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Fernando Carro, el mánager español que es el 'pontifex maximus' del flamante Bayer Leverkusen

Llegó al club alemán, ganador por primera vez de la Bundesliga, en 2018. Es el responsable del fichaje como entrenador de Xabi Alonso

Fernando Carro, el mánager del Bayer Leverkusen, celebrando la victoria en la Bundesliga.
Fernando Carro, el mánager del Bayer Leverkusen, celebrando la victoria en la Bundesliga.Ying TangGetty
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Todos en el mundo del futbol saben que el Bayer Leverkusen ha ganado por primera vez la Bundesliga de la mano de Xabi Alonso. Menos conocido es que la eminencia gris del club, el directivo que ha convertido al equipo en lo que ahora es, estructurado, rentable y cohesionado, es otro español, Fernando Carro.

Para la prensa alemana Carro es el mánager del momento, un ejecutivo atípico en el mundo del fútbol, aunque llegado de un empresa grande. Fue CEO en España del gigante Bertelsmann, responsable de una división con 70.000 empleados y una facturación de 4.000 millones de euros. Eso es más de lo que generan todos los clubes de la Bundesliga juntos.

Para la Cámara Oficial de Comercio Española en Alemania, que acaba de otorgarle su premio anual, Carro es un constructor de puentes en las relaciones entre España y Alemania. Es un "pontifex maximus", destacó el presidente de la entidad, Juan José de Vicente, al entregarle una placa que llega con casi seis meses de retraso porque el Bayer Leverkusen empezó a ganar todos los partidos y no había fecha disponible para la ceremonia.

El desembarco de Carro en el Bayern Leverkusen fue para ambos un golpe de suerte. Carro dejó Bertelsmann en el verano de 2017 tras un cuarto de siglo de brillante carrera. Estaba llamado a convertirse en el CEO, pero Thomas Rabe, el actual responsable de Bertelsmann, se le adelantó y su contrato fue rescindido de un día para otro. Tras una breve fase como asesor de inversiones, un cazatalentos le encontró para hacerle cumplir su verdadero sueño: la gestión deportiva. El acuerdo con el Bayer Leverkusen llegó enseguida, en 2018. Cumplía a la perfección los requisitos y su pasión es el deporte. Cuenta su esposa que Carro no se pierde ninguna retransmisión ni de tenis ni de fútbol ni de baloncesto. Las ve de forma simultánea en varias pantallas, sin perder comba.

Carro presta la misma atención al club y a sus cerca de 450 trabajadores. Cuentan sus asesores que al jefe no se le escapa una. Recorre el estadio y las oficinas, habla con la misma cercanía con directivos, secretarias y personal de la limpieza. Sabe sus nombres y sus historias. Una vez a la semana, Carro ofrece a los empleados un almuerzo para que socialicen y si el club tiene algo que anunciar, el departamento de prensa del club ya sabe que tiene que informar 15 minutos antes de ello al conjunto de la plantilla.

Si los empleados en Bertelsmann hablan maravillas del carácter desenfadado de Carro, en el Bayer Leverkusen le adoran porque les ha encumbrado en la Bundesliga. Pero que nadie se deje engañar por ese carácter campechano. Carro también puede ser duro y lo demostró en el Leverkusen nada más llegar. Sustituyó al director deportivo, que había ido ascendiendo poco a poco, sin mucho ruido.

Él subió al relativamente inexperto Simon Rolfes al puesto clave para todos los traspasos de jugadores. Carro dice hoy que esa fue la decisión más importante en el camino hacia el campeonato. Las cosas fueron parecidas en otoño de 2022, cuando el entonces entrenador fue destituido debido a la falta de éxito. Y fue Carro quien apostó por Xabi Alonso siendo éste un desconocido como entrenador. A Xabi se lo rifan tras sus logros esta temporada, pero ha decidido quedarse. Carro cree que la razón es porque el club le ofrece un engranaje en el que todo funciona.