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Padres que leen, pocas pantallas y empezar pronto: las claves para que los niños mejoren en comprensión lectora

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PIRLS muestra que las notas suben cuando los alumnos empiezan a leer desde Infantil

Niños leen en clase en un colegio de Primaria de Alicante.
Niños leen en clase en un colegio de Primaria de Alicante.ROBERTO PÉREZ

Los resultados de comprensión lectora alcanzados por los alumnos españoles de 10 años en la última prueba PIRLS han dejado desmoralizados a familias y profesores. Es la primera vez que España empeora desde que, en 2001, participó por primera vez en esta evaluación internacional. Los 521 puntos obtenidos nos sitúan por debajo del promedio de la UE (528) y de la OCDE (533). Además, nuestros niños llevan casi un curso escolar de retraso respecto a los de Inglaterra, un país que lleva años con programas específicos de lectura, especialmente para los alumnos de familias desfavorecidas, y midiendo los resultados de estas políticas, algo que aquí no se hace.

Más allá de que el Covid haya podido afectar a estas malas notas, hay una serie de factores que la International Association for the Evaluation of Educational Achievement (IEA), responsable de PIRLS, considera que mejoran el desempeño en lectura. Hay más probabilidad de tener éxito escolar si los padres leen y animan a sus hijos a hacerlo desde edades tempranas, si hay libros en casa y si se usan poco tiempo las pantallas:

El gusto

Los alumnos de 4º de Primaria con padres a los que les gusta leer llevan más de un curso de ventaja en comprensión lectora respecto a los hijos de no lectores. Los primeros obtienen 540 puntos en PIRLS mientras los segundos logran 498.

También es importante que los estudiantes disfruten con los libros. Entre los que lo hacen (527) y los que se aburren leyendo (509) distan 18 puntos de distancia. En España hay muchos niños que dicen que les gusta leer: el 54%, el doble que en Finlandia y bastante por encima que el 31% que se registra en la media de la OCDE.

Tener libros en casa

Casi uno de cada tres estudiantes en España (el 31%) vive en hogares en los que se dispone de un máximo de 25 libros. Los porcentajes son superiores en Canarias (49%), Melilla (62%) y Ceuta (63%). En el otro extremo, el 15% de los alumnos tiene más de 200 libros en casa, una proporción que sube hasta el 23% en la Comunidad de Madrid.

En todos los países analizados en PIRLS, hay diferencias significativas de rendimiento entre los estudiantes que tienen pocos libros y los que tienen muchos. En España, esta diferencia alcanza los 55 puntos.

Abuso de internet

Los alumnos que utilizan dispositivos electrónicos más de media hora al día para leer y buscar información y para hacer tareas escolares tienen peores resultados en comprensión lectora (518) que los que los utilizan menos de 30 minutos (526). Pero los que dicen que no usan nunca las pantallas sacan peores notas (517) que los que las usan más de 30 minutos al día. Esta tendencia se repite en la mayoría de países participantes en PIRLS, aunque hay nueve territorios donde los niños que nunca usan herramientas digitales logran mejores resultados que los demás. Son Finlandia, Alemania, Italia, Francia, Dinamarca, Bélgica, Irlanda, República Checa y Portugal.

Cada vez más estudios ponen de manifiesto la necesidad de evaluar el papel de las TIC en las aulas ante la sospecha de que su abuso está pudiendo interferir negativamente en el aprendizaje del alumnado. Un estudio de las investigadoras del ISEAK Lucía Gorjón y Ainhoa Osés a partir de los datos del informe PISA señala que utilizar las pantallas más de una o dos veces por semana en la escuela reduce de forma muy significativa la puntuación de los alumnos en Matemáticas. Esta penalización equivale a más de medio curso académico para los usuarios muy intensivos.

Desde edades tempranas

Hay una correlación entre los resultados obtenidos y la realización de actividades de lectura desde antes de comenzar Primaria. Niños que fueron animados por sus padres a leer en Infantil sacan mejores notas (535) que los que no recibieron este estímulo (510). España es el segundo país de PIRLS, por detrás de Irlanda, con mayor proporción de estudiantes (el 51%) que tenía habilidades básicas de alfabetización a los seis años.

«Leer cuentos desde pequeños, leer en alto, hablar sobre lo que se ha hecho en la escuela o sobre lo que se ha leído, leer las letras de las canciones para niños o jugar con las letras y con las palabras se asocia a unos mejores resultados en competencia lectora», detalla Ismael Sanz, profesor titular de Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid e investigador visitante en la London School of Economics.

La Universidad de Carolina del Sur puso en marcha un programa de alfabetización para niños de preescolar que consistía en un autobús que iba a recorriendo las escuelas. Los monitores leían en voz alta a los niños y daban a cada uno un libro propio, lo que produjo un aumento en las puntuaciones de las pruebas estatales de Lengua entre los estudiantes de bajos ingresos, además de una mejora de las puntuaciones en Matemáticas. Autores como Magnuson, Deming o van Huizen & Plantenga han encontrado también un impacto positivo en los resultados académicos gracias a las intervenciones en la primera infancia.

Bibliotecas escolares

PIRLS ha detectado que el rendimiento es más alto en los estudiantes de escuelas no afectadas (531) por escasez de recursos, como libros en las bibliotecas escolares, profesores especializados o materiales para la enseñanza de la lectura, que en los que van a colegios que tienen carencias (515).

La IEA preguntó en la pasada edición de PIRLS por el tamaño de las bibliotecas escolares y vio que en España sólo el 17% de estas instalaciones tenía más de 5.000 libros, frente al 32% de la media de países. En Cataluña, que es la comunidad autónoma que peores resultados muestra en PIRLS, los colegios con biblioteca escolar se han reducido del 78% al 57% entre 2016 y 2020. Es decir, el 43% de centros no tiene estas instalaciones. También es la región donde menos disfrutan leyendo los niños.