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Oriente Próximo

Turquía declara la 'guerra' al Estado Islámico tras la muerte de dos policías en una redada

Más de 500 supuestos miembros del grupo terrorista han sido detenidos en la última semana

Heridos, a su llegada el pasado lunes al hospital de Yalova, después de que la policía turca lanzara una operación contra una casa sospechosa de dar refugio a presuntos miembros del Estado Islámico.
Heridos, a su llegada el pasado lunes al hospital de Yalova, después de que la policía turca lanzara una operación contra una casa sospechosa de dar refugio a presuntos miembros del Estado Islámico.DEMIROREN NEWS AGENCYAFP
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Turquía ha lanzado una ofensiva sin precedentes para acabar con las células del grupo terrorista Estado Islámico en el país. Las fuerzas de seguridad llevaron a cabo operaciones simultáneas en la víspera de Año Nuevo para detener a 125 supuestos militantes del grupo, algunos de los cuáles están implicados en la muerte de tres policías turcos en una redada el pasado lunes. "Quienes atacan nuestra hermandad, unidad y solidaridad, quienes intentan explotar nuestra fe y atacar nuestros valores, se enfrentarán a la fuerza de nuestro Estado", declaró el ministro del Interior, Ali Yerlikaya, en una publicación sobre la operación policial.

Si bien hace semanas que se producen operaciones contra militantes del grupo, la ofensiva contra el Estado Islámico adquirió esta semana un nuevo matiz, de tragedia nacional, tras la muerte de los agentes.

El enfrentamiento mortal tuvo lugar el lunes en la provincia de Yalova, al sureste de Estambul, durante una redada contra miembros del grupo terrorista, que se atrincheraron en varios domicilios y abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad. Las autoridades cerraron los accesos a la provincia y cancelaron las actividades escolares en los barrios adyacentes a la zona del tiroteo, en una operación que se alargó siete horas.

Al menos seis militantes del Estado Islámico, todos de nacionalidad turca, murieron en la operación, según el ministro del Interior Yerlikaya. Tres policías perdieron la vida en los enfrentamientos y ocho resultaron heridos. Las autoridades evacuaron a seis menores de edad que se encontraban en los domicilios de los sospechosos. "Continuaremos nuestra lucha contra los asesinos con manos ensangrentadas que amenazan la paz de nuestra nación y la seguridad de nuestro Estado, dentro y fuera de nuestras fronteras", advirtió el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Tras la muerte de los policías, las autoridades lanzaron un nuevo operativo el martes para detener a 327 militantes del grupo, 20 de los cuáles están acusados de ser seguidores del Estado Islámico y ensalzar sus atentados en redes sociales.

La Fiscalía de Estambul alertó hace unos días a la ciudadanía de que el grupo terrorista planeaba actuar contra civiles no musulmanes durante las celebraciones navideñas en la ciudad de Estambul. La nota pedía al personal de centros comerciales y mercados públicos que extremara las precauciones, al identificar estos lugares como zonas de alto riesgo. La ciudad ya sufrió un atentado del Estado Islámico en el año nuevo de 2017, cuando un hombre armado atacó una popular discoteca, matando a 39 personas.

El grupo terrorista ha estado en el punto de mira de Ankara en el último año, tras la caída del régimen de Bashar Asad en Siria, ya que células yihadistas intentan aprovechar el período de transición que atraviesa el país para reforzar sus acciones. Ankara ya ha advertido de un posible incremento de los atentados para intentar "infundir confianza" en la organización -que perdió su apoyo territorial en Siria e Irak en 2019- y "generar miedo" en la región.

Estados Unidos, que mantiene tropas desplegadas en Siria, también intensificó los ataques contra el Estado Islámico la semana pasada, con un bombardeo en el país árabe. El ejército estadounidense aseguró este martes que 25 yihadistas fueron abatidos en la operación, aunque no dio detalles sobre cuántos están muertos y cuántos fueron capturados.

El ataque fue una respuesta a un atentado del grupo el pasado 13 de diciembre, en el que un yihadista infiltrado en las fuerzas de seguridad sirias mató a dos soldados y un intérprete estadounidenses. El Gobierno interino de Ahmed Sharaa, -exmilitante yihadista que lidera hoy el país- también se ha convertido en un objetivo del Estado Islámico, al ser considerado un apóstata.

Damasco se ha unido a la coalición internacional liderada por Washington en la lucha contra el Estado Islámico y ha contribuido a perseguir a miembros de la organización en su país, en un gesto de acercamiento diplomático con Estados Unidos. "Mantenemos un firme compromiso de trabajar con nuestros socios regionales para erradicar la amenaza que representa el Estado Islámico para la seguridad de Estados Unidos y la región", aseguró en un comunicado el almirante Brad Cooper, que lidera el comando de la defensa estadounidense en Oriente Próximo.