MACROECONOMÍA
Laboral

El Cercle d'Economia pide una política migratoria selectiva, con menos volumen y más cualificación

Ven en la regularización del Gobierno la prueba del "fracaso" de los últimos años, que tensiona el mercado laboral, de vivienda y en los servicios sociales

Una persona rellena su solicitud de regulación en el Consulado General de Argelia en Barcelona
Una persona rellena su solicitud de regulación en el Consulado General de Argelia en BarcelonaVictoria RoviraAraba Press
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Las políticas migratorias actuales no son suficientes. El Cercle d'Economia, el think tank catalán integrado por economistas y empresarios, reclama cambios urgentes para gestionar la llegada de extranjeros a España, así como reforzar la atracción de talento cualificado, para poner orden en la crecida desmedida de la población inmigrante a la que reconocen un "impacto positivo" dentro del desarrollo económico.

O dicho de otro modo: la inmigración es "muy necesaria" para el cambio económico al que se asoma el país (con una caída de la población nativa, por su envejecimiento progresivo), pero hay que "modularla". En volumen y cualificación profesional. El sistema vigente en la actualidad, consideran, "condena a los inmigrantes a un mínimo de dos años de precariedad y genera entre 500.000 y 700.000 personas en situación irregular". Pero además está tensionando la capacidad de acogida en tres ejes muy relevantes dentro de la economía y la sociedad: el mercado laboral, los servicios públicos, y el mercado de vivienda.

El Cercle critica la ausencia de una "verdadera política migratoria" de Estado, considerando que la actitud de España ha sido, hasta ahora, reactiva y muy fragmentada. Y ello ha conducido a la polarización social, según ha expresado Teresa Garcia-Milà, presidenta del Cercle. En rueda de prensa con los medios, que ha tenido lugar en Barcelona este jueves, la economista ha insistido en la urgencia de aplicar medidas eficientes.

"La regularización de gran alcance anunciada por el Gobierno español, necesaria (y, en muchos sentidos, inevitable), es también la constatación de un fracaso y no puede convertirse en un precedente que perpetúe los errores del pasado", expresan desde el Cercle. "Poner el contador a cero solo tiene sentido si simultáneamente se articula una verdadera política migratoria, lo que, pese al alcance del fenómeno, no ha existido hasta ahora". Y de paso, consideran que ha obstaculizado "el cambio de modelo económico que el país necesita".

Ven sentido a la última propuesta del Gobierno de Pedro Sánchez, en el marco de que reconoce una realidad "que ya existe de facto": muchas de esas personas llevan tiempo viviendo en el país y no se irán". La regularizaciónles ofrece "futuro y estabilidad", pero también una mayor tasa de ocupación informal, con aumento de cotizaciones e ingresos fiscales. No obstante, y como reconocen, la mayor aportación laboral no se ha traducido en mejoras de la renta per cápita.

Pero, insisten, "muchos de los detalles de la medida son todavía desconocidos, y precisamente por ello es imprescindible trabajar con rigor" para garantizar los objetivos, ha precisado Garcia-Milà. Por otro lado, alegan que no les corresponde "detallar" las medidas a aplicar en esta "modulación" de la llegada de inmigrantes, como proponen, porque eso corresponde a las Administraciones Públicas.

El Cercle expone las cifras que llevan a este análisis: en España, entre 2000 y 2025, la población ha crecido de 40 a 49,6 millones de habitantes; aquí el peso de los inmigrantes ha aumentado del 4,1% al 20,1%. Por encima, incluso de la media de la OCDE (16%) y de la Unión Europea (12%), aunque también aclaran que dentro del continente se da una "gran dispersión" de la población inmigrante.

En Cataluña, "una región históricamente de inmigrantes" que han apoyado el crecimiento económico como la ha definido Miquel Nadal, director general del Cercle d'Economia, la población ha pasado de seis a ocho millones, aumento que se explica prinicipalmente con la crecida inmigrante, cuyo peso ha pasado de poco más del 5% (300.000 personas) en el año 2000 al 25% (más de dos millones de personas) en 2025.

Una tendencia que, advierten desde el Cercle, seguirá en el futuro, como también lo reflejan los datos del INE (prevé un aumento de ocho millones de personas en los próximos 25 años, el 32% del total nacional) y de la Airef (31% del total de la población nacional), a los que se remiten. "Un reto importante" que hay que controlar, según el Cercle, de forma que este crecimiento se traduzca en una mejora de la capacidad productiva del país y laboral que compense otros cambios también previstos: el envejecimiento y reducción significativa de la población de la población en edad de trabajar en las próximas décadas.

El Cercle no es el primer think tank que analiza la situación de la población inmigrante en España, en el contexto de las últimas grandes crecidas. Hace unas semanas, Funcas publicó su análisis donde concluían, ante la situación presente, que la inmigración es "un factor clave en el actual ciclo expansivo de la economía española" pero que por sí sola no resuelve los principales retos estructurales de la economía en el país. Por ello reclamaban mejorar la empleabilidad de los inmigrantes promoviendo la homologación de títulos, el acceso a formación adaptada y combatiendo la discriminación en el ámbito laboral, entre otros aspectos.

Polarización social

En la opinión del Cercle, además de la económica, hay crítica político-social: "La inmigración no puede ser abordada ni desde el populismo, que simplifica e instrumentaliza el malestar, ni desde el buenismo, que tiende a negar tensiones reales y a aplazar los debates incómodos. Es el momento de afrontar el debate con valentía, de entender el fenómeno migratorio en todas sus dimensiones y de articular una política rigurosa y con visión de medio plazo coherente con las necesidades y las capacidades del país", aseveran. Es por ello que advirten de la polarización desencadenada con el debate, pero ademásconcluyen que ven necesario que establecer "un marco claro de derechos y deberes" para quien quiera tener la nacionalidad española.