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Serhii Plokhy, historiador ucraniano en Harvard y una de las voces más influyentes a la hora de explicar el espacio postsoviético, advierte de que "los vacíos de seguridad atraen conflictos" y cree que "Putin no puede llamar 'guerra' a su invasión porque eso concedería un estatus de igualdad a Ucrania". Autor de títulos como Las puertas de Europa: Pasado y presente de Ucrania y El último imperio sobre el fin de la Unión Soviética, Plokhy pasó la semana pasada por la Fundación Ramón Areces para diseccionar el presente ruso y la guerra. Sostiene que "Rusia se unirá al grupo de los imperios desintegrados" y contrapone culturas políticas: "Los ucranianos aprendieron a desconfiar del Estado, y los rusos sólo saben servirle". No pierde ocasión de pinchar el gran globo del miedo: "La supuesta amenaza nuclear es la mayor operación de propaganda de Rusia".
- Hablando de hacer que un país vuelva a ser grande, ¿en qué se está equivocando Donald Trump sobre Rusia y sobre Putin?
- Como historiador, veo una falta de comprensión de la historia y la cultura del lugar: existe la creencia de que se puede hacer una especie de "acuerdos inmobiliarios", que ambos están motivados por las mismas razones, la misma visión y que se pueden encontrar en un punto medio. Así que Trump aporta a la Casa Blanca mucha experiencia en negocios, en la culminación de acuerdos, en particular en los negocios. Y una vez que tratas con una persona que pasaría al menos 30 minutos en una entrevista hablando sobre los desarrollos históricos de los siglos X y XI, entonces entiendes que estos dos lados hablan un lenguaje muy diferente. Unos y otros no entienden por qué nosotros somos un país muy diferente que surge de la revuelta contra el imperio. Hay un desajuste histórico en términos del lenguaje y en términos de las expectativas que provienen del Kremlin y la Casa Blanca.
- Siendo reportero en Moscú y en Kiev, tuve la sensación de que hay un trasfondo muy similar entre Ucrania y Rusia; pero al mismo tiempo, la sociedad, la forma de organizarse, la manera de tener una relación con el gobierno es muy diferente. ¿Por qué es así?
- La existencia de Ucrania dentro de otro estado, el nivel de rusificación lingüística y cultural de la sociedad ucraniana, realmente oscurece diferencias mucho más profundas entre las dos sociedades. Para los rusos es muy difícil imaginarse existiendo no sólo fuera de su estado, sino fuera de su relación de sirvientes del estado. Y esa es una tradición histórica que se remonta a la formación de Moscovia como un estado independiente que emergió bajo el dominio mongol, en el siglo XV. Ucrania, a pesar de los paralelismos y similitudes en términos de religión y cultura y otras cosas, tiene una relación muy diferente con el estado. Surgió de una serie de imperios que se desmoronaron –principalmente en el siglo XX– desde Austria-Hungría hasta Rusia. Y los ucranianos siempre miraron al estado con sospecha porque era un estado extranjero. Ucrania es una sociedad formada por la frontera, por la existencia fronteriza, donde el tema de la libertad individual es primordial sobre la idea de servir al estado. Por ejemplo: hay una protesta en Moscú, la policía la reprime y la gente huye; y cuando hay protestas en Ucrania y se reprimen, la gente se echa a la calle. Ésa es la historia de las protestas de los últimos 20 años en Rusia y Ucrania, que hablan de un tipo de sociedad muy diferente y de una relación muy diferente con el Estado y de unas expectativas muy distintas sobre el Estado.
- ¿Cuáles son los grandes mitos históricos que ‘consume’ Putin, las ideas que parece creer sobre Ucrania y Rusia? ¿Realmente los cree o sólo difunde esa mercancía?
- Ciertamente consume el tipo de producto que vende a los demás. La mitología que Putin consume y vende a los demás es básicamente un producto imperial ruso, creado antes de la agitación nacional de principios del siglo XX, donde la línea oficial usa era que solo hay una nación rusa que consta de varias tribus: la Gran Rusia, la Pequeña Rusia (Ucrania) y la Rusia Blanca (Bielorrusia). Entonces Putin toma esta construcción del siglo XIX y la lleva al siglo XXI, trata de traerla de vuelta con la ayuda del ejército. Y desde ese punto de vista, para él incluso Lenin y Stalin –el experimento soviético– son anatema. Porque, como él dice, fueron demasiado blandos con Ucrania en particular. Permitieron, desde su punto de vista (y desde el punto de vista de los generales rusos de la era revolucionaria, generales del ejército blanco como Antón Denikin) dividir a Rusia. Porque desde el punto de vista del siglo XIX, Ucrania, Rusia y Bielorrusia son una misma nación. Esa es una mitología muy embriagadora que llegó a su fin con la Revolución Bolchevique: la reemplazaron con internacionalismo en lugar de gran potencia rusa, con su chovinismo y nacionalismo. Y Putin trajo de vuelta las construcciones imperiales. Y sí, cree en ellas.
- ¿Ve alguna evolución en la retórica de Putin de 2014 a 2022, y de ahí a 2025, tras más de una década de enfrentamiento ruso con el ejército ucraniano?
- Putin comenzó en 2013 a decir que los rusos y los ucranianos son una sola y misma nación, lo cual es parte de la narrativa imperial, antes de la anexión de Crimea y el inicio de la guerra. El contexto en el que habló de eso fue su visita a Kiev junto con el Patriarca de Moscú y Kirill. Luego hubo altibajos en términos de la frecuencia con la que hablaba de ese tema. Pero la aclaración fue su ensayo en 2021 sobre la unidad histórica de rusos y ucranianos, donde en el primer párrafo insiste en que los rusos y los ucranianos son el mismo pueblo y se dispone a proporcionar antecedentes históricos y munición de por qué cree en eso. Si nos fijamos en la actual política rusa para los territorios ocupados de Ucrania, es muy diferente de lo que decían los bolcheviques. Ahora no dejan ningún espacio para el idioma, la cultura y la identidad de Ucrania. Identifican la identidad ucraniana con la identidad antirrusa e identifican cualquier cosa que consideren antirrusa con el nazismo. Si uno de los objetivos de esta operación militar especial es la desnazificación, eso significa eliminar la identidad, el idioma y la cultura ucranianos. Convertir a los ucranianos en rusos. Y lo que se considera un crimen en Occidente, tomar niños ucranianos y criarlos como rusos, en el lado ruso se considera un cumplimiento de una misión histórica. Es por eso que en realidad no se esconden con lo que están haciendo.
- Putin parece obsesionado con el éxito de la Segunda Guerra Mundial, su Gran Guerra Patria; pero él mismo no es capaz de llamar «guerra» a su invasión de Ucrania, necesita llamarla "operación militar especial". ¿Por qué es un pecado hablar de guerra si la celebran cada año?
- En ese sistema, puedes llamar guerra a algo si estás luchando con una potencia extranjera. Pero si estás tratando de lidiar con la disidencia dentro de lo que consideras tu propia gente, entonces lo llamas de otra manera. Si piensas en una operación militar dentro de tu propio imperio, no lo llamas guerra: los sujetos o partes de tu propio grupo no merecen ser elevados al nivel del verdadero enemigo. Así que Putin se siente muy cómodo hablando de esta guerra como una guerra contra la OTAN. Pero decir que esta es la guerra contra Ucrania, eso significa elevar a Ucrania simbólicamente al nivel de una nación diferente, como un enemigo que realmente es capaz de resistir durante ya tres o casi cuatro años.
"Esta guerra traerá la desaparición de las zonas grises y esto beneficiará a Europa, porque los vacíos de seguridad atraen las agresiones"
- Usted ha escrito sobre accidentes nucleares (‘Chernóbil. Historia de una tragedia’) y duelos atómicos (‘Locura nuclear. Historia de la crisis de los misiles en Cuba’). Uno de los principales temores en Europa es la escalada nuclear. ¿Cree que hay un peligro real de escalada de ese tipo tras cada desarrollo de la guerra?
- La escalada nuclear es la operación de propaganda rusa más exitosa contra Occidente. Es un chantaje completamente infundado, dado que Rusia no es la única potencia nuclear en el mundo; y además incluso el uso de armas nucleares tácticas significaría la violación de un tabú que existe en las relaciones internacionales desde Hiroshima y Nagasaki, y eso significaría alienar a los aliados de los rusos, China e India. Así que el mundo no está preparado para romper el tabú nuclear. Para Rusia, involucrarse en la guerra nuclear complicaría las relaciones con los aliados y potencialmente entraría en guerra con Occidente. Pero lo que está siendo ignorado por el mundo es que la guerra en Ucrania ya se volvió nuclear en febrero de 2022 con la toma de la central nuclear de Chernóbil y luego con la toma de la central nuclear de Zaporiyia. El verdadero peligro nuclear proviene del control ruso sobre la central nuclear y de un posible accidente o una posible provocación. Y estoy realmente frustrado de que la pista falsa del uso de las armas nucleares haya eclipsado la amenaza real que tenemos hoy. Así que la amenaza nuclear es real, pero no es donde la mayoría del mundo está mirando. Está en Ucrania, pero es con los llamados átomos para la paz, no con los átomos para la guerra.
- ¿Cree que si Ucrania hubiera mantenido su parte del arsenal nuclear en los años 90 la historia reciente habría sido distinta?
- No tengo ninguna duda de que una guerra de estas proporciones sería imposible si Ucrania mantuviera armas nucleares. También sería imposible si la disuasión nuclear fuera reemplazada por otro tipo de disuasión: la membresía de la OTAN. Porque eliminar las armas nucleares de Ucrania significaba eliminar la disuasión, creando un vacío de seguridad en Europa Central. Y los vacíos de seguridad en cualquier lugar tarde o temprano traen conflictos. Así que eso es lo que logró el memorando de Budapest de 1994, esta guerra es en gran medida un resultado de eso.
- ¿Qué escenarios ve para la narrativa nacional rusa tras no lograr los éxitos esperados en el campo de batalla?
- Rusia está en proceso de reinventarse a sí misma después del imperio y reimaginarse como estado nación. Las políticas rusas son las políticas de rusificación de los no rusos, incluyendo a la población eslava, a Ucrania, Bielorrusia en las estructuras rusas. Así es el proceso de nacionalización del imperio. Rusia intenta conservar el territorio, pero convierte todo el territorio en el estado nación ruso. Y el resultado de esta guerra indicará no sólo lo que sucedería con Rusia, sino hasta dónde puede llegar geográficamente el proyecto.
"Lo que se considera un crimen en occidente, tomar niños ucranianos y criarlos como rusos, en la visión de rusia se considera como el cumplimiento de una misión histórica"
- ¿Cómo debería Ucrania equilibrar las políticas de desrusificación con el pluralismo?
- La guerra realmente hizo que Ucrania fuera mucho más étnica, lingüística y culturalmente ucraniana que antes. En parte por la pérdida de los territorios que se asentaron, donde el porcentaje de rusos era más alto y en parte por la movilización de la población en los territorios controlados por Kiev bajo la bandera ucraniana. Por lo tanto, Ucrania ciertamente se está alineando más con los países de la UE a los que quiere unirse. La democracia ucraniana está ahí debido a las diferentes trayectorias históricas de las diferentes regiones ucranianas, que no están necesariamente relacionadas con un idioma o cultura en particular. En las regiones de habla ucraniana, hay diferentes trayectorias: desde Volinia, que estuvo bajo el Imperio Ruso; Galicia, que estuvo bajo control polaco; hasta Transcarpatia, que estuvo bajo control húngaro; y Bucovina, que estuvo bajo control rumano. Todas son regiones de habla ucraniana, pero tienen diferentes trayectorias históricas, que proporcionan una base para culturas y expectativas políticas algo diferentes. Y esa es una de las bases de la democracia ucraniana: la diversidad. Así que no veo que la diversidad realmente desaparezca, incluso con el idioma ucraniano o la cultura ucraniana cada vez más fuertes de lo que son ahora. A corto y mediano plazo, no me preocupa en absoluto la supervivencia de la democracia ucraniana. Por supuesto, la supervivencia más importante en este momento es la del estado ucraniano. Y las nuevas políticas de Rusia indican que, a menos que haya un estado para proteger su cultura e identidad, la ucraniana en particular esa cultura e identidad serían eliminadas. Así que ahí es donde está la jerarquía de mis preocupaciones.
- En España confundimos el concepto de rusoparlante con la idea de ‘prorruso’. Pero usted, como historiador, puede explicar por qué, por ejemplo, los hablantes de ruso de Donbas, y los hablantes de ruso de Jarkiv reaccionaron de manera muy diferente cuando se enfrentaron a esta interferencia rusa en 2014.
- El porcentaje de rusos étnicos era mucho mayor en Donbas que en Jarkiv o en Dnipro. Histórica y étnicamente hubo una diferencia que quedó oculta por el uso del mismo idioma. Pero más allá de la historia, hay una explicación económica. Las regiones que fueron tomadas por Rusia en 2014 eran las más deprimidas económicamente de Ucrania. No solo tenían el porcentaje más alto de rusos étnicos, sino que económicamente eran los más deprimidos. Y Crimea estaba atravesando una enorme crisis. En todo el mundo, estas regiones industriales atraviesan un dramático declive económico. En Estados Unidos, es Detroit. Y también puedes pensar en ejemplos europeos. Hablamos del colapso de la vieja base industrial del siglo XX.
- En 2023 dijo que Ucrania se mantendría independiente y que se acercaría a Europa. Y que Rusia se acercará a China. ¿Las áreas grises desaparecerán en el futuro?
- Creo que lo más probable es que esta guerra, sin importar cómo termine y dónde queden las fronteras, traerá la desaparición de las áreas grises, porque Ucrania y Moldavia se encuentran en esas áreas entre la esfera de la Unión Europea en expansión y el área rusa, ahora chino-rusa. Y creo que la desaparición de las zonas grises será en beneficio de la estructura de seguridad en Europa, porque las zonas grises, los vacíos de seguridad, atraen la agresión.
- ¿Qué indicios tiene para decir que Rusia es un imperio en declive?
- Históricamente, puedes ver dónde estaba Rusia hace aproximadamente 100 años: la bandera rusa estaba sobre Varsovia. Luego, hace 35 o 40 años, la bandera soviética, que era rusa de facto, estaba en lugares como Vilnius. Y ahora tienen problemas incluso con Kiev. Así que ésa es la trayectoria de Rusia, que consolida la trayectoria de transformación y desintegración de los imperios. Así que Rusia no es particularmente única. Tal vez tarde en llegar al club de los imperios desintegrados, pero sigue participando en los mismos procesos por los que pasó la mayor parte de Europa. La era imperial también está llegando a su fin para Rusia.



