuales que recibía en su función de príncipe.