Emmanuel Macron ha decidido dar un impulso a la estrategia nuclear europea en "un período de agitación política plagado de riesgos". En un discurso ya previsto antes de los ataques contra Irán, el presidente francés anunció este lunes el desarrollo de la "disuasión nuclear avanzada" con el objetivo de fortalecer la seguridad colectiva europea, con referencias constantes "al conflicto de Oriente Próximo, que seguirá trayendo su cuota de inestabilidad y de potencial conflagración a nuestras fronteras".
"Nuestra seguridad nunca se ha concebido únicamente dentro de los límites de nuestro territorio ya sea convencional o nuclear", declaró Macron, que anunció el aumento de las cabezas nucleares de su país (actualmente estimadas en 290 ojivas) y su interés en "profundizar" en la cooperación con socios europeos dispuestos a participar en maniobras conjuntas de disuasión nuclear.
Macron aseguró que no tendrá dudas en utilizar el armamento nuclear del país en caso de amenaza a los intereses vitales de Francia. "Nuestro país tiene esta arma fuera de lo común que es la base de nuestra defensa. La decisión última de utilizarlo es del presidente. No duraré en tomar la decisión que sea indispensable a la protección de nuestros intereses vitales", aseguró el presidente en un discurso pronunciado en la base de los submarinos atómicos franceses. Macron asegura que el refuerzo estará "a la altura del desafío nacional y europeo" ante un mundo que "se endurece".
El esperado anuncio, en la base de Île Longue en Bretaña, se produjo horas después de que el Gobierno francés anunciara su disponibilidad a "participar en la defensa de los países del Golfo y de Jordania" ante los ataques de Irán, que durante el fin de semana alcanzaron un hangar de la base militar francesa de Al Salam en Abu Dhabi, aunque no causaron víctimas. El propio Macron advirtió que Francia "reforzará sus posiciones de apoyo defensivo a los países con los que tenemos tratados de defensa".
Con un submarino nuclear como telón de fondo, Macron confirmó entre tanto el inicio de un "diálogo estratégico" con sus socios europeos sobre el futuro uso del paraguas nuclear francés, considerado hasta ahora como parte de la "autonomía nuclear" del país y no integrado en el marco de la OTAN (a diferencia de las 225 ojivas del Reino Unido).
El presidente francés advirtió que el arsenal nuclear seguirá bajo soberanía francesa, pero recalcó al mismo tiempo su interés llegar a acuerdos de "disuasión avanzada" con socios europeos, especialmente en países de "primera línea" con los que ya ha habido contactos, como Alemania, Polonia, Suecia, Dinamarca, Países Bajos, Finlandia y Grecia (España e Italia han adoptado hasta ahora una posición de cautela). "Alemania será un socio importante en este esfuerzo", destacó Macron, que confirmó también la colaboración estrecha con el Reino Unido.
Entre otras vías de colaboración, Francia podría debatir con sus aliados la posibilidad del despliegue de sus cazas Rafale equipados con misiles ASMP-A en otros países europeos. Los cuatro submarinos nucleares franceses, recién equipados con la última generación de misiles balísticos M51.3, podrían también ser incluidos en futuras misiones de seguridad europea, como lo ha sido recientemente el portaviones Charles De Gaulle, que hizo escala en Malmö (Suecia).
"Tenemos el Ejército más eficaz de Europa, gracias a las decisiones tomadas por nuestros antecesores tras la Segunda Guerra Mundial", advirtió Macron, en referencia directa a Charles de Gaulle, el padre de la disuasión nuclear francesa.
"Los europeos se han habituado a que su seguridad dependa de las normas de seguridad establecidas por terceros", advirtió Macron en su discurso de 40 minutos. "Seamos claros: ésa era la arquitectura de seguridad europea con acuerdos que datan de la Guerra Fría. (...) Nuestra época exige un enfoque diferente. Debemos reconstruir las reglas. Lo que más deseo es que los europeos recuperen su propio destino".
En un tono sombrío, Macron vaticinó que "el próximo medio siglo será una era de armas nucleares". "La arquitectura global del control de armas nucleares está tan debilitada que se asemeja a un campo en ruinas y esto no contribuye a fomentar la confianza necesaria para reconstruir los estándares de seguridad colectiva", dijo.
Macron recalcó cómo "la guerra lenta y cruel de Rusia contra la vecina Ucrania constituye un grave riesgo para Europa". "Esta misma Rusia, abrazando el revisionismo y el imperialismo brutal, continúa desarrollando nuevas armas, como misiles nucleares hipersónicos, torpedos nucleares e incluso un proyecto particularmente peligroso para la humanidad que implica el lanzamiento de armas nucleares al espacio", añadió el presidente francés.
"Los últimos seis años han pesado sobre Francia y Europa como décadas, y los últimos meses como años", concluyó Macron. "Nuestros competidores han evolucionado, y también nuestros socios. El mundo se está volviendo más desafiante y las últimas horas lo han demostrado una vez más. Por lo tanto, es mi deber anunciar con gravedad ante la nación un cambio a la altura de nuestros desafíos nacionales y europeos".
La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, ha cuestionado abiertamente el acercamiento de Macron y ha asegurado que el paraguas nuclear es estrictamente francés y no será compartido. La posibilidad de un futuro presidente de Agrupación Nacional -la propia Le Pen o su delfínJordan Bardella- podría dejar en el alero la ofensiva europeísta de Macron.
