INTERNACIONAL
Guerra en Gaza

Trump considera que Hamas está lista para "una paz duradera" e Israel debe "detener inmediatamente los bombardeos" sobre Gaza

"Ya estamos negociando los detalles que aún deben resolverse. No se trata solo de Gaza, se trata de la tan ansiada paz en Oriente Medio"

Trump
El presidente de EEUU, Donald Trump.Alex BrandonAP
Actualizado

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump considera que Hamas está por fin lista para "una paz duradera" y que por tanto Israel debe "detener inmediatamente los bombardeos" sobre Gaza. El comunicado de este viernes del grupo terrorista, aceptando la liberación inmediata de todos los rehenes israelíes capturados el 7 de octubre, o que el poder en la Franja de Gaza pase a un grupo de notables palestinos e internacionales de forma transitoria, parece suficiente para Washington, a pesar de que Hamas no acepta por ahora los 20 puntos del Plan de Trump, y pide negociar los detalles de muchos de ellos.

"Basándome en la declaración que acaba de emitir Hamas, creo que están listos para una paz duradera. Israel debe detener de inmediato el bombardeo de Gaza para que podamos liberar a los rehenes de forma segura y rápida. Ahora mismo, es demasiado peligroso hacerlo. Ya estamos negociando los detalles que aún deben resolverse. No se trata solo de Gaza, se trata de la tan ansiada paz en Oriente Medio", escribió en su cuenta de truth Social el líder estadounidense apenas unos minutos después de que Hamas distribuyese un comunicado.

Trump tiene prisa y está dispuesto a agarrarse a este comunicado, que él mismo difundió en las redes sociales. Cree que aunque esté en el aire, sea vago en los términos y no garantice la totalidad del objetivo, que se abre una oportunidad única para una tregua, para frenar la guerra y lograr la que ha sido su principal prioridad desde hace un año por lo menos, la liberación de los rehenes.

Trump, grandilocuente como es, cree (o al menos dice que lo cree) que esta es la puerta para poner fin a la violencia en Oriente Próximo después de 3.000 años de matanzas. Ese objetivo parece excesivamente ambicioso, pero el Republicano es el único que ha logrado doblar la mano de Benjamin Netanyahu, y está muy comprometido con resolver, aunque sea parcial o temporalmente, la masacre en Gaza.

Poco después de publicar ese mensaje, el presidente ha colgado en su misma red un vídeo grabado desde el Despacho Oval, buscando toda la solemnidad posible. El resultado no es probablemente el deseado, porque el mensaje es algo deslavazado, poco épico, improvisando más que leyendo algo bien trabajado. "Quiero agradecer a los países que me ayudaron a organizar esto: Catar, Turquía, Arabia Saudí, Egipto, Jordania y tantos otros, mucha gente ha trabajado con dedicación. Este es un gran día. Veremos cómo se desarrolla todo, tenemos que ver la última palabra escrita, pero lo más importante es que espero con ansias que los rehenes regresen a casa con sus padres (...) Sólo quiero que sepan que este es un día muy especial, quizás sin precedentes. En muchos sentidos, es sin precedentes, pero gracias a todos, y gracias a todos esos grandes países que ayudaron. Recibimos una ayuda enorme. Todos estábamos unidos en el deseo de que esta guerra terminara y de que se alcanzara la paz en Oriente Medio, y estamos muy cerca de lograrlo. Gracias a todos, y todos recibirán un trato justo", ha afirmado Trump.

El próximo miércoles, la academia noruega fallará el Premio Nobel de la Paz 2025, y no hay nadie en todo el planeta, y probablemente en la historia, con más ganas de ganarlo que el presidente de Estados Unidos. Lo dice una y otra vez, en público y en privado. Los gobiernos de muchos países, para cortejarlo, han presentado su nombre como candidato, y el propio Trump se lo sugiere a los que no lo han hecho, en un ejercicio inédito de diplomacia poco nórdica. Hasta ahora, su razonamiento es que ha logrado terminar con hasta siete u ocho guerras en estos primeros ocho meses de mandato, aunque no sea cierto y su papel, en el mejor de los casos, haya sido poco más que secundario. Pero a pocos días del anuncio, Trump está cerca de apuntarse un tanto, uno muy importante.

El comunicado de Hamas de este viernes, diciendo que acepta parte de los planteamientos del Plan de Paz de 20 puntos presentado por la Casa Blanca el lunes, tras una comparecencia con Benjamin Netanyahu, es notable. Fiel al estilo del grupo, y también a décadas de diplomacia palestina desde todas las facciones y partidos, está lleno de condicionales. Asume parte de lo que se le pide, no dice abiertamente que no al resto (pero tampoco que sí) y pide más tiempo.

Y eso, con la urgencia del presidente, todavía tocado por el fracaso a la hora de acabar con la guerra en Ucrania, que había asegurado que se lograría en cuestión de días con él en el poder, parece ser suficiente para seguir adelante. Netanyahu se comprometió en púbico a un plan en el que no cree, tras lograr una serie de cambios de última hora y conseguir que haya mucha vaguedad en los términos que afectan a la retirada de sus tropas, al calendario, a las zonas de seguridad cerca de la frontera, a las fuerzas internacionales que deberán garantizar el fin de la violencia. O a qué requisitos permitirían avanzar hacia un estado palestino, algo que como dijo en la ONU la semana pasada, no tiene intención de permitir jamás.

Ahora el grupo islamista acepta una parte, la que tiene que ver con la liberación y permitir que un grupo de notables palestinos e internacionales asuma el control de la Franja en una primera fase provisional, dando tiempo a que la Autoridad Nacional Palestina implemente reformas y acabe convocando elecciones. Pero no dice nada de renunciar completamente al poder o a jugar un rol en la gobernanza de la Franja. O de que haya un grupo internacional, con Trump al frente, controlando la zona. Tampoco dice nada del abandono total de las armas (que no desarme). Ni de sus líderes se irán a otros lugares con un salvoconducto, o si podrían beneficiarse de algún tipo de amnistía general. Todo eso es lo que quiere negociar en las próximas semanas, con la mediación de Turquía, Egipto o Qatar, y no sólo EEUU.

Horas antes, el presidente había dado un ultimátum a Hamas, en términos parecidos a los que ya usó el pasado diciembre, antes incluso de jurar el cargo. En un mensaje, Trump quiso dejar claro que las vidas de los miembros del grupo están en sus manos y que si no hay paz serán exterminados. "Hamas ha sido una amenaza despiadada y violenta durante muchos años en Oriente Próximo. Han asesinado (y hecho vidas insoportablemente miserables), culminando con la MASACRE del 7 de octubre en Israel, a bebés, mujeres, niños, ancianos y muchos jóvenes, hombres y mujeres, niños y niñas. Como represalia por el ataque del 7 de octubre a la civilización, más de 25.000 'soldados' de Hamás ya han sido asesinados. La mayoría de los demás están rodeados y ATRAPADOS MILITARMENTE, esperando a que yo dé la orden para que sus vidas sean rápidamente extinguidas. En cuanto a los demás, sabemos dónde están y quiénes son, y serán perseguidos y asesinados", les avisó, dándoles 48 horas, hasta el domingo, para asumir el Plan de Paz.

"Afortunadamente para Hamas, sin embargo, ¡tendrán una última oportunidad! Las grandes, poderosas y ricas naciones de Oriente Próximo y sus alrededores, junto con Estados Unidos, han acordado, con la firma de Israel, la paz en Oriente Próximo, después de 3.000 años. ¡ESTE ACUERDO TAMBIÉN PERDONA LA VIDA DE TODOS LOS COMBATIENTES RESTANTES DE HAMAS! Los detalles del documento son conocidos por todo el mundo, ¡y es un gran acuerdo para TODOS! De una forma u otra, tendremos paz en Oriente Próximo. La violencia y el derramamiento de sangre cesarán. ¡LIBEREN A TODOS LOS REHENES, INCLUYENDO LOS CUERPOS DE LOS MUERTOS, YA!"