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Geopolítica

Modi hace negocios con Putin pero le reprocha la muerte de niños en Ucrania

El líder indio dice en el Kremlin que "el corazón sangra" tras el ataque del lunes en un hospital infantil de Kiev

Putin y Modi, ayer, en la residencia Novo-Ogaryovo, en Moscú.
Putin y Modi, ayer, en la residencia Novo-Ogaryovo, en Moscú.EFE
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Con la visita del primer ministro indio, Rusia ha tratado de mostrar al mundo que no está aislada, justo en uno de los días en el que es más difícil no estarlo. Narendra Modi le dijo a la cara al presidente ruso que la muerte de niños inocentes es dolorosa y aterradora. Sus palabras han resonado en el Kremlin un día después de un ataque letal en un hospital infantil en Kiev.

El primer ministro indio llegó el lunes a Rusia en su primera visita desde que Moscú invadió Ucrania. A día de hoy, el ingrediente principal de la relación entre ambos es el petróleo: India ha aumentado las compras de crudo ruso con descuento a niveles récord. Pero la mordaz observación del líder indio sonó como un reproche implícito a Vladimir Putin, que momentos antes lo había recibido en el Kremlin con una cálida declaración sobre la importancia de los lazos estratégicos entre los dos países.

El país mantiene vínculos con Moscú desde la era soviética, pero su importancia como socio comercial de Rusia ha crecido desde que Occidente dio la espalda a Moscú con sanciones y vetos. A falta de mercados europeos, India es -con China- el principal sustitutivo. El mercado indio obtiene ahora más del 40% de sus importaciones de petróleo de Rusia. Pero como Rusia se ha acercado sobre todo a China (competidor de India en la región) la relación entre Moscú y Delhi es más tensa que antes.

Modi le dijo a Putin que "el corazón sangra" cuando matan niños. No es la primera vez que critica a Rusia por sus acciones en Ucrania. En septiembre de 2022 le dijo a Putin que "la era actual no es una era de guerra". El líder ruso mostró en ese momento mano izquierda y dijo que comprendía las preocupaciones de Modi.

Esta vez las preocupaciones estaban más a flor de piel. Lo ocurrido en el hospital ucraniano el lunes ha sido especialmente embarazoso para Modi, quien comenzó su visita de dos días poco después de la lluvia de misiles rusos sobre infraestructuras civiles. Cuando Modi compartió su imagen abrazando a Putin en redes sociales, en Kiev seguían buscando cadáveres de niños entre los escombros. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dijo que la imagen era una "gran decepción y un golpe devastador para los esfuerzos de paz ver al líder de la democracia más grande del mundo abrazar al criminal más sangriento del mundo en Moscú en un día como este".

Para equilibrar la balanza de negocios con la humanidad, Modi insistió en que "cualquiera que crea en la humanidad siente dolor cuando mueren personas, especialmente cuando mueren niños inocentes". "Cuando sentimos tanto dolor, nuestro corazón simplemente se rompe, y ayer [el lunes] tuve la oportunidad de hablar sobre estos temas".

Socios contra el aislamiento

Para Moscú la visita de Modi es importante no sólo porque India es un buen cliente. Putin quiere escenificar que sigue teniendo socios y que puede incluso estrechar relaciones con ellos.

El viaje de Modi a Moscú y la estrecha relación de la India con Rusia en medio de la invasión de Ucrania generan inquietudes en Washington, como señaló el Departamento de Estado de Estados Unidos. La India ha afrontado presiones de Occidente para distanciarse de Moscú especialmente desde 2022. Hasta ahora India ha resistido esa presión, esgrimiendo sus vínculos históricos con Rusia y sus necesidades económicas.

Ambos líderes abordaron el desequilibrio de la balanza comercial entre ambos países, pues India compra mucho petróleo y sus exportaciones a Rusia no logran empatar esas importaciones. Pero no hubo reunión de la delegación ampliada, según el Kremlin porque ambos líderes "abordaron toda la agenda". Ellos, dijo un portavoz del Kremlin, mantuvieron una discusión constructiva sobre Ucrania.

Rusia e India acordaron aumentar la cooperación en sectores que van desde la energía nuclear a la construcción naval y discutieron cómo solucionar los problemas de pago. La corporación nuclear estatal rusa Rosatom dijo que estaba discutiendo la construcción de 6 unidades de energía nuclear más en India

Armas y contrapesos

Rusia es el principal proveedor de armas de la India, que ha evitado condenar la invasión de Ucrania. La India está ahora buscando otras opciones, ya que la guerra en Ucrania ha mermado la capacidad de Rusia para suministrar municiones y repuestos. Ese espacio puede ser aprovechado por Washington, que trata de cortejar a Nueva Delhi y usarla de contrapeso a China en la región Asia-Pacífico.

Aun así, Modi intenta mantener relaciones estrechas con Rusia. Hablando en contra de la guerra, pero sin repudiar al que la ha iniciado: "Como amigo suyo, siempre le he dicho que la paz es imprescindible para un futuro brillante para las generaciones futuras, por eso creemos que la guerra no es la solución. La solución no puede pasar por la guerra. Las bombas, los misiles y los rifles no pueden garantizar la paz, por eso estamos haciendo hincapié en el diálogo y el diálogo es necesario", ha dicho Modi en Moscú.

Putin, que ha virado su economía hacia la guerra, agradeció a Modi sus intentos de encontrar formas de "resolver la crisis ucraniana" de manera pacífica.

Putin está en racha de abrazos con líderes asiáticos: el mes pasado con el líder norcoreano; y a continuación, escala en Vietnam. Esta semana tocaba, aunque sea con las manos ensangrentadas, agasajar al gigante indio, demostrando que no es un vasallo de China, que tiene un abanico de opciones y que Rusia sigue siendo una gran potencia.

Occidente ha intentado aislar a Putin. La actitud de China, India y las potencias de Oriente Próximo y la ambivalencia de países de África y América Latina han mostrado que Moscú sigue construyendo lazos. Pero de momento son clientes de segunda comparado con la rentabilidad que tenía para Rusia el mercado europeo.

Moscú quiere presentarse como una vía hacia un mundo multipolar en el que países no occidentales puedan sentarse a la mesa de las grandes instituciones internacionales. Alexander Gabuev, director del Centro Carnegie Rusia Eurasia, destacó en declaraciones recogidas por AP que las interacciones de Putin en el escenario mundial muestran que "está lejos de estar aislado".