GALICIA
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Dos casos de acoso en una semana dejan a un Besteiro debilitado que rechaza dimitir

Besteiro pide la dimisión del alcalde de Barbadás, pero este se aferra a sus actas

El líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro.
El líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro.Xoán Rey/EFE
Actualizado

El cerco se estrecha sobre José Ramón Gómez Besteiro. Las miradas de la oposición y también las de sus propios aliados políticos se concentran desde hace días en el líder del PSOE gallego después de que la semana pasada salieran a la luz hasta seis denuncias por acoso sexual contra el todavía presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé.

Desde entonces, Besteiro ha tratado de sostener un discurso defensivo apoyado en la idea de haber actuado «con rapidez y contundencia», pero la secuencia de los hechos erosiona ese relato. El líder del PSdeG canceló su agenda nada mas estallar el escándalo, tardó dos días en dar explicaciones públicas y, cuando finalmente compareció, no fue para reivindicar su gestión, sino para admitir que conocía al menos una de esas denuncias desde octubre.

El episodio avivó las críticas de un PP gallego que ya ha pedido su dimisión e incomodó también a un BNG que, pese a seguir sosteniendo sus acuerdos con los socialistas, lleva días marcando un perfil propio y aprovechando cada comunicado para reiterar su apoyo explícito a las víctimas de la violencia machista.

Ahora, cuando parecía que la tormenta empezaba a amainar sobre Besteiro, salió a la luz una doble denuncia interna presentada por una militante del PSOE: una por acoso laboral contra el alcalde socialista de Barbadás (Orense), Xosé Carlos Valcárcel Doval, y otra por acoso sexual contra un concejal que ya había sido destituido en 2024.

"tiene que dimitir el que acosa"

El líder del PSdeG, decidido a contener un incendio que ya le había dejado quemaduras en los últimos días, convocó esta tarde una comparecencia urgente ante los medios. Allí explicó que el partido tuvo constancia de la denuncia el lunes por la tarde, momento en el que, según aseguró, «se activó el protocolo socialista antiacoso».

Besteiro pidió al alcalde de Barbadás la entrega de sus actas y la suspensión de su militancia. El regidor orensano aceptó darse de baja en el PSOE, pero ya ha adelantado su intención de conservar la alcaldía y mantener sus escaños como no adscrito.

Preguntado por si se había planteado abandonar la dirección del partido después de que en apenas una semana afloraran dos casos graves bajo su responsabilidad, Besteiro optó por dejar claro que esa opción nunca había estado sobre la mesa. «Tiene que dimitir el que acosa», aseguró.

Pese a esa respuesta seca, los episodios han empezado a generar malestar interno y a abrir grietas en las filas socialistas. Un escenario especialmente delicado para un PSdeG que llega a esta crisis tras encadenar sus peores resultados electorales, con una caída histórica en 2024 que le costó cinco escaños y lo dejó políticamente debilitado y dependiente del BNG para sostenerse en Galicia.

Ese desgaste ya provocó la dimisión de Silvia Fraga como secretaria de Igualdad del partido y alentó la elaboración de un manifiesto que cuestiona la gestión del caso Tomé, firmado por más de 500 militantes, entre ellos los ex presidentes de la Xunta Fernando González Laxe y Emilio Pérez Touriño. La alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, una de las impulsoras del texto, lamentó el lunes públicamente haber «echado en falta las voces de los hombres poderosos del partido».

Con la presión creciendo sobre Besteiro, en la oposición apuntan ya a un escenario en el que se empiece a cuestionar su continuidad al frente de un PSdeG terriblemente debilitado y sometido a una tensión interna inédita.

La Ejecutiva Provincial de Orense se ha reunido esta tarde a puerta cerrada para analizar los hechos en presencia de Valcárcel Doval. Está previsto que el alcalde dé mañana una rueda de prensa a las 10.30 horas en la sede del partido para responder a los medios de comunicación.