Rafal Trzaskowski, el popular alcalde de Varsovia, decidió participar en la carrera a la sucesión del presidente ultranacionalista Andrzej Duda en el último minuto, aunque siempre fue el candidato elegido por el bando liberal que encabeza el primer ministro, Donald Tusk. Su victoria revalidaría pues al Gobierno y liberaría al país de una cohabitación en permanente bloqueo.
Trzaskowski, bestia negra del ultranacionalismo polaco, al que ha vencido una y otra vez en las municipales haciendo de la capital polaca el faro de las libertades, es, ante todo, un europeísta. Ha estudiado en Oxford, en París y en el Colegio de Europa, a las afueras de Varsovia. Habla inglés, francés, italiano, ruso y español.
Se inició en la política en 1989, año sísmico para el antiguo bloque soviético: la caída del Muro de Berlín. Siendo entonces un adolescente, dejó los estudios y trabajó como voluntario haciendo campaña durante las primeras elecciones libres en Polonia, que marcaron el fin de la era comunista.
El candidato procede de una familia intelectual de Varsovia. Su padre, Andrzej, fue un famoso pianista en los años 50, cuando el jazz se consideraba música "enemiga". Su bisabuelo, creador de las primeras escuelas femeninas de Polonia. Como si de una tradición familiar se tratara, Trzaskowski, de 48 años, casado y con dos hijos, siempre ha defendido las libertades y la inclusión. Del "Varsovia para todos" con el que ganó la capital en las elecciones de 2018 ha pasado a una "Polonia para todos", anclada en la Unión Europea (UE).
Cuando fue elegido alcalde de la capital polaca, firmó una "Declaración LGBT+" en la que prometía proteger a los homosexuales, lo que enfureció a los nacionalistas de derechas del país, que hacen campaña contra una supuesta "ideología LGBT". Trzaskowski se ha declarado abierto a la idea de las uniones civiles entre parejas del mismo sexo, lo que actualmente está prohibido en el país, de mayoría católica.
El candidato a presidente ha declarado su afición por los libros antiguos y, de paso, que había fumado marihuana en su juventud, aunque sólo "en contadas ocasiones". También admitió que había recibido una beca de George Soros, multimillonario estadounidense-húngaro de ascendencia judía, que es uno de los blancos favoritos de los populistas de todo el mundo. Trzaskowski, que se describe como "pro-semita", ha sido acusado por esto de no defender el interés nacional en tanto que descarta las reclamaciones de indemnización de los judíos por el holocausto, aspecto que ha sido muy destacado en medios israelíes.
A diferencia de su rival, Trzaskowski tiene experiencia política más allá de lo local, aunque su carrera ha sido irregular. En 2000, trabajó en la adhesión de Polonia a la UE y luego fue asesor de la delegación de la Plataforma Cívica en el Parlamento Europeo. Se convirtió en eurodiputado en 2009 y, en 2013, se unió al primer Gobierno Tusk como ministro de Tecnología y luego viceministro de Asuntos Exteriores.


