ESPAÑA

Julio, el "ángel" de Adamuz, conoce a los Reyes en su visita al accidente del tren de Córdoba

Actualizado

La desolación en las vías de Adamuz (Córdoba) ha dejado paso este lunes a una jornada de reconocimiento y consuelo institucional. Los reyes Felipe VI y Doña Letizia se han trasladado hasta el epicentro de la tragedia ferroviaria para conocer de primera mano el alcance del siniestro y, sobre todo, para agradecer personalmente la valentía de los vecinos que se convirtieron en improvisados equipos de rescate durante la fatídica noche del domingo. Entre todos ellos, una figura ha destacado por encima del resto: Julio, un joven de tan solo 16 años que ha sido bautizado por los supervivientes como el "ángel de los vagones". Pasadas las doce y media de la mañana, sus majestades llegaban al "fatídico punto cero donde los equipos de Emergencia trabajan en la excarcelación y búsqueda de desaparecidos del Iryo". En un ambiente de absoluto respeto, los monarcas han podido observar el complejo trabajo que desempeñan los operarios de Adif, los equipos de Emergencias y la Unidad Militar de Emergencias (UME) en el lugar donde colisionaron los dos trenes. Sin embargo, el momento más humano de la visita se produjo cuando los Reyes se reunieron con los voluntarios civiles. Allí se encontraban rostros ya conocidos por su solidaridad, como "el padre Godoy, el cuponero que usó su quad como rescate y tantos otros rostros de la solidaridad más pura".

Pero el objetivo principal de la Casa Real era localizar a Julio, cuya historia de valor había llegado hasta el Palacio de la Zarzuela tras ser publicada en los medios. Julio, que acaba de cumplir los 16 años, fue de los primeros ciudadanos en lanzarse al auxilio de las víctimas tras el estruendo del choque. Según relató el propio joven, se arrojó al interior de los coches junto a un amigo para rescatar a quienes habían quedado atrapados. Su intervención fue vital para evitar que el pánico se cobrara más víctimas antes de la llegada de los servicios oficiales. Tal fue su impacto que un padre, cuyo hijo fue rescatado por el joven mientras este evitaba que el herido se desmayara, le bautizó como ese "ángel" que los puso en contacto con sus familiares una vez trasladados a la zona de triaje. Al conocerlo en persona, el Rey Felipe VI no ocultó su admiración y le dirigió unas palabras cargadas de simbolismo: "Veo en ti reflejada la juventud de España". Un reconocimiento que, según confiesa el propio Julio, "no se imaginaba nunca". El encuentro ha dejado a la familia de Julio en un estado de "neblina propia del asombro". Su abuela, Marina, no podía ocultar su emoción al ver a su nieto charlando con el Jefe del Estado. Con la naturalidad de quien conoce bien al joven, Marina explicaba que Julio "es muy intensivo como le digo yo, todo lo que hace lo hace bien. Es muy bueno". Para ella y para la madre del chico, Elisabet, el hecho de que los monarcas se desplazaran para conocerlo ha sido una fuente de inmensa alegría en medio del luto: "Me da mucha emoción y alegría que los Reyes quieran conocerlo". La visita de los Reyes a Córdoba no solo ha servido para supervisar las labores técnicas de una investigación que, como se ha mencionado anteriormente en nuestra conversación, apunta a un fallo en la infraestructura, sino para poner en valor la reserva espiritual y solidaria de un pueblo que no dudó en arriesgar su vida por los demás.