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El Gobierno se ha puesto duro con la Selectividad. Después de cinco años de exámenes light que han disparado las notas de corte para acceder a las universidades públicas, el Ministerio de Educación ha cambiado las reglas del juego para junio de 2025 y ha quitado por fin la clausula por la que los alumnos han podido escoger las preguntas que mejor se sabían y, en varias comunidades autónomas, han tenido la posibilidad de sacar las máximas notas estudiando menos de la mitad de lo que entraba en las pruebas. "La opcionalidad no implicará estudiar menos, avisa ahora un argumentario del Departamento de Pilar Alegría, al que ha tenido acceso EL MUNDO.
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de real decreto que regulará a partir del próximo curso 2024/2025 la prueba de acceso a la universidad. El cambio principal es que se quita la mayor optatividad que se dio a partir de 2020 con motivo del Covid y que ha permanecido hasta ahora. En cada asignatura va a haber un "único modelo de ejercicio" y "se podría incluir la posibilidad de elegir entre varias preguntas o tareas", pero "esta elección no podrá implicar en ningún caso la disminución del número de competencias específicas objeto de evaluación". En otras palabras, "la opcionalidad no implicará poder estudiar menos temario", algo que en la práctica estaba ocurriendo ahora.
En Cantabria o Aragón se puede sacar la máxima nota en Historia de España estudiando menos de la mitad del temario. Andalucía lleva años poniendo el mismo examen, donde sólo hace falta estudiarse Primo de Rivera para sacar un 7. En la web Universidad de Murcia se colgó en febrero un power point en el que se soplaba lo que iba a caer este examen de junio: si los alumnos sólo se estudiaban los Reyes Católicos, el reinado de los Austrias, el reformismo borbónico y el siglo XIX, podían obtener un 10. En Navarra, sólo estudiando la memoria democrática, las exhumaciones y las fosas comunes y la Transición, se puede lograr la máxima nota.
Los datos proceden de un análisis realizado en febrero por EL MUNDO a partir de las 17 instrucciones de las CCAA sólo en Historia de España, pero los profesores consultados denuncian que pasa lo mismo en el resto de asignaturas. Por el distrito único, la nota que un alumno saca en su región le sirve para entrar en cualquier universidad de España y nadie quiere que sus estudiantes tengan que hacer el examen más difícil. Por eso se ha iniciado desde 2020 una especie de competición entre autonomías que ha llevado a rebajar la exigencia en las pruebas y darle muchas pistas a los alumnos, lo que ha disparado sus resultados y, como consecuencia, han subido también las notas de corte.
En esta convocatoria algunas comisiones evaluadoras de algunos exámenes (por ejemplo, Matemáticas en Madrid y Cataluña) han cambiado ligeramente las pruebas y los alumnos que iban confiados han sufrido las consecuencias. Estas son otras novedades de la Selectividad a partir de 2025:
Ortografía: 10% de la nota
El Gobierno dice que la nueva prueba tiene una "estructura, características básicas y criterios de corrección mínimos comunes" pero, en realidad, son los mismos que otros años. No hay una Ebau común. Se establece que "las comisiones organizadoras de las pruebas asegurarán la aplicación de criterios específicos de corrección y calificación, así como la aplicación de un mismo procedimiento de revisión en todo el territorio", pero esto ya se fija todos los años: hay 17 criterios, tantos como CCAA hay y el procedimiento de revisión es el mismo, establecido por el Ministerio cada año en su orden de la Selectividad.
Lo que sí que es novedoso, y ayuda a homogeneizar, es que el Gobierno ha predeterminado que tendrá que descontar al menos el 10% de la calificación de cada pregunta por faltas de ortografía, presentación deficiente, falta de coherencia o cohesión argumental o problemas de gramática o léxico.
Pero no hay más común que eso. El Ministerio bien podría haber puesto en un anexo unos modelos de exámenes que sirvieran de orientación a las CCAA o ayudaran a establecer pautas comunes. Regiones como País Vasco o Cataluña se niegan a esto. Y las del PP han acordado hacer su propia Selectividad común.
Vuelve el nombre de antes: la PAU
Ni Ebau, ni Evau, ni Abau... La Selectividad recupera el nombre que tenía en la década pasada: prueba de acceso a la universidad (PAU). Es una forma de romper amarras con la evaluación actual, que se remonta a los tiempos de José Ignacio Wert (PP). Esta PAU será la primera que sigue los criterios de la Lomloe, porque hasta ahora se ha dado la contradicción de que los alumnos estudiaban con currículos de la Lomloe del PSOE pero se evaluaban con las pautas de la Lomce del PP.
El Gobierno, no obstante, ha renunciado a dejar una impronta en este tema y no va a hacer los cambios que pretendía inicialmente: una prueba de madurez en la que se juntaran varias asignaturas. La oposición de los rectores y colectivos de profesores han hecho que la prueba, en realidad, sea una vuelta a la PAU clásica de Ángel Gabilondo.
Ayuda a la FP: Historia, Filosofía o Ciencias Generales...
Este año, como novedad, ha desaparecido la obligatoriedad de Historia de España y los alumnos han podido elegir entre esta materia o Historia de la Filosofía. La novedad para el año que viene es que, además de estas asignaturas, los alumnos que proceden de la FP o de las enseñanzas artísticas (Artes Plásticas, Música o Danza) podrán elegir como materia específica de la modalidad correspondiente Ciencias Generales, Dibujo Artístico II y Análisis Musical II o Artes Escénicas II.
Siguen las Matemáticas fáciles
Hay, como otras veces, dos fases. La primera es la de acceso (se califica hasta 10), con exámenes de Lengua, Idioma, Historia de España o Historia de la Filosofía y una materia específica de modalidad: Dibujo Artístico II para Artes Plásticas, Análisis Musical II o Artes Escénicas II para Música y Artes Escénicas, Ciencias Generales para el Bachillerato General, Latín II para Humanidades y Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales para el Bachillerato de Ciencias Sociales.
Los alumnos del Bachillerato Científico-Tecnológico podría elegir Matemáticas II o Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II. Hasta este curso, tenían que escoger Matemáticas II, que son más difíciles. Pero ya desde esta convocatoria dejan a los alumnos elegir y este cambio se mantiene para el futuro.
En la fase de admisión, para subir la nota hasta 14, los alumnos pueden examinarse de hasta tres asignaturas de modalidad, cursadas o no, a elegir por el alumno o la materia común no realizada en el acceso (Historia de España o Filosofía) y hasta dos materias de modalidad, cursadas o no, a elegir por el alumno.
Además, en cualquiera de las dos posibilidades anteriores el alumno podrá examinarse de un segundo idioma, lo que significa que puede hacer hasta cuatro exámenes en total. En todo caso, las asignaturas para la admisión deben ser distintas a las elegidas para el acceso para que no cuenten doble.
¿Cuántos exámenes hay?
En las CCAA sin lengua cooficial, el alumnado realizará como máximo ocho ejercicios: cuatro en el acceso y cuatro (o menos) en la admisión. En las CCAA con lengua cooficial, el alumnado realizará como máximo nueve ejercicios: cinco en acceso y cuatro (o menos) en la admisión.
Se mantiene la duración actual de 90 minutos por examen. El Ministerio quería que duraran más (105 minutos) pero provocaba un desbarajuste en la organización y se ha quedado en 90 minutos.
Menos preguntas cortas
Los ejercicios de cada materia estarán estructurados en diferentes apartados, que, a su vez, podrán contener una o varias preguntas o tareas. Habrá variedad de tipos de preguntas o tareas, en cuanto a tipo de respuesta. Algunas requerirán respuestas cerradas; otras, semiconstruidas y otras, abiertas. En cada uno de los ejercicios, la puntuación asignada al total de preguntas o tareas de respuesta abierta y semiconstruida deberá alcanzar como mínimo el 70%. Eso significa que habrá menos preguntas cortas porque antes el mínimo era el 50%. De esta forma, se desmontan las pretensiones iniciales de Alegría de hacer un examen tipo test.
¿Competencial?
El Gobierno dice que el examen va a ser "más competencial" y "menos memorístico" que ahora, para que el alumnado demuestre "creatividad, capacidad de pensamiento crítico, reflexión y madurez". Muchos profesores creen que el examen de ahora es ya suficientemente competencial. -"¿Qué hay más competencial que un comentario de texto o un problema de Matemáticas?", se preguntan- y dicen que lo del Ministerio es "una operación de márketing" para "presentar como nuevo lo de siempre".
¿Se va a reducir la burbuja de notas de Bachillerato?
No. El Gobierno mantiene los porcentajes actuales. La calificación de acceso a la universidad se obtiene de la suma del 60% de la nota media normalizada de Bachillerato y el 40% de la calificación de las pruebas de acceso. En otras palabras, si el alumno viene con la nota dopada desde el instituto o ha hecho una prueba más fácil en su comunidad autónoma, tendrá ventaja frente a los demás.
