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El primer ministro eslovaco denuncia que fue tiroteado por no apoyar a Ucrania

Robert Fico asegura que el atacante fue un activista de la oposición y que "el derecho a una opinión diferente ha dejado de existir en la UE"

El primer ministro eslovaco ataca a las ONG financiadas en el extranjero y la oposición europeísta tras su atentadoEL MUNDO (Vídeo) / David Gannon | AFP (Foto)
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Las balas de un tirador lo pusieron el mes pasado al borde de la muerte. Haber sobrevivido al intento de magnicidio más relevante en las últimas décadas en Europa le ha dado un púlpito que no va a desaprovechar. El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, no ha perdido reflejos en su convalecencia hospitalaria y "un pequeño milagro", según sus palabras, ha hecho posible que se vaya incorporando poco a poco a su trabajo.

Fico, de 59 años, recibió varios disparos a quemarropa el 15 de mayo en Handlova, en el centro de Eslovaquia, y requirió varias operaciones. Ahora, en su esperada reaparición, dice que cree que fue atacado por tener una posición respecto a Ucrania contraria a la corriente dominante europea, pero que no guarda rencor hacia el hombre armado que lo hirió gravemente hace tres semanas. Su pose desafiante y a la vez piadosa puede cotizar alto en las elecciones europeas del domingo, donde su partido, Smer, busca un buen resultado que calme las aguas políticas del país.

Entre esas ideas que supuestamente casi le cuestan la vida está su oposición a la ayuda militar a Ucrania y a las sanciones a Rusia, así como su postura contra la entrada de Ucrania en la OTAN. No es la única posición controvertida que ha mantenido. Sus planes para reformar la radiodifusión pública y eliminar al fiscal especial anticorrupción han provocado grandes protestas por ser considerados pasos hacia el autoritarismo.

Fico es un populista peleón que llegó por tercera vez al cargo de primer ministro en octubre después de una ajustada victoria en las elecciones parlamentarias. No se ve como un líder autoritario, sino como una especie de disidente con poder. "Es cruel afirmar esto, pero el derecho a tener una opinión diferente ha dejado de existir en la Unión Europea", ha dicho el primer ministro convaleciente, culpando a los países occidentales —que no menciona por su nombre— de la situación actual, pero afirmando que no sentía "ningún odio" hacia su atacante, que no planeaba denunciarlo y que lo perdona.

En su primer discurso tras el atentado también culpó a la oposición política por el ataque, una idea que los otros partidos han rechazado rotundamente. Describió al tirador como "un activista de la oposición eslovaca" que trató de asesinarlo debido a sus opiniones políticas. También describió al pistolero, un hombre de 71 años que fue detenido justo tras el ataque, como "un mensajero del mal y del odio político". "No tengo ninguna razón para creer que fue un ataque de un loco solitario", aventuró.

A lo largo de su carrera ha cambiado varias veces de posiciones políticas. En su último regreso al poder, Fico adoptó una postura tachada de antiucraniana particularmente dura después de que su Gobierno de coalición asumió el poder en octubre, poniendo fin al apoyo militar de Eslovaquia a Kiev. Fico suspendió la ayuda militar a Ucrania, abogó por "conversaciones de paz" con Rusia, prometió vetar la membresía de Ucrania en la OTAN y no apoyó la iniciativa checa de comprar munición para el ejército ucraniano.

Estas semanas, el partido de Fico ha usado el atentado en su campaña electoral europea. Ahora él juega la carta del perdón: "Debería estar lleno de ira, odio y venganza. Al contrario, me gustaría expresar mi convicción de que todo el dolor por el que he pasado y sigo pasando servirá para algo bueno".